¿Se ha preguntado alguna vez si un pulpo sueña?
Imagina despertar en mitad de la noche y ver a tu mascota, no un perro ni un gato, sino un pulpo, agitándose como si luchara contra un monstruo invisible… ¡y de repente lanza una nube de tinta!
No, no es el tráiler de una película surrealista, es la vida real en los laboratorios de algunos científicos que han decidido mirar más allá de los ocho brazos y las ventosas para descubrir qué ocurre en la cabeza de estos fascinantes cefalópodos.
Costello es el nombre del pulpo que ha puesto patas arriba (o mejor dicho, brazos arriba) lo que creíamos saber sobre el mundo onírico animal.
En una grabación digna de viralizarse, este molusco fue visto comportándose como si recordara algo traumático segundos después de despertarse, con comportamientos defensivos y hasta una nube de tinta.
La pregunta inevitable: ¿estaba teniendo una pesadilla?
El sueño en los pulpos: ¿realidad o ciencia ficción?
Durante décadas se creyó que el sueño era un territorio casi exclusivo de mamíferos y aves. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que los pulpos atraviesan diferentes etapas del sueño, incluidas fases similares al sueño REM de los humanos. En la fase tranquila, el pulpo permanece pálido y relajado; en la fase activa, su piel se convierte en una pantalla cambiante donde desfilan patrones y colores a toda velocidad. Este espectáculo visual no solo es hipnótico para quien lo observa, sino que también podría ser la evidencia más tangible de que estos animales están soñando.
Las observaciones han registrado cómo algunos pulpos despiertan bruscamente y ejecutan movimientos erráticos —incluso expulsando tinta— tras episodios de reposo profundo. Estos comportamientos defensivos son idénticos a los que muestran al enfrentarse a depredadores o peleas reales, lo que sugiere que podrían estar reviviendo experiencias pasadas durante el sueño.
El vídeo viral: sueños a todo color
Un hallazgo reciente capturado en vídeo muestra a un pulpo cambiando radicalmente de color mientras duerme. Los científicos han interpretado estos cambios cromáticos como posibles respuestas emocionales o reminiscencias oníricas. La hipótesis más aceptada sostiene que durante el “sueño activo”, los pulpos podrían estar experimentando algo muy similar a nuestros sueños: repitiendo conductas aprendidas, reordenando recuerdos o incluso enfrentándose a sus propios miedos internos en forma de pesadillas.
«La idea de que los pulpos sueñen es muy convincente», comenta la experta Tamar Gutnick, aunque admite que aún faltan pruebas definitivas para afirmarlo sin reservas.
Inteligencia tentacular: más allá del mito
El pulpo es famoso por su inteligencia fuera de serie entre los invertebrados. Capaces de resolver laberintos, abrir tarros e incluso usar herramientas improvisadas para protegerse, su cerebro distribuido en los brazos ha fascinado tanto a neurocientíficos como a curiosos del reino animal. Los experimentos recientes sobre sueño refuerzan la idea de que poseen una vida mental compleja y emociones sofisticadas —un rasgo poco común fuera del club selecto de mamíferos sociales.
Mecanismos cerebrales
Aunque carecen del sistema nervioso centralizado típico de mamíferos, las investigaciones han revelado patrones neuronales en cefalópodos similares a los observados durante el sueño REM humano. En términos simples: aunque no pueden narrar sus sueños (por ahora), las reacciones físicas sugieren procesos cognitivos comparables al soñar humano.
Estado de conservación: ¿están en peligro los pulpos?
El futuro del pulpo común (Octopus vulgaris) y otras especies empieza a preocupar tanto como sus misterios neurológicos. En varias regiones del Mediterráneo y el Atlántico se ha detectado un descenso alarmante en sus poblaciones, debido principalmente a la sobrepesca —incluida la pesca recreativa— y la corta esperanza de vida ligada a su ciclo reproductivo único.
En zonas protegidas como Port-Cros o Parc des Calanques se han impuesto vedas estivales para evitar su captura durante periodos críticos. No obstante, muchos expertos alertan de que estas medidas resultan insuficientes ante la presión pesquera constante. A pesar del tamaño legal mínimo para su captura (750 gramos), se siguen extrayendo ejemplares demasiado jóvenes para garantizar la supervivencia generacional.
La situación se agrava con proyectos emergentes como la acuicultura intensiva: granjas donde se crían pulpos en condiciones artificiales con altos índices de mortalidad por canibalismo y estrés. Además, estos sistemas pueden ser focos potenciales de enfermedades zoonóticas y afectar negativamente al entorno marino circundante.
¿Son peligrosos para los humanos?
Si bien el imaginario colectivo asocia al pulpo con inteligencia e incluso simpatía —gracias al cine y las redes sociales— algunas especies pueden ser letales para las personas. El caso más extremo es el del pulpo de anillos azules, cuyo veneno puede matar hasta 26 adultos en minutos por parálisis respiratoria; no existe antídoto conocido actualmente.
Aunque estos accidentes son extremadamente raros —la mayoría de especies apenas supone riesgo para bañistas o buceadores— conviene recordar que manipular fauna marina sin conocimiento puede tener consecuencias graves.
En general:
- El Octopus vulgaris, habitual en costas europeas, es inofensivo.
- El Hapalochlaena (pulpo de anillos azules), presente en Australia e Indo-Pacífico, debe observarse sin contacto directo.
- Otras especies pueden morder si se sienten amenazadas pero rara vez implican peligro grave para humanos.
Pulpos soñadores: curiosidades tentaculares
Para cerrar este reportaje tentacular —y tentador— aquí van algunas perlas sobre estos animales soñadores:
- Los pulpos pueden cambiar instantáneamente el color y la textura de su piel gracias a células especializadas llamadas cromatóforos.
- Tienen tres corazones: dos bombean sangre hacia las branquias y uno hacia el resto del cuerpo.
- Su sangre es azul debido a la hemocianina, una proteína rica en cobre.
- Son capaces de resolver acertijos complejos y tienen memoria a corto y largo plazo.
- Algunos vídeos muestran cómo sueñan cambiando colores mientras duermen; uno famoso muestra cómo parece “cazar” presas imaginarias en pleno reposo.
- Tras reproducirse mueren poco después: las hembras cuidan obsesivamente sus huevos hasta el final.
- El récord mundial documentado indica que un pulpo abrió un frasco hermético desde dentro… ¡en menos tiempo que muchos humanos!
- Aunque fascinantes y astutos, hoy enfrentan amenazas serias por el consumo humano masivo y prácticas pesqueras insostenibles.
La próxima vez que contemplemos esos ojos profundos bajo el agua o veamos uno cambiar su piel como si fuera un efecto especial digno del mejor blockbuster marino… quizás debamos preguntarnos: ¿en qué estarán soñando esta noche los pulpos?