Estremecedor.
Y se acordará mucho tiempo, porque Jahmon Wilson ha visto la muerte de cerca.
Impactantes imágenes muestran el momento en que un adolescente se topa frente a frente con un enorme tiburón, mientras practicaba pesca submarina frente a las costas de Nueva Zelanda, y se salva por poco de que el depredador le arrancara la mano de una dentellada.
Jahmon, de 18 años, había conseguido arponear a un gran pez cuando otros buzos le advirtieron de la presencia de tiburones. Pero antes de que pudiera regresar a la orilla, un tiburón cobrizo de más de tres metros de largo le arrebató su presa, que aún estaba sujeta al arpón, y por apenas centímetros no le mordió una mano.
Luego el escualo lo arrastró a través del agua unos 20 metros antes de que pudiera cortar la línea de pesca.
«Todo sucedió muy rápido y, sinceramente, todavía estoy en estado de shock«, admitió Jahmon con la publicación del video.
Jahmon explicó asimismo que, a diferencia de los tiburones blancos, los cobrizos «no suelen atacar a las personas».
«La gente me pregunta si tengo miedo a los tiburones, pero hay muchas ideas erróneas en torno a estos animales. Este estaba en su casa y todo lo que quería era un pescado fresco como alimento».
CURIOSIDADES DEL TIBURON
1. Diversidad y longevidad
Existen más de 500 especies de tiburones, que varían en tamaño y características. Desde el pequeño tiburón linterna enano, que mide solo 20 cm, hasta el tiburón ballena, el pez más grande del mundo, que puede alcanzar los 12 metros o más. Algunos tiburones, como el tiburón de Groenlandia, pueden vivir hasta 400 años, lo que los convierte en uno de los vertebrados más longevos del planeta
2. Sensores naturales
Los tiburones tienen habilidades sensoriales extraordinarias. Gracias a sus “ampollas de Lorenzini”, pueden detectar los campos eléctricos generados por otros seres vivos, lo cual les permite localizar presas incluso en la oscuridad o escondidas en la arena. Esta capacidad es particularmente útil para especies como el tiburón martillo, que usan su cabeza aplanada para “escanear” el fondo marino en busca de presas enterradas.
3. Dientes y recambio continuo
Los tiburones tienen dientes que crecen en filas y se reemplazan constantemente. A lo largo de su vida, un tiburón puede tener hasta 30,000 dientes. Cuando uno se cae, otro lo reemplaza desde la fila posterior. Esto es especialmente necesario debido a la intensa presión que aplican al morder, lo que les hace perder dientes con frecuencia.
4. Velocidad y técnicas de caza
Algunas especies, como el tiburón mako, son nadadores extremadamente rápidos, alcanzando velocidades de hasta 74 km/h en breves explosiones, lo que les permite cazar peces veloces como el atún. Otros, como el tiburón blanco, usan emboscadas y pueden saltar fuera del agua para atrapar focas y otras presas. Además, los tiburones pueden detectar una gota de sangre en el agua a varios kilómetros de distancia.
5. Conservación y amenazas
Aunque los tiburones son depredadores ápice y esenciales para mantener el equilibrio de los ecosistemas marinos, muchas especies están en peligro de extinción. Se estima que cada año se cazan hasta 100 millones de tiburones, principalmente por sus aletas. Esta práctica, llamada «aleteo», consiste en cortar las aletas y devolver al tiburón al mar, donde muere. La sobrepesca y la degradación del hábitat también son factores que afectan a sus poblaciones
6. Importancia ecológica
Al ser depredadores tope, los tiburones controlan las poblaciones de otras especies marinas y, por ende, ayudan a mantener la salud de los ecosistemas oceánicos. Al cazar presas enfermas o débiles, contribuyen a evitar la sobrepoblación y la propagación de enfermedades. Sin los tiburones, los ecosistemas marinos perderían su equilibrio, afectando a muchas otras especies.
7. Mitos y realidad
Aunque los tiburones tienen la reputación de ser peligrosos para los humanos, los ataques son extremadamente raros. En promedio, ocurren menos de 10 muertes al año a nivel mundial por ataques de tiburones, mientras que millones de tiburones mueren a manos de humanos. La mayoría de los tiburones no ven a las personas como presas y suelen atacar solo por confusión o defensa.
