SEGUNDA TEMPORADA DE 'EN LA CAJA' (CUATRO)

La monja Caram echa maldiciones a los ricos: «Me repugna este mundo»

"A lo mejor eres tan pobre que lo único que tienes es dinero"

La monja Caram echa maldiciones a los ricos: "Me repugna este mundo"
Sor Lucía Caram.

En la caja’ estrenó este 10 de junio 2015 su segunda temporada en Cuatro introduciendo a la monja Sor Lucía Caram dentro del mercado del lujo más extremo. Tanto el programa como la activista religiosa nos dieron una lección magistral de populismo fácil al basarse en tópicos y estereotipos.

No nos gustó el arranque de la segunda temporada de ‘En la caja’ por varias razones. En primer lugar porque la archiconocida monja no dejó de ser en ningún momento el personaje radical que es cuando se supone que uno de los retos del programa es derribar los prejuicios del protagonista.

Además, la estructura del episodio resultó repetitiva y aburrida, basándose en topicazos mil veces vistos en el que los ricos parecían muy ‘tontos’ y la monja muy lista y sin aportar novedades o soluciones.

SOR LUCÍA Y EL LUJO CHINO

En el arranque del capítulo, Sor Lucía salió de la ‘caja’ en pleno campo de golf de Marbella. Allí se encontró con un matrimonio de chinos millonarios y la religiosa se alarmó al comprobar que la esposa sólamente se dedicaba a «tomar el sol » y ha comprar bolsos caros durante todo el día.

Y es que, tal y como comprobó Sor Lucía, el turismo chino es el que más consume lujo actualmente en España, creciendo incluso un 10% desde que comenzó la crisis.

Personalmente, creo que el consumismo es lo que nos ha consumido. Tendré que cambiar de registro para saber dónde están las bondades de esto que me quiere vender.

Alarmada se quedó la monja cuando descubrió que en «este país de la pobreza infantil y el desempleo, resulta que crece el número de millonarios.» Algo que definió Sor Lucía como «insultante»

Alucino pepinillos. La verdad es que no entiendo nada y me estoy empezando a calentar

SOR LUCÍA CONTRA EL ‘TRÓSPIDO’

Y como estamos hablando de un programa de Mediaset, todo queda en casa. Sor Lucía visitó a Rafa, millonario y rostro conocido por su participación en ‘Quién quiere Casarse con mi hijo’ y en ‘SV2015’ dónde su hermano, Christopher, está concursando.

Con Rafa, Sor Lucía tuvo un pequeño enfrentamiento. Cuando el joven le explicó que se había gastado 300.000 euros en un Ferrari, la monja le contestó:

Eso es lo que me costó a mí un espacio para que la gente pueda ducharse. 70 personas cada día.

La religiosa definió a Rafa de la siguiente manera:

No tiene aire para respirar con libertad. Es esclavo de sus necesidades creadas e inventadas. Lo que me indigna es la arrogancia y la ignorancia, el que se pueda ignorar a la gran mayoría de personas con las que estoy trabajando cada día.

Y como buena populista que es, la monja le explicó a Rafa que en España hay casi dos millones de niños en situación de exclusión social. El joven dijo que eso es algo que le pone «triste» y que estaba pensando en crear una fundación para darle a los pobres comida que está a punto de caducar. Ni que decir tiene que Sor Lucía enfureció ante la propuesta:

Aquí se me fundieron todos los plomos

Eso sí, resulta curioso que Sor Lucía, tan aguerrida ella, fuera todo sonrisas delante de los millonarios a los que entrevistaba y luego, cuando estaba sola, a cámara, les ponía de vuelta y media.

SOR LUCÍA EN UN CENTRO DE BELLEZA

Tras su charla con el ‘tróspido’, la religiosa amiga de Artur Mas se fue a un centro de belleza de lujo en el que las sillas, con forma de diamante, costaban unos 6000 euros cada una. ¿Qué dijo Sor Lucía? Pues se acordó de la «lucha de sangre» que se sufre en el Congo por culpa de las piedras preciosas. Viva el populismo.

No puedo quedarme tan tranquila cuando descubro que alguien puede gastarse 10.000 euros simplemente por poner un barniz en su vida.

Pero el momento en el que Sor Lucía se frotó las manos fue aquel en el que descubrió que la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, es clienta del centro:

A Cristina le harás un precio muy barato porque está en crisis, porque Argentina está mal, dijo con ironía la monja a la directora del salón de belleza.

SOR LUCÍA CONTRA LOS ZAPATOS CAROS Y LA CAZA DE ELEFANTES

En el centro de estética, Sor Lucía conoció a una clienta , Irene, a la que acompañçó a su casa para ver su ropero, en el que tenía zapatos por valor de 1400 euros y bolsos de 6000 euros.

La monja no daba crédito al saber que hay listas de espera para poder comprar un bolso.

Enseguida me acordé de las listas de espera de los bancos de alimentos

El terror y la repugnancia se vieron reflejados en el rostro de Sor Lucía cuando conoció a un diseñador de bolsos que utilizaba piel de elefante para sus creaciones. El joven, adicto al lujo y al champagne caro, se quedó perplejo cuando la religiosa le dijo:

A lo mejor eres tan pobre que lo único que tienes es dinero.

SOR LUCÍA Y EL LUJO EFÍMERO

El siguiente paso de Sor Lucía fue visitar una tienda de vinos de lujo en la que la botella más cara costaba 60.000 euros

Eso es lo que me costaría a mí tres meses y medio para comprar la leche para 1400 familias en el banco de alimentos.

Y de los vinos a la comida. Sor Lucía visitó el restaurante del chef Dani García y allí, la monja se relajó, principalmente porque el cocinero le cayó bien.

Dani es una persona apasionada, enamorada de lo que hace, cuya principal preocupación es que la gente disfrute.

Luego, Sor Lucía viSitó un hotel de lujo y observó con incredulidad una suite de 300 metros cuadrados en las que se había quedado Michael Jackson.

Estoy tristemente sorprendida. Yo, para dormir, necesito una cama y poco más. La ambición del corazón humano es infinita.

SOR LUCÍA EN LIMUSINA

¿Qué hace una chica como tú en un lugar como este? Esto es lo que se preguntó Sor Lucía cuando se subió a una limusina para encontrarse con una mujer que daba clases de cómo vivir en el lujo (¡!). Y por supuesto, la monja aprovechó para decir sus tres palabras favoritas: banco de alimentos.

La última vez que oí hablar de lujo fue en el banco de alimentos cuando una mujer me dijo. «esto para mí es un lujo porque yo hace tiempo que no puedo comer cada día»

SOR LUCÍA Y OLIVIA VALÉRE

Y como estamos hablando de lujo, no podía faltar Olivia Valére, empresaria francesa conocida en España por sus apariciones televisivas (Mujeres Ricas, Mira quién Salta).

Con Olivia, la monja comió junto a un grupo de millonarios y uno de ellos la acusó de hacer demagogia, algo que ofendió a Sor Lucía.

Y fue aquí cuando el espectador ya notaba el desgaste del programa. Su estructura era soporífera y repetitivas: Sor Lucía se enfrentaba al lujo más estrafalario y se ponía a hablar del banco de alimentos y de la pobreza infantil.

LAS CONCLUSIONES DE SOR LUCÍA

Y tras visitar una mansión de lujo, entrevistar a una mujer que vende «experiencias memorables» (y muy caras) y de entrevistar a la ex redactora jefe de Vogue España que lo dejó todo por ayudar a niños africanos , llegó el momento de las reflexiones de Sor Lucía:

El verdadero lujo es compartir. Me jode mucho que haya uno arriba y otro abajo.

Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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