Tras el actor Javier Bardem, que ha defendido a Woody Allen de las acusaciones de haber abusado sexualmente de su hija adoptiva Dylan cuando esta tenía siete años, acaba de aparecer Moses, otro hijo adoptivo del actor y director, y de la actriz Mia Farrow, que atribuye la acusación a una venganza de su madre que le lavó el cerebro a su hermana desde que era niña.
Bardem, ganador de un Oscar, se enfrenta así a gran número de colegas de ambos sexos del movimiento #MeToo (yo también), dispuestos a destruir para siempre la carrera de uno de los genios de la historia del cine.
Este es un caso en el que es difícil pronunciarse siguiendo el lema feminista de “Yo te creo”, dirigido en España a una mujer…
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