Mariano Rajoy se verá obligado por Bruselas a reducirle competencias y gastos corrientes a las autonomías, acción facilitada por el creciente rechazo popular a esas instituciones, como señala la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
Todo se debe a que la crisis económica es incontrolable, y la cirugía de hierro aplicada hasta ahora parece insuficiente para revertirla.
España debe pedir el rescate, pero Rajoy ya lo inició al llegar al poder: aumento del IRPF, reducción de salarios públicos, flexibilización laboral, menos inversiones en enseñanza, aumento de tasas sanitarias, aumento del IVA, copago farmacéutico, promesa de imponer rápidamente la jubilación a los 67 años.
Es posible que pronto le reduzcan entre un diez y un veinte por ciento los ingresos a los pensionistas…
