Hay muchos criterios que se deben considerar antes de iniciar un tratamiento de trasplante capilar Turquía (o en cualquier parte del mundo). Además del coste, o el lugar en el que se va a iniciar, también habrá que conocer todos los pormenores de la intervención, y si produce dolor.
Por fortuna, las nuevas tecnologías de Elit Hair Transplant han evolucionado hasta el punto de que es posible someterse a la intervención sin nada de dolor, y esto es posible mediante anestesia local. La Técnica de trasplante capilar FUE, es un buen ejemplo de ello. Sigue leyendo para saber más sobre este tema:
¿En qué consiste la anestesia sin dolor en el trasplante capilar en Turquía?
Lo primero en lo que pensamos cuando sabemos que la intervención requiere de agujas es en si realmente va a ser dolorosa o no. La respuesta es que no, y es que este tipo de jeringa está preparada para reducir el dolor al mínimo: en realidad es una pistola de aire comprimido que el cirujano apoyará directamente sobre la piel y la activará. En el momento en el que lo haya hecho, el anestésico será aplicado en la zona.
Una de las ventajas de esta pistola es que consigue que el producto se distribuya a lo largo de toda la epidermis, evitando que se acumule, y que pueda causar dolor en el paciente. Por ello, es una buena opción para aquellos pacientes que tienen miedo de las jeringuillas.
También debes saber que este anestésico tiene una forma de administración muy alta. La jeringa está compuesta por un resorte en la cámara principal; por otra parte, en la parte inferior hay una boquilla que conectará con el pistón en el que se agrega el producto (que tendrá un volumen de unos 0.5ml). Tan solo será cuestión de que el cirujano pulse el botón para que se dispare el pistón y se agregue el líquido.
Como el contacto con la piel dura apenas un tercio de segundo, la aplicación produce un mínimo de dolor. Lo único que puede sentir el paciente es una sensación un poco incómoda en el momento en el que se aplica la anestesia.
Realmente no se utiliza ninguna aguja, sino este sistema de pistón que aporta otras ventajas frente a las agujas. Por ejemplo, actúa de una manera más rápida y así el tratamiento no dura tanto tiempo. Por otra parte, también reduce el riesgo de que se produzca infección, ya que la herida que queda es mínima y no tarda en curar.
La dosificación resultará más fácil de aplicar, adaptándola exactamente a lo que el paciente necesita, de manera individual. Dependiendo de las características y necesidades de cada paciente, es posible que la dosificación del anestésico tenga que ser mayor o menor.
