Vistas todas las candidatas de los partidos españoles a las elecciones de hoy, día 22, habrá observado usted que “Los votantes las prefieren rubias”, como los caballeros en la película de Howard Hawks de 1953: casi todas tienen cabelleras áureas.
“Pero eligen a las morenas”, titulaba la secuela de 1955, de Richard Sale. Claro, porque esas rubias son casi todas morenas que amarillean tiñéndose de frasco. España tiene cuatro morenas por cada rubia y no al revés, pero las hollywoodienses candidatas españolas le llevan la contraria a la naturaleza.
Imitan a Marilyn Monroe, la rubia, cuando son Jane Russell, la morena, aunque ambas eran conquistadoras.
En el PP y en el PSOE hay dos casos paradigmáticos: la pizpireta portavoz parlamentaria del primero, Soraya Sáenz de Santamaría, y la ministra socialista de Exteriores, la tan andaluza Trinidad Jiménez, ambas de piel aceitunada muy chocante con sus blondas melenas.
