A mi señoría le gustaría estar equivocado en eso que cree haber oído, que en España abortan anualmente del orden de cien mil madres. Sin embargo, me temo que es cierto. Y lo que es muy probable es que este número indique sólo el de los abortos llamados legales, lo cual seria más preocupante aún, pues habría que estimar que ha habido muchos más…
Bueno, pues en estas circunstancias, nuestros perínclitos diputados (… y que nadie averigüe la morralla que haya entre ellos…). en la Cámara, en la Baja para que no tengan que esforzarse, y deciden suprimir, en la última sesión plenaria de la legislatura, para cerrarla con un broche de oro, deciden suprimir dos artículos del Código Civil que concedían a los padres y tutores la potestad de “corregir razonable y moderadamente” a los niños, eliminando así la cobertura legal del cachete, ya que lo que hay que hacer es reprender a los menores “con respeto a su integridad física y psicológica”.
Y por las noticias de los periódicos, que aportan los argumentos, razonamientos y en otros casos gilipolleces que alega cada quien de los que citan algunos medios con sus nombres y apellidos, fíjense vuesarcedes qué riqueza moral, científica y/o de pura imbecilidad:
n Una señoría, señora, dice que no entra a valorar si “está bien o no” dar un cachete a los menores.
n Otra señoría, esta será más bien varón por el nombre, indica que este proyecto de ley “no era el mejor cauce para modificar el Código Civil«.
n Otra, ésta fémina, defiende que el Código Civil hablaba de “corrección razonable y moderada”, luego no amparaba la violencia.
n Otro más, y es otro porque éste es del sexo fuerte, ha dicho que no se puede consentir que se deje abierta la posibilidad del maltrato, asegurando que “frente a la corrección debe imponerse el respeto”.
n Y, por fin, otra (esta es dama) decía que los organismos internacionales han pedido que se retiren de la legislación todo artículo que ampare el castigo físico.
Moraleja: Niños que tenéis padres, si éstos os dan un simple soplamocos para corregir algún lapsus que cometáis, acudir rápidamente a la Comisaría de guardia, y denuncia formal que te crió. Faltaría más… Pero ¿quién se han creído ellos que son…?
Y mientras tanto, el aborto sigue despenalizado legalmente en un montón de casos, pero prácticamente, a tenor de lo que se está descubriendo, en casi todos.
Y lo que está claro es que sus señorías se ganan con creces los sueldos que les pagamos los honrados contribuyentes por lo bien que defienden a los niños que salen del claustro materno y por permitir que legalmente se puedan asesinar muchos de ellos antes de salir del vientre de sus madres. ¿O no?.
28-12-2007.
