Transversal

Pilar Aizpún Bobadilla

¿Se puede pasar de la política?

Si se puede, pero no se debe. Y menos en un momento como este. Ya sé que la campaña electoral va a ser insoportable, pero es lo que hay. Nos jugamos nuestro futuro a lo tonto. A la gente le parece que queda bien pasar de política o decir que todos los políticos son la misma mierda. Bobadas y muestras evidentes de nuestra falta de cultura democrática. No todos los políticos son iguales. Y el futuro de todos nosotros depende de ellos, nos guste o no. Porque la política al final lo decide todo. Sobre todo en un país con escasa sociedad civil, como el nuestro, y con poca calidad democrática, como el nuestro. No hay muchos medios de decidir al margen de los partidos políticos.

Ellos deciden nuestro puesto de trabajo, deciden la educación de nuestros hijos, deciden quiénes van a dirigir el poder judicial –que teóricamente es independiente-, deciden a dónde van nuestros impuestos, deciden quién puede o no expresar su opinión, nuestro nivel de libertad. No nos engañemos, en un país como España, estamos vendidos. Por eso importa que no nos callemos, e importa nuestra participación.

Con Z esta situación está llegando al paroxismo. Ya en tiempos de Felipe González, éste se cargó la independencia del poder judicial. Es famosa la frase de Alfonso Guerra de “Montesquieu ha muerto”. Así es la izquierda. Uno de los grandes logros de la libertad occidental, y un indocumentado con aspiraciones intelectuales se lo carga de un plumazo. La ignorancia es atrevida y totalitaria. (La de Pepiño es, además, divertida. El tío se atreve con todo, incluso con Benedicto XVI. A ver si en el comité ése de sabios incluyen a Habermas…que le cuente dos cositas a nuestro listillo nacional y a ver si deja de hacer el ridículo, que hasta Benegas se pone colorado)

Hoy en España no está clara ni la supervivencia de la propia España. Me contaron hace ya unos meses que en una reunión de gerifaltes de multinacionales, uno situado muy alto en una gran multinacional alemana preguntaba perplejo por qué los españoles permitían que Z se cargara una nación como España. No lo entiende ni él ni nadie, pero es que la ignorancia es atrevida. Y en España hay mucho ignorante…y mucho cobarde. No sé si hace falta que España perviva o no. Pienso que destruir es fácil y construir difícil. Pienso que romper es de miserables, y construir grandes proyectos es de personas magnánimas. Pero en España, la mezquindad y la pequeñez de espíritu son estructurales. Se han convertido en un mal endémico de nuestra anti-cultura.

La verdad es que es mejor así, porque se están poniendo sobre el tapete todos los temas sin disimulos. Se acabó en este país lo políticamente correcto, y eso es una buena señal. Quizá una vez detectado el problema se le pueda buscar una solución. Pero lo primero que tenemos que hacer es solucionar el problema educativo. A la izquierda le gusta manipular a la gente. Sabe que una masa ignorante y educada para no esforzarse por nada ni por nadie es mucho más gobernable que una masa culta, leída y con capacidad crítica. De ahí que se permita pasar de curso con cuatro suspensos. De ahí la situación de las universidades españolas, donde hay estudiantes que hacen la carrera sin haber leído un libro en su vida.

Tenemos una cita el 9 de marzo. He leído en un confidencial que el Gobierno pretende presumir de logros económicos. Pues se ve que no hacen la compra todos los días, y que no tienen que buscar trabajo. Pero la gente necesita trabajo y pasta para llegar a fin de mes. Y necesita seguridad en las calles. Y necesita servicios adecuados. Y necesita infraestructuras. Y necesita igualdad jurídica. Y necesita autoestima nacional e ilusión de futuro. Y que no venga solo por el fútbol o la fórmula uno. Y necesita libertad…

O quizá no. A lo mejor a la gente le gusta no llegar a fin de mes, ver peligrar su puesto de trabajo, que el transporte público no funcione y que te peguen unos albano-kosovares o cualquier otro que pasaba por ahí, que para eso estamos, para que nos peguen hombre. Con tal de que nos gobierne la izquierda, bienvenida sea la mala vida. Al que algo quiere, algo le cuesta. Y que nos gobierne Z es un lujo, hombre, no vaya a volver el oscurantismo de la Iglesia, que es el gran problema del españolito actual.

Va a ser que hay muchos como Pepiño.

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Autor

Pilar Aizpún Bobadilla

Apasionada de Occidente, de la actualidad, de la política y de las ideas. Estoy muy agradecida a los que lucharon por dejarme a mí el mejor de los mundos, así que intento entender hacia dónde vamos y qué mundo les vamos a dejar a los que vienen después

Pilar Aizpún Bobadilla

Apasionada de Occidente, de la actualidad, de la política y de las ideas. Estoy muy agradecida a los que lucharon por dejarme a mí el mejor de los mundos, así que intento entender hacia dónde vamos y qué mundo les vamos a dejar a los que vienen después

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