Nada realmente sorprendente, sólo algunos buenos chistes, pero no brilla la genialidad con la que nos venía cautivando los últimos años
La crítica italiana ha machacado la última película de Woody Allen, For Rome with Love sin ninguna benevolencia y contra todo pronóstico.
El cineasta neoyorquino presentó este 12 de abril de 2012 su última película en la Ciudad Eterna con una enorme expectación, pero las crónicas de la Prensa italiana de este 14 de abril fueron mucho menos entusiastas.
Y es que la película protagonizada por el propio Allen, Penélope Cruz, Alec Baldwin, Roberto Benigni, Judy Davis, Jesse Eisenberg, Greta Gerwig y Ellen Page es para los críticos del país una sucesión de tópicos de la Italia más cañí con olor a mozzarella y lambrusco.
No han cautivado en absoluto las cuatro historias entretejidas con las que Allen pretende hablar, una vez más, del amor
Los diálogos punzantes y la acción de personajes no ha convencido a nadie. Especialmente dura fue la crítica de Il Messagero que calificaba la cinta de «pequeña y mediocre» con la que Woody Allen ha «naufragado clamorosamente» pese a estar llena de potencial artístico.
Paolo Mereghetti, crítico de Il Corriere della Sera, afirmó también en su crónica que «al gran director le falta la inspiración» porque ha hecho una película de cuatro episodios donde no hay «nada realmente sorprendente, sólo algunos buenos chistes, pero no brilla la genialidad» con la que nos venía cautivando los últimos años.
La crónica del diario Il Fatto Quotidiano es igualmente dura: «Ruinas imperiales. La Roma de Allen es la capital de los lugares comunes».
Una opinión que comparte el crítico de La Repubblica, Francesco Merlo, que asegura que entiende «perfectamente que los cinéfilos y los críticos arruguen la nariz» después de verla.
Anclado en Europa
Desde 2005 (a excepción de Si la cosa funciona y Encontrarás al hombre de tus sueños) Woody Allen ha centrado su mirada en Europa.
La redonda y crítica Match Point, la comedieta Scoop y la trágica El sueño de Cassandra transcurren en Londres, la mediocre Vicky, Cristina, Barcelona en España, y la redonda y adorable Midnigth in Paris en Francia.
Ahora le ha tocado el turno a Roma, rubricando la que es para buena parte de la prensa italiana su pero película europea.
A sus 76 años, Woody Allen es uno de los cineastas más prolíficos y aclamados de la historia del cine, director, productor y guionista de algunas joyas del cine independiente como Manhattan, Hannah y sus hermanas y Maridos y mujeres.
El también actor cuenta por segunda vez con Penélope Cruz, que se mete en la piel de una prostituta.
La intérprete ganó sorprendentemente un Oscar por su histriónico papel de Vicky, Cristina, Barcelona tras lo que ha intervenido en Piratas del Caribe 4, Sexo en Nueva York 2 o Los abrazos rotos, en sendos papeles olvidables.
NOTA.- leer artículo original en ‘La Gaceta’



