Que acerté en algunos “Ripios de mi desquicio” es indudable. Decía mi señoría, “Mariano, que no le engañe / el Presidente de nuevo, / porque entonces no le extrañe: / ha vuelto a picar el cebo”, previniéndole. Y añadía este gran poeta (Sí, yo, ¿qué pasa, ¡coño!? ): “Si es que quiere un cheque en blanco, / que a Pepiño haga ´talón´ / y vaya a cobrarlo al Banco, / que le darán ´un pastón´”. Luego, para concluir, uno (¡qué sabio y profeta soy! Lo siento, señor Rajoy) escribió: “Y a ver cómo, don Mariano, / prescinden ya de la foto, / dándose ustedes la mano. / Que así no se ganan votos”. Bueno, pues ¡toma foto! Y él, el Presidente, con los ojos en blanco. No, mi señoría, ahora, no se refiere a Pepiño.
Y a propósito de Bancos, ¿Vuesarcedes saben qué es la «Partida doble«? Es una técnica que se utiliza mucho en Contabilidad y, por ende, en los Bancos. Y la inventó nada menos que un fraile franciscano, en la época del Renacimiento, que se llamaba Luca Paccioli y que decía el tío, con perdón del hábito, una cosa tan evidente como lo de que “ubi non es ordo, ibi es confusio”, cuya traducción no es “ay, qué gordo estaba Confucio”, sino “donde no hay orden, allí hay confusión”, y fue y creó la «Partida doble». Pero, ¿qué es eso de la «Partida doble»? Pues no, no tiene nada que ver con que Nadal juegue tenis dos veces. Que juegue cuanto quiera, allá él. Es su problema. La «Partida doble» es eso de la Contabilidad, del debe, del haber, de por qué no hay, de alguien se lo habrá llevado, etc. Y la usan mucho los Bancos, pero han de tener liquidez. Por tanto, desde el momento en que falta liquidez en la banca, va Zapatero y se la inyecta. Pero ¿de dónde la saca? (La liquidez, se entiende). Pues del honrado contribuyente, que para eso estamos, ¡qué coño! Como si hay que mandar a Cuba unos milloncejos eurísticos… Faltaría más… Ahora, eso sí, que nos firmen algún papel, como que les hemos dado…eso. Para nuestras cuentas y tranquilidad de algunos jueces del futuro, porque es que mi señoría dice siempre y, como siempre, tiene razón que “cuentas sin documentos son cuentos”. ¿O no?
17-10-2008.
