(PD)-. Los buenos propósitos de la SGAE para 2009 son ampliar su red de espionaje. Pocos estamentos quedan libres de las garras de Teddy Bautista y compañía, que han centrado ahora su atención en las líneas de autobuses.
El Confidencial Digital informa de que detectives privados contratados por la SGAE se infiltran en los autobuses de línea y graban todo el trayecto para analizar si la radio y los vídeos cumplen con el canon.
La patronal Fenebús, ha reconocido al diario digital la existencia de los espías de la SGAE en sus vehículos. Los empresarios del sector firmaron un convenio de cinco años de duración con la entidad de defensa de los derechos de autor, prorrogable anualmente. Los precios aumentaban de forma progresiva cada año: 511 euros en 2001, 632 euros en 2002, 753 en 2003, 875 euros en 2004 y 996 euros en 2005.
Fenebús rechazó el convenio de 2.000 el pasado mes de septiembre, y la SGAE busca demostrar a través de sus espías que los autobuses incumplen la normativa establecida por el canon.
