Buena parte del PSOE está echando a Zapatero. No sólo son los ciudadanos tras las elecciones municipales y autonómicas del domingo, sino los mismos barones y personalidades socialistas que aplaudieron entusiasmados durante siete años sus iniciativas, algunas absolutamente absurdas.
Con el país arruinado, el batacazo ha sido tan exorbitante que los responsables autonómicos del partido, los barones derrotados ahora, le han llevado públicamente la contraria.
La renuncia este jueves de Carme Chacón a participar en unas primarias parece indicar que Zapatero es incapaz de proteger a su heredera, a la que quería imponer en unas apresuradas elecciones primarias.
