(o “¿Será humano mi señoría?¡Qué lío…!”).
Mi señoría está inmerso en un profundo mar de dudas desde que la ministra de Igualdad del Gobierno de España, que todavía preside el señor Rodríguez, manifestó, urbi et orbi, que un feto es “un ser vivo, claro; lo que no podemos hablar es de ser humano, porque eso no tiene ninguna base científica”.
Vayamos por partes. ¿Quién le ha dicho a la señora ministra que de “lo que no podemos hablar es de ser humano”? Pero si España es una democracia, cara ministra del Gobierno, y usted es, cómo no, muy consciente de ello… A mi señoría le entristece mazo, hasta el punto de que casi se le caen las lágrimas, cuando se entera de que alguien cree que aquí no se puede decir esto o lo otro. Hombre, los sindicatos, si están callados, será por otra razón, se supone. Pero, caro leedor, si vuesarced es una persona normal, que incluso está en el paro para mayor identificación con un ciudadano español actual, no puede pensar así, porque con eso lo que está negando es, nada más y nada menos, que la libertad de expresión. Y eso no es cierto. Aquí se puede largar todo…La libertad de expresión es la libertad de expresión, es decir, un derecho constitucional inseparable de la persona. De la persona humana, claro. Y si no, como contraste, ahí tienen vuesarcedes a las hormigas. ¿Que qué les pasa a las hormigas? Mi señoría no tiene por qué saber lo que le pasa a las hormigas y mucho menos decírselo a nadie, pero de lo que no hay duda es de que ahí las tienen vuesarcedes.
Y añadía la responsable del citado ministerio: “…porque eso (lo de ser humano, no lo de las hormigas) no tiene base científica”. Mas, ¿a qué llama la señora ministra “base científica”? Porque ella se tendrá por persona humana, ¿no? ¿Y dónde tiene ella la “base científica”, acaso en la suela de los zapatos? Pues ahí está la cosa: que si ella se mira pormenorizadamente todo su “body”, se encontrará bella -que eso nadie lo duda-, pero de ahí a pensar que va a encontrarse su ”base científica” hay un abismo. Y si ella no se la encuentra –la “base científica”, que es a lo que se está refiriendo ahora mi señoría-, ¿no será que tampoco ella la tiene? Ergo, no es un ser humano o humana -por lo del género-… Y si no es un ser humana, ¿qué es, divina? Menudo lío… ¿O no?
21-05-2009.
