El xenófobo, sectario, inepto y acomplejado Joaquim Forn

El consejero ‘catalán 100%’ que discrimina víctimas españolas y catalanas es 50% ecuatoriano

Un sonrojante ejemplo de esos políticos independentistas, acongojados porque no les adornan ocho apellidos catalanes, de hacer declaraciones racistas

El consejero 'catalán 100%' que discrimina víctimas españolas y catalanas es 50% ecuatoriano
El consejero de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn. CT

Para mayor bochorno y en una prueba más de la categoría del mamarracho, ha catalanizado su apellido porque Forn i Chiariello suena más auténtico que Forn Chariello

El muy zopenco de Joaquim Forn ha tenido la desvergüenza de distinguir entre víctimas españolas y catalanas en los atentados islamistas de Cataluña y resulta que que el tipo hunde sus raíces familiares en el lejano y andino Quito.

Como subraya muy apropiadamente ‘EsDiario‘ y habíamos adelantado en Periodista Digital, el consejero de Interior de la Generalitat se cubrió de mierda este viernes 18 de agosto de 2017, por la noche, en TV3 cuando en un alarde de xenofobia, sectarismo y estulticia distingió entre víctimas españolas y catalanas del atentado de Las Ramblas. Lo hizo con retintín, como si las segundas fueran de otra categoría, superiores a las primeras.

Forn habló textualmente de «dos personas catalanas y dos personas de nacionalidad española» entre los fallecidos, y aunque a priori el asunto pasó desapercibido, Societat Civil Catalana cayó en la cuenta y este sábado denunció semejante gilipollez en Twitter:

Durante toda la tarde su frase levantó una enorme polémica e infinidad de críticas hacia Forn por racista. ¿Se cree acaso miembro de una élite?

Pero lo más curioso es que Joaquim Forn, un independentista de toda la vida, no es en realidad un pata negra catalán. Es hijo de un barcelonés y de una ecuatoriana.

De hecho parte de su familia materna reside en Ecuador, casi toda en Quito pero también en Guayaquil y Esmeraldas.

No es algo que vaya contando por ahí y mucho menos de lo que presuma. Para mayor bochorno y en una prueba más de la categoría del mamarracho, ha catalanizado su apellido porque Forn i Chiariello suena más auténtico que Forn Chariello.

Aunque sus hermanas siguen decantándose por esta segunda fórmula, la real.

Forn no es el primer caso de político catalán que suple su falta de ocho apellidos catalanes con declaraciones discriminatorias y hasta racistas.

Véase el ejemplo del alcalde de Blanes, el que comparó la visión que los catalanes tienen de España con la que tienen en Dinamarca sobre el Magreb.

Y resultó que Miquel Lupiáñez i Zapata es en realidad José Miguel Lupiáñez Zapata… y de un pueblo de Granada.

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