A partir de ahora, hacerse la prueba de paternidad va a ser más fácil y más accesible. Por lo menos, en Granada. Basta con acudir a una farmacia, adquirir un kit para realizar el test con pruebas de sangre y saliva tomadas del padre y del hijo en casa y esperar unos días. Todo por unos quinientos euros y dentro de las más estricta confidencialidad.
En Granada, el que se considere presunto padre de su presunto hijo ya puede despejar la incógnita por 500 euros. En solo una semana, pueden verse los resultados.
Se sabe que en nuestro país, 600 de cada 10.000 hombres tienen dudas acerca de su paternidad biológica. Eso sí, hacerse la prueba no garantiza que la relación de pareja luego se vea afectada.