Y llega septiembre. El verano ha sido seco y caluroso. El sol, el ritmo de trabajo más lento, la alegría de las vacaciones -aunque hayan sido escasas-, invitan a olvidar las malas noticias. ¡La vuelta de verano quedaba tan lejos! Pero ya está aquí. Con Bolonia y con la gripe A. Con el paro. Con el terrorismo. Con la clase política que nos hemos agenciado. ¡Con tantas incertidumbres!
En Navarra, aunque la crisis económica no nos ha golpeado tanto como a otras Comunidades Autónomas, nos queda por pasar lo peor como a todo el mundo. Porque los brotes verdes, aunque los haya, no se notarán en la vida de los ciudadanos de momento. Y ya veremos cuando se notan, y si no se los cargan. Habrá que hacer frente a la subida del paro, para empezar. Porque el ministro de trabajo ya ha reconocido que vamos a llegar a los cinco millones de parados. Y a todo lo demás…que si los sindicatos, que si las reformas, que si las Cajas de Ahorros, que si los tipos de interés, que si las subidas de impuestos…
Y no todo es economía. También habrá que hacer frente al terrorismo de ETA, o a una nueva negociación. Y es que, ya nadie que sepa del asunto se cree lo de la eficacia de Rubalcaba. No nos engañemos, le han puesto un montón de bombas en ¡Mallorca! este verano. Mallorca no es Santander. Y no los ha cogido. Siempre detienen a alguien en Francia, hablan de los ordenadores, y dicen que se han cargado a un jefe de no sé qué, y a un jefe de no sé cuantos. Pero la realidad es que Josu Ternera sigue desaparecido. Y se supone que la seguridad en Mallorca es prácticamente perfecta, por eso de los Reyes, sus invitados, y otros ricos que pululan por ahí. Así que algunos expertos empiezan a preguntarse qué pasa. Ya veremos.
Y habrá que hacer frente a la presión del PSN contra Barcina, que al fin y al cabo, es más guerra. A los del PPN dando la murga, con perdón, a los de Na Bai delirando, porque ya deliran, y a los de ANV chuleando e imponiéndose como siempre con sus manifestaciones y sus actos de animación cultural. Todo esto es lo habitual, podríamos decir que lo normal, a pesar de la pereza que nos da. Y al folclore habitual, vamos a tener que añadir la gripe A. El dichoso virus que nadie parece saber si se va a quedar en nada o va a ser una catástrofe a nivel mundial. Da bastante igual, porque no sé si se puede hacer gran cosa, pero hay que reconocer que añade un poco más de incertidumbre.
Bueno, y no me voy a meter en el tema de los niños y adolescentes, Bolonia y otra variedades. Los que odiaban a Federico, eso sí, no lo van a tener que soportar con tanta intensidad. Tengo que confesar que, aunque me ponía de los nervios, a lo mejor lo echo de menos. Curioso lo de El País. ¿Se enfrentará realmente de forma sostenida a ZP? No me lo acabo de creer. Y el apagón analógico. Y Obama y Agfanistan, Irán y los judíos. Porque allí hay un bochinche hermoso… Y habrá que soportar a Osasuna hasta en la sopa, y la intensidad con que lo vive el personal, que es bastante agotadora, la verdad. Es que a algunos no nos va la vida en ello…
Bueno, habrá que afrontarlo todo. La vida misma. Estos problemas, a unos les afectarán más, a otros menos, y quizá a algunos nada. Suerte que tienen. Yo no sé si va a ser el comienzo de curso más apasionante de los últimos años -por los retos que se nos presentan-, o el más «canso», como dicen por aquí, por lo mismo. No lo veo claro.
Creo que aburrirnos, no nos vamos a aburrir. A lo mejor me equivoco.
