Dicen los analistas que tras la renuncia de Zapatero a presentarse a las elecciones de 2012 se ha iniciado una carrera de caballos para tomar su relevo, pero la prueba será más humilde, para un país empobrecido: una carrera de galgos marcados por el colaboracionismo con quien llegó, de momento, a los cinco millones de parados.
En la salida aparecen el hábil Rubalcaba, de no muy buena salud, el vulnerable y dicharachero José Bono, la ambiciosa y anodina ministra de Defensa, Carme Chacón, y quizás el retador y bizarro presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara.
En política quienes salen primero no son siempre los corredores, sino las liebres mecánicas o humanas, como las carreras atléticas, que tiran de los verdaderos velocistas.
