Ruta del Parque Natural del Montgó, en Denia

Por José María Arévalo

(Uno de los lugares más curiosos de Alicante)

“Llega el fin de semana y con él los planes de desconexión y placer. Muchos, aprovecharán el sábado y el domingo para salir de la ciudad y huir de la rutina respirando aire puro. Si eres uno de ellos, sigue leyendo porque esto te interesa. Se trata de una ruta de senderismo perfecta para hacer con amigos en el norte de la provincia de Alicante. Concretamente, en Dénia. Y es que allí se sitúa la Cova de L’Aigua, en pleno Parque Natural del Montgó, es uno de los tesoros más fascinantes de esta localidad.” Además veremos otras rutas interesantes en Alicante.

Pues no tenía ni idea, pero me encanta porque precisamente de Denia era mi abuelo materno, y de Ondara, que está muy cerca, mi abuela, así que siempre me he sentido muy valenciano, y recuerdo con cariño cuando estuve por allí de niño, y los erizos que tomábamos en la playa, junto al Peñón de Ifach. Así que, para ver la Cova de L’Aigua tendré que volver y hacer este senderismo.

“Una ruta que te lleva a uno de los lugares más curiosos de Alicante”, titulaba su artículo Patricia Páramo en Viajar, que pasamos a ver, como hemos venido haciendo estos días con la ruta de cascadas de Burgos; los siete impresionantes rincones que permiten conocer la esencia más salvaje de Navarra; las Chorreras de Despeñalagua en Guadalajara; el Camí de Cavalls en Menorca; el Caminito del Rey en Málaga; el Cares en Castilla y León; y además 8 rutas en la costa de Asturias; la Ruta Roja de Las Tuerces; las seis cascadas imprescindibles en Soria; la ruta de senderismo entre cascadas y pasarelas más bonita de Andalucía ( la Cerrada de Elías); la Garganta de los Infiernos junto al valle del Jerte; otra ruta perfecta en el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara que incluye la Cascada del Cañamar; la ruta gallega de las Fervenzas de Raxoi y Parafita y la aragonesa de Ordesa desde su entrada a la Cola de Caballo.

Esta ruta de senderismo de Denia tiene un poco de todo y es que combina el deporte y la actividad física con historia, naturaleza y un toque de aventura, por lo que es ideal para quienes buscan explorar un entorno natural único. A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber para realizar esta ruta circular que también incluye una parada en el Racó del Bou. Además veremos otras dos interesantes rutas en Alicante, la de Barranco del Infierno y la Ruta del Río Seco

 

(La ruta)

RUTA DE SENDERISMO A LA COVA DE L’AIGUA

La ruta de senderismo que te llevará hasta la Cova de L’Aigua comienza en la ermita del Pare Pere, en Dénia, es circular y tiene aproximadamente unos 5.4 kilometros. Recorrer este sendero te llevará aproximadamente unas 3 horas, aunque esto siempre depende del ritmo y de las paradas que se realicen a lo largo del camino. El sendero es de dificultad media y tiene un desnivel acumulado de 350 metros.

El recorrido comienza en la Ermita del Pare Pere, accesible desde el casco urbano de Dénia por el Camí Pou de la Muntanya. Desde aquí, tras caminar unos 100 metros, encontrarás el inicio del camino de tierra que está señalizado con un panel informativo. Avanzando por este camino, llegarás a una bifurcación donde debes girar a la izquierda hacia el Camí de la Colònia. Poco después, toma el desvío a la derecha por una senda ascendente que te conducirá hacia la Cova de L’Aigua. Esta zona transcurre por la umbría del Montgó, una microreserva que alberga una rica variedad de flora, incluidas especies endémicas y protegidas.

La entrada a la cueva se encuentra tras superar un tramo rocoso y varios escalones de considerable altura. Una vez allí, encontrarás tres compartimentos utilizados históricamente para embalsar agua, visibles en el sector inicial de la cueva, ya que no está permitido acceder más allá. Es recomendable llevar una linterna, ya que el interior carece de iluminación natural y puede estar inundado si ha llovido en los últimos días.

La Cova de L’Aigua es un lugar cargado de historia. En la entrada, se puede observar una inscripción romana datada en el año 238 d.C., que da testimonio del uso de este espacio en diferentes épocas. Durante la etapa ibérica, se utilizó como lugar de culto, y más tarde, en los siglos IV y V, continuó siendo un espacio espiritual. Durante la época islámica, la cueva adquirió un papel más práctico, sirviendo como fuente de agua para las comunidades que habitaban la ladera del Montgó. Incluso en los siglos XVI y XVII, se instalaron tuberías de barro para canalizar el agua hacia la población.

REGRESO POR EL RACÓ DEL BOU

Tras explorar la cueva, regresa por el mismo camino hasta encontrar, a unos 200 metros, un desvío a la izquierda que conduce al Racó del Bou. Este tramo incluye una subida moderada antes de descender hasta conectar con el extremo oeste del Camí de la Colònia. Desde aquí, el recorrido es más llano y cómodo, llevándote de vuelta al punto de partida en la Ermita del Pare Pere. El Racó del Bou es un lugar perfecto para una pausa, ya que ofrece vistas impresionantes del paisaje natural que rodea al Montgó. Además, este desvío añade variedad al recorrido, haciendo que la ruta sea más dinámica y completa.

Para disfrutar al máximo de la experiencia, es recomendable llevar: Calzado de senderismo pues el terreno es irregular y pedregoso en algunos tramos; agua suficiente: aunque la Cova de L’Aigua albergaba agua potable en el pasado, no es seguro consumirla actualmente; protección solar: incluso en pleno diciembre y a la umbría, el sol puede ser intenso; linterna o frontal: para explorar el interior de la cueva. La ruta es accesible para cualquier persona con una condición física moderada, pero el desnivel y algunos tramos de subida pueden resultar exigentes para principiantes y para los niños. Además, es importante caminar exclusivamente por los senderos señalizados para preservar la flora y fauna del parque, especialmente en la microreserva del Montgó, donde existen especies protegidas. Aunque la mejor época para realizar esta ruta es en primavera u otoño, cuando las temperaturas son más agradables y la vegetación está en su máximo esplendor, en diciembre también es un buen momento si el tiempo acompaña. Durante el verano, es recomendable iniciar temprano por la mañana para evitar las horas de mayor calor.

(La Cova de l’Aigua del Montgó)

UBICACIÓN

Ampliamos la información con datos tomados de la nube. La Cova de l’Aigua, o Cueva del Agua en castellano, es la cueva más popular y más visitada de Dénia (teniendo en cuenta que la famosa Cova Tallada está en término municipal de Xàbia). La excursión a la Cueva del Agua es un recorrido asequible y de corta duración, muy frecuentado por los propios dianenses. El Institut Cartogràfic Valencià ha elaborado un plano de situación de las rutas de todas las cuevas del Montgó. Es una ruta corta, que vale especialmente la pena por las vistas panorámicas de Dénia.

Dentro del casco urbano de Dénia, toma la Avenida del Montgó y empieza a subir por el Camí Pou de la Muntanya. Hay un momento en que el camino se desvía a la derecha, con indicaciones de subida al Montgó. Esta nueva vía se llama Camí de la Colònia, y lleva hasta una pista de tierra con una cadena donde empieza el recorrido propiamente hacia la cueva (PR-CV 152). Hasta aquí puedes llegar en coche y aparcarlo al lado de la Ermita del Pare Pere, pero es un trayecto que perfectamente puedes también hacer a pie. Una vez tomado el sendero PR-CV 152, el camino hacia la cueva discurre en paralelo a la pared vertical de la montaña y tiene una duración de entre 30 y 45 minutos.

La ruta parte de una de las miles de urbanizaciones que acosan a este parque natural. Y hay que adentrarse a pie por el Camí de la Colonia o Carretera de la Colònia, solo accesible a vehículos del parque. Subiremos un pequeño zigzag, observando la flora que cubre las faldas del Montgó, donde podemos observar alguna planta endémica del parque como la herba santa, que solo crece aquí y en la isla de Ibiza. Este camino también nos lleva hasta la cima de esta mítica montaña, por lo que las indicaciones son las mismas que si deseas subir hasta la parte más alta.

Situada en la cara norte del Montgó y visitada desde hace miles de años, los soldados romanos de la Legión VII Gemina en el año 283 d.C grabaron un epígrafe a la entrada de la cueva, que hoy en día se encuentra protegido de los vándalos por una valla. Tras estas rejas, se encuentra la Cova Bolumini, conocida así por la fina arcilla que se encontraba en su interior y que los árabes extrajeron hasta agotarla. Este material era utilizado para la fabricación de vasijas y demás utensilios de cocina. A unos 12 metros sobre ésta, se encuentra la Cova de l’Aigua, en la que se observan numerosas intervenciones del hombre a lo largo de los años y que ahora han puesto en valor con la instalación de pasarelas de madera. Su nombre se debe al agua de lluvia que se filtra por los poros de la montaña y sale por estas cavidades. Los árabes quisieron aprovechar este recurso tan escaso construyendo una presa y una serie de canales para conducirla y guardarla. Hoy en día aún se pueden ver estas construcciones, llenas de grafitis recientes.

Pero lo mejor se encuentra al fondo de la cueva. Un pequeño lago de agua y un gran muro que oculta un enorme canal excavado en la roca para aprovechar estas filtraciones de agua. La Cova de l’Aigua está en la cara norte del Montgó, a unos 350 metros de altura. Si hace poco que ha llovido, desde el techo caen gotas a modo de lluvia. Tiene dos estancias y un pequeño estanque al fondo. En la entrada hay una inscripción romana que data del 238 dC, desgraciadamente muy maltratada. Se sabe por los restos encontrados que en época íbera ya se utilizaba. Más tarde, los romanos la emplearon como lugar de culto, y también se han hallado restos árabes de la Taifa de Dénia y de su utilización como embalse. Algunas fuentes apuntan a que entre los siglos XVI y XVII tuvo una canalización de tuberías de barro para abastecer a la población que vivía en la ladera. Una vez vista la cueva podemos volver por el mismo camino o continuar el recorrido circular por la Cova del Gamell y el Camí de la Colònia.

MÁS RUTAS EN ALICANTE

Recién colgado este post veo otro artículo sobre más rutas en Alicante, que recoge que tiene uno de los senderos azules más bonitos del mundo: un paseo por cuevas y barrancos impresionantes, ideal para descubrir el amplio patrimonio natural e histórico de la provincia.

Alicante dispone de decenas de caminos y senderos preciosos para descubrir el patrimonio natural de la zona, cada uno con su especial encanto. Algunos de estos recorridos han obtenido la distinción de Sendero Azul, siendo estos itinerarios en el medio natural que reciben un reconocimiento especial por su contribución a la conservación, el ocio sostenible y la educación ambiental. Este distintivo lo otorga la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), la misma organización que concede las Banderas Azules a las playas y puertos sostenibles. En total, la Comunitat Valenciana cuenta con 26 senderos azules, 7 de ellos en la provincia de Alicante. Entre estos siete destaca particularmente un recorrido, famoso por su paso por cuevas y barrancos impresionantes.

Concretamente, se trata de un trayecto que sale desde el municipio de Pego y termina en la localidad de Benidoleig. Este recorrido te invita a explorar un fascinante viaje desde las cumbres de macizos carbonatados, donde el agua de lluvia esculpe paisajes ásperos y rocosos con formaciones agrietadas y erosionadas (lapiaces o lenares), hasta los profundos y escarpados barrancos por los que las aguas de escorrentía descienden con fuerza hacia las llanuras costeras. También te adentrarás en el misterioso mundo subterráneo de simas y cuevas, donde el agua ha dado forma a un sinfín de estructuras caprichosas a lo largo de los siglos. Finalmente, tras su paciente labor de disolución y modelado, el agua reaparece en sorprendentes manantiales antes de completar su ciclo en el mar.

La ruta comienza en Pego y concluye en la Cueva de las Calaveras (Benidoleig), uno de los dos Lugares de Interés Hidrogeológico (LIH) más destacados de la provincia, tanto por su valor paisajístico como por su relevancia científica, didáctica y recreativa. A lo largo de este itinerario de 59 km, podrás contemplar imponentes cumbres, profundos barrancos, simas y espectaculares cuevas kársticas.

Además de la ruta de senderismo, en esta ruta se proponen cuatro trayectos adicionales a puntos adyacentes de elevado interés (distancia indicada de ida y vuelta): Lenar de Vall d’Ebo: 3,5 km (80% coche, 20% a pie; 1,5 h); Cova del Rull: 3,6 km (100% coche; visita: 30 min); Juvea de Dalt: 8,4 km (100% todoterreno o bien a pie 3 h); Presa de Isbert: 3,3 km (60% coche, 40% a pie; 2 h).

A lo largo de este precioso sendero azul, tendrás la oportunidad de contemplar algunos de los paisajes más bonitos de la provincia, tales como el Barranco del Infierno, conocido por ser de los paisajes favoritos de los senderistas. Otro de los puntos de interés que podrás contemplar a lo largo de este sendero es el Acuífero de Mediodía, siendo estas sierras principalmente formadas por materiales carbonatados que albergan importantes acuíferos, alimentados por la infiltración del agua de lluvia, un proceso favorecido por la karstificación de sus rocas permeables expuestas. Finalmente, para terminar la ruta por todo lo alto, el recorrido finaliza en la impresionante Cueva de las Calaveras, ubicada en el paraje del Tossal de Rafalet y cuyo nombre nace del descubrimiento, en el siglo XVIII, de vestigios arqueológicos pertenecientes a doce individuos. Su tramo superior, de aproximadamente 500 metros de longitud, es accesible para los visitantes, presenta un entorno seco y permite un recorrido completo a pie.

LA RUTA DEL RÍO SECO

Y otra ruta a seguir es la de la Ruta del Río Seco situada en la comarca de la Vega Baja y cuyo comienzo tiene lugar en Pilar de la Horadada, esta ruta de senderismo es ideal para aquellos que buscan una experiencia distinta, combinando paisajes geológicos singulares con la tranquilidad de un entorno natural poco explorado. Esta ruta discurre por aproximadamente siete kilómetros. Según los senderistas, es de dificultad baja y apta para todos los niveles. Su trayecto es circular y lineal en algunos tramos y tiene una duración aproximada de entre 2 y 3 horas.

El Río Seco es una rambla de avenidas que recibe aguas de filtraciones de cultivos, y a lo largo del itinerario se pueden observar paredes de arenisca amarillenta con formaciones bellísimas originadas por la erosión. En estas paredes se encuentran abundantes estratos con concentraciones de conchas, lo que da pistas sobre el pasado marino de la zona. Durante el Plioceno II, se cree que esta región estuvo situada en una plataforma somera cercana a la línea de costa. En ese periodo, las tormentas marinas provocaban la acumulación de restos de organismos marinos, dejando huellas que hoy en día se pueden observar en la ruta.

El Río Seco y el Río Nacimiento son dos de las principales ramblas naturales que evacuan hacia el mar el agua de las escasas precipitaciones torrenciales en la región. Esta ruta discurre por el Parque Natural de la Sierra de Escalona-Dehesa de Campoamor, un espacio protegido de aproximadamente 5.000 hectáreas donde predominan las extensas zonas de pinos, matorrales mediterráneos y vegetación ribereña en las ramblas húmedas. Además, también se pueden encontrar grandes extensiones de cultivos de secano y regadío. Este parque natural se encuentra protegido debido a la fuerte presión urbanística y agrícola que sufre la zona. Su principal valor reside en la diversidad de fauna, con poblaciones significativas de aves rapaces y mamíferos carnívoros como el gato montés, la jineta, el tejón y el zorro.

 

 

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

Lo más leído