El primer fin de semana de diciembre de 2024 está dejando un panorama meteorológico digno de las mejores películas de ciencia ficción climática.
Mientras el norte de la península se enfrenta a un auténtico invierno con lluvias, nevadas y temperaturas bajo cero, el sur y el mediterráneo disfrutan de un clima más propio de finales de octubre que de principios de diciembre.
Este domingo 8 de diciembre, España se encuentra partida en dos mitades climáticas bien diferenciadas.
La llegada de una masa de aire frío procedente del norte ha provocado un desplome de las temperaturas en la mitad septentrional del país, trayendo consigo precipitaciones en forma de lluvia y nieve.
En el norte, regiones como Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y los Pirineos están experimentando un auténtico temporal invernal.
Las lluvias son intensas, con acumulados que en algunos puntos podrían superar los 100 mm. La nieve hace acto de presencia en cotas sorprendentemente bajas para esta época del año, llegando a caer a partir de los 700 metros en los Pirineos.
Mientras tanto, en el sur y en el litoral mediterráneo, el termómetro parece haberse olvidado de que estamos en diciembre.
Ciudades como Málaga, Alicante o Valencia disfrutan de temperaturas máximas que rondan los 17°C, más propias de un día de otoño tardío que de las puertas del invierno.
En Madrid, la capital del reino, el termómetro alcanzará hoy los 14°C, una temperatura que, aunque no es para ir en manga corta, tampoco invita a sacar el abrigo de plumas del armario. Los madrileños podrán disfrutar de un día soleado con algunas nubes dispersas, perfecto para un paseo por el Retiro o para tomar el aperitivo en una terraza.
La nieve, gran protagonista de este puente de diciembre, está cayendo con fuerza en varias zonas montañosas del norte.
Los Pirineos se llevan la palma, con acumulados que podrían superar los 60 cm en cotas altas.
La Cordillera Cantábrica no se queda atrás, con espesores de entre 10 y 15 cm a partir de los 900-1000 metros. Incluso la Sierra de Madrid podría ver algunos copos por encima de los 1100-1200 metros.
Esta situación meteorológica tan contrastada está provocando situaciones curiosas.
Mientras en Burgos la gente sale a la calle con gorros y guantes, en Sevilla aún hay quien se atreve con las mangas cortas. Es como si el país se hubiera convertido en un gigantesco experimento de climatización, con el norte en modo «refrigeración» y el sur en «calefacción».
Los meteorólogos están perplejos ante esta situación. Algunos bromean diciendo que el tiempo se ha vuelto bipolar, otros sugieren que quizás sea una estrategia de marketing de las estaciones de esquí del norte para atraer a más turistas. Sea como sea, lo cierto es que este contraste térmico está dando mucho que hablar.
Para los amantes de los deportes de invierno, este puente de diciembre se presenta como una oportunidad única.
Las estaciones de esquí del Pirineo están frotándose las manos (literalmente, porque hace frío) ante la perspectiva de una temporada que comienza con fuerza.
Por otro lado, los chiringuitos de la Costa del Sol no han guardado aún las sombrillas, viendo cómo los turistas siguen disfrutando del sol en sus terrazas.
De cara a los próximos días, parece que la situación tenderá a normalizarse… o al menos eso esperamos.
Las temperaturas en el sur irán bajando paulatinamente, mientras que en el norte las precipitaciones irán remitiendo. Aun así, el frío se mantendrá en gran parte del país durante toda la semana.
Esta situación meteorológica tan peculiar nos recuerda que, en cuestiones de clima, España es un país de contrastes.
Mientras en Reinosa (Cantabria) podrían estar haciendo muñecos de nieve, en Almería aún hay quien se atreve a darse un chapuzón en el mar.
En cuanto a las precipitaciones, además de las ya mencionadas en el norte, se esperan lluvias débiles y dispersas en el centro peninsular. El sur y el mediterráneo, por su parte, seguirán disfrutando de cielos despejados y sol radiante. Vamos, que si tienes pensado tender la ropa, hazlo en Murcia y no en Lugo.
El viento, otro de los protagonistas de este domingo, soplará con fuerza en el norte y el este peninsular.
Se recomienda sujetar bien los sombreros y las pelucas, no vaya a ser que acabemos viendo volar peluquines por las calles de Zaragoza.
En resumen, este 8 de diciembre de 2024 nos deja un panorama meteorológico digno de estudio.
Mientras medio país tirita de frío y se enfrenta a lluvias y nevadas, la otra mitad disfruta de un clima casi primaveral.
Es como si el invierno y el otoño hubieran decidido jugar al pilla-pilla sobre el mapa de España.
Así que ya sabes, si hoy tienes pensado viajar por España, no te olvides de meter en la maleta tanto el bañador como el anorak.
Porque en este país, nunca se sabe si acabarás haciendo un muñeco de nieve o tomando el sol en la playa. Y quién sabe, tal vez en un futuro no muy lejano, podremos hacer ambas cosas a la vez.
¿Esquiar en bañador?
En España, todo es posible.
