Por José María Arévalo

(Iglesia de Santa Eulalia, en Paredes, Retablo del Altar Mayor, de Inocencio Berruguete y Esteban Jordán, con pinturas de Reyes de Judá, obra maestra de Pedro Berruguete)
Veo en la prensa local que sigue en marcha Campos del Renacimiento, “un tesoro -dicen los titulares- de obras de arte renacentistas en el corazón de Palencia”, que ha nacido gracias a la unión de los museos parroquiales de Becerril de Campos, Paredes de Nava, Cisneros y Fuentes de Nava en los cuales podemos contemplar, en cinco emplazamientos, cientos de obras en un museo territorial que pretende impulsar tanto de forma económica, como turísticamente, territorios llenos de cultura, de fe, de arte y de historia.
Recuerdo haber visitado la Iglesia de Santa Eulalia de Paredes de Nava, hace años, para ver una exposición magnífica de Pedro Berruguete, el padre de Alonso. Recordaba yo perfectamente esta gran Exposición retrospectiva de Pedro Berruguete tanto que busqué en este blog mi artículo sobre ella, convencido de que lo había publicado, pero este blog lo empezamos en 2007 y la exposición –compruebo en la red- fue en 2003, primero hasta el 8 de junio y después reabierta hasta el 14 de septiembre por el gran éxito de público, más de 95.000 visitantes en su primera fase. Se celebro con motivo del quinto centenario de la muerte del pintor paredeño y de ella puede verse una buena descripción -aunque con fotos en blanco y negro- en archivoespañoldearte.revistas.csic.es/index.php/aea/article/download/272/268
Aquí comienza la historia renacentista
“El arte de la historia renacentista -explica la web dedicada a Campos del Renacimiento- comienza aquí”. La comarca de Tierra de Campos -continúa- destaca por ser cuna de la revolución artística y cultural que supuso el Renacimiento en la península ibérica. En cuatro de sus localidades se puede ver una de las mayores concentraciones de arte renacentista de nuestro país.
Localidades donde nacieron, vivieron y trabajaron en sus talleres algunos de los protagonistas fundamentales para entender esta época histórica en España.
Campos del Renacimiento, por lo tanto, ofrece una oportunidad excepcional de visitar piezas de arte únicas en los lugares donde fueron concebidas, además de recorrer los mismos espacios en los que convivieron Pedro y Alonso Berruguete, Jorge Manrique, Alejo de Vahía o Francisco Giralte en estas cuatro localidades.
El Recorrido
El Museo Territorial de Becerril de Campos habita en la Iglesia de Santa María, un espacio declarado Bien de Interés Cultural en 1973, Siendo esta una iglesia dedicada a la madre de Jesús, el discurso de Campos del Renacimiento abre en ella su capítulo “Tierra de María”
En Paredes de Nava, a Santa Eulalia está consagrada la segunda de las sedes de Campos del Renacimiento. Esta segunda etapa ha sido titulada ‘Cristo y su iglesia’ y en ella podemos contemplar uno de los grandes tesoros de este museo: las tablas de los reyes de Pedro Berruguete.
En la localidad de Cisneros, el museo tiene dos sedes. Primera parada San Pedro, donde bajo el título «Nuestra Iglesia» podemos ver numerosas obras de arte. Segunda parada la iglesia de San Facundo y san Primitivo, un lugar que alberga una inmensa sorpresa.
En Fuentes de Nava llegamos al final del trayecto, la Iglesia de Santa María, edificio del siglo XVI, que alberga numerosas y verdaderas obras de arte. Entre ellas brilla con luz propia, el artesonado mudéjar de impecable factura y extraordinaria conservación.
Vamos a verlo todo ello en más detalle.
Becerril de campos
El punto de partida de Campos del Renacimiento es la localidad de Becerril de Campos, municipio histórico situado a 15 kilómetros al noroeste de la capital palentina. Allí encontramos la Iglesia de Santa María, que acoge la propuesta expositiva titulada ‘Tierra de María’. Esta iglesia alberga obras de Pedro Berruguete y una importante colección de quien fuera vecino de la localidad, Alejo de Vahía. Esta primera sede, ya convertida en museo en el año 1973, cuenta, además, con tallas de Juan de Juni y Francisco Giralte y se caracteriza por ser un edificio en el que aprecia su estilo predominantemente gótico junto a restos románicos e incorporaciones renacentistas y barrocas.
Alejo de Vahía es uno de los maestros más enigmáticos de finales de siglo XV y principios del XVI. De origen nórdico, este personaje fue vecino de Becerril de campos, donde trabajó intensamente y dejó un gran número de obras. Alejo de Vahía no firmaba sus obras, por lo que su figura ha sido reconstruida en torno a los detalles comunes y un estilo muy personal en su obra. La iglesia de Santa María, sede del museo territorial Campos del Renacimiento acoge la mayor coleción de obras de este escultor, sumando hasta 23 esculturas atribuidas a Alejo de Vahía.
Además de visitar la sede del museo en esta localidad, se pueden disfrutar otros atractivos artísticos de altísimo valor, como la plaza porticada de Becerril, los restos de su antigua muralla, la iglesia mudéjar de San Martín, la iglesia de San Miguel o la de San Pedro Cultural.
Parada obligatoria es también el Canal de Castilla a su paso por la localidad, donde se puede ver uno de sus tres ramales, el denominado Ramal de Campos. Este se integra de manera plena e el casco urbano de Becerril y, sobre él, está edificado el Puente de San Juan.
Paredes de Nava
El segundo hito de esta ruta expositiva lleva el nombre de ‘Cristo y su Iglesia’ y lo encontramos en la iglesia de Santa Eulalia de Paredes de Nava, restaurada para este proyecto. En su torre se pueden distinguir diferentes estilos, como el románico, gótico y mudéjar, y en su interior acoge un impresionante conjunto de pinturas, esculturas, documentos y orfebrería, así como una colección de vestimentas litúrgicas única.
Esta segunda muestra se ubica en las salas que rodean el templo en sus lados norte y sur y finaliza ante una de las joyas de este recorrido: las pinturas de Reyes de Judá, en el retablo mayor de la iglesia, obra maestra de Pedro Berruguete. Destacan en la serie el Rey David, de penetrante mirada, el Rey Salomón y el Rey Ezequías.
Esta segunda parada nos permitirá recorrer las calles del que fuera el municipio con más habitantes de la provincia de Palencia hasta bien entrado el siglo XX y conocer mejor a tres de sus hijos: Pedro y Alonso Berruguete, que desarrollaron aquí gran parte de su carrera; así como Jorge Manrique, una de las grandes figuras de la literatura renacentista.
Jorge Manrique nació hacia 1440 en Paredes de Nava. Descendiente de Rodrigo Manrique y Mencía Figueroa, ambos nobles, se dedicó, siguiendo los pasos de su padre, al oficio militar. Más adelante, lo compaginará con la escritura. Aunque su producción literaria no es demasiado extensa, hoy en día se conservan cincuenta poesías que se suelen dividir en obra amatoria, burlesca y doctrinal. En el año 1476 escribe las Coplas a la muerte de su padre, una de las elegías mejor valoradas de la literatura española.
La obra de Jorge Manrique, elaborada entre el final del Medievo y el comienzo del Renacimiento, es una producción de referencia para muchos literatos de generaciones posteriores.
Además de disfrutar de las maravillas que guarda la sede del museo, en Paredes de Nava se pueden contemplar otros muchos monumentos de interés, como las iglesias de San Martín, de Santa María o de San Juan; el convento de Santa Brígida o las ermitas de la Vera Cruz y de Nuestra Señora del Carmen.
El esplendor renacentista que experimentó esta localidad palentina se refleja, además de en estos monumentos religiosos recién mencionados, en sus calles llenas de casonas señoriales y soportales, así como en sus plazas, repletas de elementos arquitectónicos de gran interés estético.
Cisneros
‘Nuestra Iglesia’ es el epígrafe que da nombre a las piezas expuestas en esta tercera parada de la muestra, que están ubicadas, en este caso, en todos los espacios que conforman la iglesia de San Pedro de Cisneros, y que han sido intervenidos para formar parte del itinerario museístico. Presenta un discurso narrativo organizado en tres bloques. El primer apartado nos adentra en la historia de la localidad desde los primeros pobladores; el segundo y más amplio está integrado por un numeroso conjunto de obras de arte, fundamentalmente esculturas, que nos servirán para entender la importancia que ha tenido la Iglesia para las gentes de estas tierras. Finalmente, el tercer bloque incluye una buena muestra de piezas de orfebrería.
La visita a la iglesia de San Pedro se complementa con una proyección audiovisual bajo el grandioso retablo mayor, obra de Francisco Giralte. Destaca aquí, igualmente, la figura del Cardenal Cisneros, quien llegó a gobernar la Corona de Castilla en dos ocasiones y cuyos antepasados provenían de esta villa.
La segunda sede en Cisneros es la iglesia de San Facundo y San Primitivo, que acoge, junto a la iglesia de Santa María de Fuentes de Nava, el Centro de Interpretación de las Techumbres Mudéjares. La riqueza artística de este tipo de elementos dentro de la provincia de Palencia queda constatada en el amplio número de artesonados mudéjares que se han conservado, de entre los cuales destacan, por su calidad y belleza, los pertenecientes a este templo, restaurados por la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León durante los años 2010 y 2011.
Francisco Jiménez de Cisneros fue un arzobispo y cardenal que se dedicó a reformar la religión y a impulsar la cultura y el saber. Aunque nacido en Torrelaguna, sus raíces proceden de la localidad palentina de Cisneros, donde se encuentran enterrados algunos de sus familiares. El cardenal Cisneros se formó entre Burgos, Madrid, Salamanca y Roma, educación que le llevó a ingresar en la Orden Franciscana y, más adelante, a convertirse en confesor de la reina Isabel y Provincial de esta misma orden, en la cual llevó a cabo una gran reforma.
En cuanto al ámbito cultural, el Cardenal Cisneros llevó a cabo grandes obras, como la fundación de la primera universidad renacentista, la Universidad Complutense de Alcalá de Henares o la edición de una Biblia que incorporaba junto a sus idiomas originales una traducción al latín. Sin duda, es uno de los personajes clave en la historia del Renacimiento y de España en general.
Además de las dos sedes del Museo Territorial Campos del Renacimiento, en Cisneros se pueden visitar otros dos museos que permiten comprender mucho mejor la historia y cultura de esta localidad. Son el Museo de Oficios Desaparecidos y el Museo de la Danza. Cisneros cuenta con un grupo de danza propio que realiza bailes tradicionales de la zona, entre los que destaca la Danza del Paloteo, el cual se representa a principios de septiembre en sus fiestas en honor a la Virgen del Castillo.
Fuentes de Nava
El itinerario museístico hace su última parada en Fuentes de Nava, localidad que llegó a contar con hasta cinco iglesias. La última sede de Campos del Renacimiento se encuentra en la iglesia de Santa María y. entre los innumerables tesoros que alberga en este templo, destacan su artesonado mudéjar policromado, magníficamente conservado tras su restauración, o la escultura de la Asunción realizada por Alejo de Vahía. En Fuentes de Nava destaca también la torre de la iglesia de San Pedro, de 65 metros y de estilo tardogótico. Esta torre campanario es conocida como la ‘Estrella de Campos’ y es la imagen más característica de este municipio terracampino. En el interior del templo, brilla con luz propia su retablo mayor, obra de Juan de Valmaseda, así como otras obras de Alonso Berruguete y Juan de Villoldo, entre otros.
Fuentes de Nava es única, además de por su rico patrimonio artístico, por la belleza y el cuidado de su paisaje natural. En esta localidad palentina se encuentra el humedal de la Laguna de la Nava, conocido popularmente como ‘Mar de Campos’, que forma parte del Espacio Natural la Nava y Campos de Palencia y en el que habitan más de 289 animales diferentes, de los que destacan 254 especies de aves distintas.