Maruja Mallo en el Centro Botín

Por José María Arévalo

(Obra de Maruja Mallo en el Centro Botín)

Del 12 de abril al 14 de septiembre de 2025 el Centro Botín de Santander presenta “Máscara y compás. Pinturas y dibujos de 1924 a 1982”, la mayor retrospectiva dedicada hasta la fecha a Maruja Mallo (Ana María Gómez González, Viveiro, Lugo, 1902 – Madrid, 1995), una de las figuras clave de la Generación del 27 y principal representante del grupo de artistas que ofrecieron una cosmovisión femenina del mundo desde la perspectiva inédita de una mujer moderna, libre y profesional.

Comisariada por Patricia Molins, miembro del Departamento de Exposiciones Temporales del Museo Reina Sofía, esta exposición recorre toda su trayectoria a través de más de noventa pinturas y dibujos, procedentes de colecciones tan relevantes como la del propio MNCARS, el Art Institute de Chicago, el MNAM-Centre Georges Pompidou de París, el Museo Nacional de Artes Visuales de Montevideo, el Museo Benito Quinquela Martín o el MALBA de Buenos Aires. También se incluyen obras del Museo Provincial de Lugo, el Museo Patio Herreriano de Valladolid y destacadas colecciones particulares nacionales e internacionales.

(Obra de Maruja Mallo en el Centro Botín)

Explica la web hoyesarte.com que esta muestra —cuyo proyecto comenzó a gestarse en 2022 y que está organizada de forma cronológica respetando las distintas series que estructuran su obra— está coproducida por el Museo Reina Sofía, donde podrá verse del 7 de octubre de 2025 al 16 de marzo de 2026.

La personal y heterogénea producción artística de Maruja Mallo difuminó los límites entre lo popular y lo vanguardista, entre estética y política. Fue una artista visionaria, que logró reflejar las preocupaciones de su época y anticiparse a muchas de las nuestras. La universalidad de las aspiraciones humanas, más allá de diferencias económicas, raciales o de género; la consideración del mundo como un sistema ecológico interrelacionado que debe ser preservado; y el poder del arte para revelar aspectos desconocidos de la realidad, son ejes fundamentales de su obra.

(Obra de Maruja Mallo en el Centro Botín)

Formación y primeras series

El recorrido comienza con sus años de formación en la Academia de San Fernando, donde fue alumna de artistas como Chicharro y Romero de Torres. El impacto del libro Realismo mágico (1925), de Franz Roh, fue decisivo para su generación, y en sus primeras obras ya aparecen temas clave como el interés por otras culturas y la representación de la mujer moderna.

Dos pinturas iniciales, Indígena (1924–1925) y Retrato de señora con abanico (c. 1926), anticipan estos temas. La serie Las verbenas (1927–1928), uno de los núcleos centrales de la exposición, conjuga vanguardia y cultura popular a través de una estética teatral, burlesca y crítica. Por primera vez desde su publicación en la Revista de Occidente, en 1928, se reúnen sus cinco escenas, con piezas destacadas como El Mago / Pim Pam Pum (1926), del Art Institute de Chicago, y Kermesse (1928), del Pompidou.

(Obra de Maruja Mallo en el Centro Botín)

Estas obras, con su composición geométrica y simbólica, se inspiran en el teatro de guiñol y el cine, y representan una visión burlesca de la sociedad, poblada de mujeres disfrazadas de ángeles negros, jueces de cartón piedra, toreros, manolas y caricaturas de intelectuales.

Materia, arquitectura y simbolismo

La serie Cloacas y campanarios (1930–1932), en diálogo con Las verbenas, centra su atención en la materia como elemento pictórico y simbólico. Pinturas como Tierra y excrementos (1932) o El espantapájaros (1930) revelan una visión necrológica de la naturaleza, en la que la figura humana aparece como huella o residuo.

(Obra de Maruja Mallo en el Centro Botín)

Sus Arquitecturas minerales y vegetales y Arquitecturas rurales exploran la tensión entre lo orgánico y lo inerte mediante estructuras que evocan esqueletos, silos o almiares. En estas obras, la materia pictórica se vuelve protagonista, aplicada con texturas densas, en un intento de disolver la separación entre figura y fondo.

En estos años, Mallo colabora con la Escuela de Cerámica de Madrid, creando dos series de platos en los que experimenta con formas circulares y composiciones simbólicas. Aunque esta producción se perdió durante la Guerra Civil, el Archivo Lafuente —adquirido por el Estado en 2022— conserva bocetos y fotografías que permitirán reconstruir esta faceta poco conocida de su obra en la segunda parada de la exposición, ya en el Reina Sofía.

(Obra de Maruja Mallo en el Centro Botín)

París, teatro y exilio americano

En 1932, Mallo se instala en París gracias a una beca de la Junta de Ampliación de Estudios, y se forma en teatro. Allí conoce a Picasso y a Miró, y colabora en proyectos escénicos como el ballet Clavileño, de Rodolfo Halffter, que no llegó a estrenarse por el estallido de la Guerra Civil. La exposición muestra maquetas, figurines y una réplica del teatrillo, junto a fotografías performativas en las que la artista se representa con cráneos, mariposas, mapas y compases: símbolos de metamorfosis y conocimiento.

Durante su exilio en América —Argentina, Uruguay, Brasil— su obra se impregna del sincretismo cultural y racial. Comienza entonces una fase marcada por la búsqueda de una nueva humanidad, con representaciones simbólicas como La cierva humana (1948) u Oro (1952), donde fusiona razas, géneros y especies. Las máscaras que realiza en este periodo, influenciadas por la teoría freudiana, condensan emociones contradictorias y reflejan su condición de exiliada.

 (Obra de Maruja Mallo en el Centro Botín)

Una sección destacada de la muestra está dedicada a La religión del trabajo (1937–1939), donde aparecen figuras femeninas vinculadas a la espiga, el pez, la red y la cosecha, como en Canto de las espigas (1939). Estas arquitecturas humanas simbolizan un nuevo clasicismo materialista frente a la destrucción de la guerra.

Naturalezas vivas y un cierre cósmico

En los años cuarenta, desarrolla la serie Naturalezas vivas (1941–1943), composiciones con conchas y flores que sugieren formas femeninas y sexuales flotando sobre paisajes ambiguos. En ellas comienza a investigar la “cuarta dimensión” desde una óptica inspirada en la física contemporánea, que sustituye la concepción estática del espacio por una visión dinámica del espacio-tiempo. Obras como Naturaleza viva II o Naturaleza viva XII muestran un universo orgánico, sensual y cósmico.

(Obra de Maruja Mallo en el Centro Botín)

La muestra concluye con sus obras finales, como Moradores del vacío y Viajeros del éter, donde plasma su fascinación por el universo, la evolución y la ciencia. Influida por sus viajes reales e imaginarios, Mallo crea espacios siderales y seres metamórficos que conectan lo humano con lo celeste. El color adquiere un peso simbólico y se entrelazan motivos de todas sus etapas.

Convertida ya en referente de la cultura española y figura fundamental de la Generación del 27, Mallo retoma entonces sus colaboraciones con la Revista de Occidente y realiza una serie de grabados (1979) que se exponen junto a esas icónicas portadas. Su figura, como su obra, se convierte en puente entre épocas y entre mundos.

(Obra de Maruja Mallo en el Centro Botín)

Más que una exposición, Maruja Mallo: Máscara y compás es un acontecimiento de primer orden que restituye a la artista al lugar que le corresponde en la historia del arte. Un viaje fascinante por sus mundos simbólicos, críticos y visionarios que revela a una creadora adelantada a su tiempo, capaz de atravesar las vanguardias con mirada propia. En Santander primero, y en Madrid después, esta retrospectiva invita a redescubrir a Mallo en su máxima expresión.

Acompaña la exposición una cuidada publicación bilingüe, coeditada por la Fundación Botín, el Reina Sofía y la editorial This Side Up, que profundiza en los aspectos telúricos, teatrales y teóricos del universo malliano. El catálogo incluye textos de autoras como Alejandra Zanetta y Johanna Hedva, escritos inéditos de la propia artista y una biografía de Mallo a cargo del investigador Juan Pérez de Ayala, uno de los principales y más tempranos estudiosos de su obra.

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