Por Carlos de Bustamante

(El banco azul del Gobierno en las Cortes)
Envidio a mi amigo y compañero Félix Torres, Don Eufemio, por la suma habilidad de despojarse de la adrenalina. La que nos crea tal inquietud, que la sangre derramada por nuestros ancestros por España nos hierve a borbotones ante un delito cometido de forma cobarde. El que es propio de los hijos de las tinieblas en el averno. Sanamente le envidio porque tras versificar -maestro- se ha quedado `en la gloria´.
“Mientras invoca el nombre de España, defiende su interés y se envuelve en su Bandera le administra una puñalada trapera que la parte en dos; de momento. Y la ejecutiva federal o lo que sea, aplaudiendo con las orejas justo lo contrario que rabadán y rebaño consideraban nefasto ilegal e inconstitucional no hace ni tres meses; que “se acerca la noche y alberga horrores”. O sea que fuera del aparato, ¡al paro…!
El más grande de los… -ponga el lector el calificativo que le pete- “que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros”. Los míos, como siempre, al soneto.
POR ESPAÑA
(Soneto con estrambote en quinteto)
Te calamos, no engañas, marrullero,
lo menos que decírsete podría;
¿un zascandil bribón?, corto sería:
¿un sátrapa tramposo?, considero
pues eres, además, de cuerpo entero,
un pérfido inmoral de alma vacía
vendedor de la Patria, bien podría
llamársete traidor que al asidero
de una amnistía ilegal, burda y grosera
te agarras con los tuyos – ¡ay!, borregos-
disfrazada de ilusa convivencia.
Cuando es la realidad que por montera
a España tú te has puesto por tus egos,
tu interés y tu puta conveniencia.
En su nombre te escudas, malnacido,
lo que enorme es la arcada que provocas;
tú el más grande perjuro, pues la invocas,
muy antes de nombrarla, fementido,
limpiarías, mejor, sucia tu boca.
Don Eufemio, nov. 23
EL VILLANO EN SU RINCÓN,
TRIPTICO PARA UN JURAMENTO (1)
No uno, sino dos: helos ahí, cada uno en su rincón; pergeñando con los lacayos de guardia cómo hacer saltar por los aires la igualdad, la Ley y la Constitución. Y en medio, Doña Leonor; la Historia, la unidad, la tradición, la España que quieren la inmensa mayoría de los españoles.
COMO SIEMPRE
(Soneto)
Es la traición, lo cutre, la torpeza,
la doblez, la ignominia, lo tortuoso;
repetir la mentira, lo pringoso,
lo del cazo poner, es la bajeza.
Y es el brillo en su faz, la gentileza,
la luz en su mirada, lo juicioso;
un destello fulgente y luminoso:
un halo de esperanza, la belleza.
Cara y cruz, ying y yang, el día y la noche:
dos crónicas, si anejas, encontradas
-las Españas, las dos- las de estos días.
En la una, un mandado y un fantoche
y en la otra, Leonor; y así mostradas,
dime lector ¿con cuál te quedarías?
Don Eufemio, nov. 23
EL VILLANO EN SU RINCÓN, TRÍPTICO PARA UN JURAMENTO (2)
Pues no hay que ir muy lejos; sólo al DRAE para advertir la clarísima realidad. Un Gobierno del que una nutrida representación no ha asistido a los actos del juramento, del que una de sus ministras anuncia a voz y a platillo la burrada del día y cuyo presidente que, mientras le ofrece la lealtad del mismo a la Princesa ha mandado a sus postillones para ultimar los flecos de la voladura del Estado de Derecho, del Estado y de la Nación con delincuentes, golpistas y prófugos. ¡Es lo que hay!, que diría el castizo.
LEALTAD1. f. Cualidad de leal; fidedigno, verídico y fiel, en el trato o en el desempeño de u oficio o cargo. 2. f. p. us. Legalidad, verdad, realidad.
PEDRO SÁNCHEZ: “CONTAD, ALTEZA, CON LA LEALTAD, EL RESPETO Y EL AFECTO DEL GOBIERNO”
LEALTADES
(Soneto con estrambote en cuarteto)
Del Gobierno, la parte ya sabida,
los pijos de aluvión aquí llegados,
que en, grosero el plantón, maleducados,
demuestran lo que son, puerca y podrida
piara comunista; la dolida
por feos y desaires, cabreados
que, andando por los suelos arrastrados,
por mostrar, aprovechan, su movida.
Y del Gobierno, alguna de sus mentes
dizque “trabajará” (¿?) porque Su Alteza
en el trono jamás llegue a sentarse,
mientras que el figurón, ya tiene en mientes,
al golpista, con toda su crudeza,
media España entregar, sin despeinarse.
Ya lo ven, no se aprecia novedad
son las mismas, distintas, lastimeras,
según es su entender, son sus maneras,
de ofrecer el respeto y la lealtad.
Don Eufemio, nov. 23
EL VILLANO EN SU RINCÓN, TRÍPTICO PARA UN JURAMENTO (y 3)
ZAPATERO EVITA HONRAR LA BANDERA DE EEUU EN EL DESFILE DE LA HISPANIDAD DE 2003.
SÁNCHEZ SE INCLINA ANTE LA BANDERA CATALANA*** LA FALTA DE RESPETO DE PEDRO SÁNCHEZ A LA BANDERA DE ESPAÑA ANTE EL CONGRESO. A SU PASO PERMANECE` DESPATARRADO´.
DESPATARRADO
(Soneto)
En fresca, luminosa la mañana
desfila la de barras y las estrellas;
y un bobo simple, tú, donde descuellas,
te quedaste sentado en la villana
tu forma de actuar: tu mente plana
no va ni de aliados ni epopeyas;
mas no sólo fue allí, que las aquellas
tus guarradas imita y tu desgana;
y ante suya, la propia su Bandera,
un indocto doctor, un ignorante
-toda cerviz a tierra en el estrado-
pues nulo es el respeto que sintiera
– ¿hablar de patriotismo?: ¡es un farsante! –
permanece, patán, despatarrado.
Don Eufemio, nov.23