Esto es lo que incita a los adolescentes a actuar impulsivamente sin poder evitarlo

Esto es lo que incita a los adolescentes a actuar impulsivamente sin poder evitarlo
Adolescente YT

Un adolescente amenazado no puede retroceder. Una razón: el cerebro adolescente parece sufrir un nuevo cableado que puede provocar esta respuesta al miedo. Ese es el hallazgo de una nueva investigación presentada en una reunión el 10 de noviembre. Sus autores dicen que sus hallazgos pueden ayudar a explicar por qué la actividad criminal alcanza su punto máximo durante la adolescencia, según recoge sciencenews y comparte Paula Dumas para Periodista Digital.

Informaron sus observaciones en San Diego en la reunión de la Society for Neuroscience. (La neurociencia se ocupa de la estructura o función del cerebro y otras partes del sistema nervioso).

Kristina Caudle de Weill Cornell Medical College en la ciudad de Nueva York y sus colegas probaron el control de impulsos en 83 personas. Esta es una capacidad de superar nuestras emociones para que no reaccionemos de una manera que no deberíamos. Los voluntarios de la prueba tenían entre 6 y 29 años. El equipo de Caudle le pidió a cada uno que presionara un botón cuando una foto de una cara feliz apareció rápidamente en la pantalla de una computadora. Los científicos dijeron que no presionaran el botón cuando apareciera una cara amenazante.

Las personas entre 13 y 17 años tenían más probabilidades que cualquier otra edad de presionar el botón cuando se les mostraba una cara con una expresión amenazante. Esta reacción fue vista como evidencia de un pobre control de los impulsos.

Los científicos querían tener una idea de lo que estaba sucediendo en el cerebro de los voluntarios durante las pruebas. Entonces realizaron escáneres cerebrales usando lo que se conoce como imágenes de resonancia magnética funcional. Estas exploraciones mostraron que cuando las personas miraban las caras, la actividad a veces aumentaba en un área del cerebro llamada corteza frontal orbital. De hecho, solo aumentó cuando alguien evitó con éxito presionar el botón. Eso sugiere que esta parte del cerebro ayuda a frenar el impulso de reaccionar inapropiadamente, informó Caudle.

Su equipo no sabe por qué los niños más pequeños no muestran el mismo mal control de los impulsos cuando ven una cara amenazante. Más estudios podrían determinar cómo crecen y cambian las partes del cerebro que controlan el comportamiento durante la adolescencia, dijo Caudle.

Los hallazgos de su equipo también pueden ayudar a explicar las tendencias recientes en las peleas entre adolescentes. Aproximadamente cinco de cada 100 niñas adolescentes en los Estados Unidos, y el doble de niños, informan haber sufrido violencia grave, encontró un estudio reciente. Relacionó esa violencia con caídas en el coeficiente intelectual. Si se confirma, los últimos datos sugerirían que los padres y las escuelas deberían darse cuenta de cuán vulnerables son los adolescentes a los comportamientos que podrían representar un daño para sus cerebros aún en desarrollo.

Autor

Paula Dumas

Informar y entretener; periodismo del siglo XXI, actualidad y redes.

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