Refiérese mi señoría a que el todavía Presidente del Gobierno de España, en efecto, señor Rodríguez, ya está preparado para acceder a su segunda Presidencia, es decir, a la de la UE, en la que sin duda va a cosechar tantos, si no más éxitos, como en la que ya está ejerciendo en nuestro país, tan discutido y discutible el puñetero -claro, el país. ¿quién, si no?- .
Sin embargo, los buenos españoles queremos salir al paso de eventuales malos entendidos que pudieran darse, que no tienen por qué empañar la buena gestión que este gran político, egregio hombre de Estado, peculiar ministro de Deportes y lo que rondaré, morena, que está llevando a nuestra Patria a… donde la está llevando, y a donde puede arrastrar, sin duda alguna, a la UE, si le dejan. ¿Y cuáles son los óbices, valladares o cortapisas que pueden dar lugar a esos eventuales malos entendidos a que referido se ha mi muy digna señoría?, inquirirán vuesarcedes. Y yo, a su vez, como buen gallego que sería si hubiera o hubiese nacido en Galicia, lo que ocurre es que no, pero da lo mismo; yo, a su vez, repito, formularíale a vuesarcedes otra pregunta, que sería: ¿Conocen acaso si el órgano muscular situado en la cavidad de la boca del señor Rodríguez y que le sirve para la gustación y para deglutir, sírvele así mismo para modular los sonidos de palabras pertenecientes a idiomas foráneos, tales como el inglés, el alemán, el francés o el portugués?
Por cierto, hablando de estas dos últimas lenguas, he de reproducirles aquí, a vuesarcedes, porque seguro que no los conocen o, si los conocían no los recuerdan, unos versos de don Nicolás Fernández de Moratín que dicen: Admiróse un portugués / de ver que en su tierna infancia / todos los niños en Francia / supiesen hablar francés./ «Arte diabólica es»,/ dijo, torciendo el mostacho,/«que para hablar en gabacho / un fidalgo en Portugal / llega a viejo y lo habla mal;/y aquí lo parla un muchacho».
Bien, este pequeño rollo se lo he soltado a vuesarcedes por distraerles, porque el objetivo de esta chirigota era decirle al mundo mundial que si el todavía Presidente del Gobierno de España e inminente Presidente de la UE proclamara o proclamase que se proponía llevar a cabo alguna medida concreta y que a vuesarcedes se les antojaran o antojasen presuntos disparates tácticos, estratégicos, políticos, sociales o superfragilísticoespialidosos, no lo detengan nunca, y no porque sea aforado -que lo será-, sino porque lo que habrá ocurrido es que él tal vez se lo haya transmitido a vuesarcedes en román paladino, porque mi señoría desconoce si ya domina las lenguas de sus eventuales interlocutores extranjeros (cfr. “¿Ha progresado adecuadamente en Inglés?»),- ni si éstos han aprendido ya español, que es lo que debían haber hecho de cara a esta conjunción planetaria que en su día anunciara la señora o señorita Leire Pajín. Porque lo que no se puede pretender es que el todavía Jefe del Ejecutivo nuestro tenga que hacerlo todo él. ¿O no?
28-12-2009.
