Los patrones de defecación varían de un niño a otro, así como sucede en los adultos.
Lo que es normal para su hijo podría ser diferente de lo que es normal para otro niño. La mayoría de los niños defecan 1 o 2 veces al día.
Otros niños podrían pasar de 2 a 3 días o más antes de defecar normalmente.
Por ejemplo, si su hija es sana y defeca normalmente sin incomodidad ni dolor, defecar cada 3 días podría ser un patrón normal para ella.
Los niños que padecen estreñimiento pueden tener materia fecal (heces) dura, seca y difícil de excretar o que produce dolor al salir.
Estas defecaciones podrían ocurrir todos los días o con menos frecuencia.
Si bien el estreñimiento puede causar molestias y dolor, generalmente es temporal y puede tratarse.
El estreñimiento es un problema común en los niños.
Es uno de los principales motivos por los que los niños son derivados a un especialista, llamado gastroenterólogo pediátrico.

