La última apuesta de Netflix para televisión no esconde en absoluto que se trata de una adaptación de una obra de teatro; de hecho, potencia claramente esos orígenes, con sus ventajas e inconvenientes.
El lenguaje típico del teatro queda evidente desde el comienzo, con la película, de escaso metraje, dividida en lo que podrían ser tres actos, con mucha interacción de diálogos cuidadosamente escritos, y un elenco bastante escaso en lo numérico. Apenas cuatro personas forman el casting, que se puede permitir por ello que sean de primera línea. También influye para contar para los papeles principales nada menos que con Javier Cámara, Carmen Machi, Javier Gutiérrez, Alexandra Jiménez el hecho de que Cesc Gay, también artífice de la obra teatral, sea el director que aporta su pulso inconfundible al cine de personas y relaciones sociales, uno de los directores de mayor prestigio del panorama.
La obra, nunca mejor dicho, relata la reunión familiar con carácter de urgencia convocada para tres hermanos (Machi, Gutiérrez y Cámara), en casa de este último, y es por ello que también realice su aparición la esposa, Alexandra Jiménez, que hace las veces de narradora para el espectador, rompiendo la cuarta pared. Esta manera de narrar hace que el público se sumerja en la historia casi como si en su butaca del teatro se encontrase, que es, salvando distancias, porque la experiencia física del teatro es única, una de las fortalezas de la producción. El hecho es que se pone sobre la mesa de comedor barato del personaje del hermano menor, el tema de qué hacer con su padre de 86 años, que vive solo y ha comenzado a mostrar un comportamiento errático. Una educada reunión provocará una serie de tensiones y discusiones que viene a ser como la vida misma y que por su cotidianidad consigue la empatía general de quien se ponga frente a la pantalla.
En concepción y en metraje, estamos ante una pequeña gran película de Cesc Gay, que no sólo hace de director, también de guionista, y que demuestra que en apenas hora y cuarto se puede contar una historia con personalidad y desenlace inteligente, como es él en todos sus proyectos. Demuestra un gran dominio de la puesta en escena, soltura siguiendo con la cámara a los personajes, y que es un consumado director de actores, algo que siempre agradece un proyecto coral tan de personajes como este.
Ni que decir tiene que lo cuatro miembros del plantel están estupendos, a caballo entre el humor más ácido y el drama de la espinosa comunicación entre hermanos, cainita y a veces cruel.
En una época de globalización en el campo audiovisual impuesta por el streaming, en la que se tiende a proyectos de acción y con pocos vericuetos para llegar al mayor número de espectadores en todo el mundo, Cesc Gay rema a contracorriente y se marca una película teatral, de actores, con mucho diálogo y, además, producción de una de las citadas plataformas de streaming. Y le ha salido muy bien. Notablemente bien para los tiempos que corren en la industria del cine.
Dirección: Cesc Gay. Año: 2026. País: España. Duración: 68 min. Género: Comedia. Animales. Drama familiar. Intérpretes: Javier Cámara, Carmen Machi, Javier Gutiérrez, Alexandra Jiménez. Guion: Cesc Gay (basado en la obra: teatral de Cesc Gay). Música: Arnau Bataller. Fotografía: Andreu Rebés. Productora: Imposible Films. Distribuidora: Netflix. Estreno en España: 27 marzo 2026.