Hasta nunca, Osama Ben Laden

Siempre hay que celebrar la captura de un terrorista, y sobre todo si se trata del principal cabecilla. Se ha conseguido mediante una operación en otro país, como ocurrió cuando Colombia atacó un campamento terrorista en territorio ecuatoriano y como España, lamentablemente, no pudo hacer cuando los etarras se refugiaban en Francia. Es vergonzoso que países como Ecuador o Francia hayan dado cobijo a terroristas.
Sería mejor que un organismo como la ONU, creado específicamente para procurar la paz y el orden mundiales, se encargara de llevar a cabo estas actuaciones, pero carece de crédito para ello. Algún día se tendrán que dar cuenta de lo importante que es la ONU. Por el momento, los países más poderosos se resisten a renunciar a parte de su poder, aunque sea para entregarlo a este organismo. Eso significa que les gusta abusar.
Pero en este caso se trata de la captura de un terrorista tan peligroso como Osama Ben Laden. La información oficial dice que se le pidió que se rindiera y dado que es lógico suponer que esta propuesta no le hiciera ilusión, hay que aceptar que se resistió y consecuentemente recibió un tiro. Pocas esperanzas podría tener en un juicio en Estados Unidos.
La versión oficial es lógica, o eso me parece, desde el principio hasta el final. Nos conviene a todos, además, que los terroristas fracasen. No cabe esperar nada bueno de ningún terrorista, por tanto no hay que hacerles ningún tipo de concesión en ninguno de los ámbitos en que salga a relucir.
Se trata de la sociedad legal, con todos los defectos que se quiera, contra la maldad. La sociedad imperfecta puede mejorar; del terror no cabe esperar nada.
Es posible que el sucesor de Ben Laden al frente de Al Qaeda todavía sea peor que éste, pero ahora ya sabe que un día u otro será capturado.
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Vicente Torres

Vicente Torres es Coautor de '1978. El año en que España cambió de piel' y autor de 'Valencia, su Mercado Central y otras debilidades' y 'Yo estoy loco', 'Diario de un escritor naíf', 'El Parotet y otros asuntos' y '2016. Año bisiesto'. He participado en los libros 'Tus colores son los míos', 'Enrique Senís-Oliver' y 'Palabras para Ashraf'.

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