Más que mil palabras una imagen crea un par de ideas que quedan en la memoria, y Alicia Sánchez-Camacho, la presidenta del PP catalán, y jefa de la trinchera de su partido contra el separatismo, transmite a un personaje artificial y, por tanto, poco fiable.
La señora Sánchez-Camacho procede de una familia humilde de campesinos castellano-extremeños cuyo padre consiguió hacerse guardia civil, y que, destinado en Cataluña, se esforzó para que estudiara Derecho y administración pública.
Podía haberse integrado con de los nacionalistas de CiU o ERC, que aceptan a charnegos para que nunca lleguen alto; también tenía el PSC, que ha resultado neonacionalista y/o confederalista. Unos y otros son tributarios del bótos y de las apariencias.
Pero ella se inclinó por el PP, en el que, poco a poco, llegó a líder tras heredar a gente como…
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