Una película sensible e impactante donde 2 jóvenes escapan de casa para visitar a su abuelo, que vive a 500 millas, en un momento complicado de la familia.
La manera tan especial que tiene el director Morgan Matthews de desarrollar esta trama es lo que hace más potente el largo, junto a la espléndida interpretación de Bill Nighy como el abuelo y la de Dexter Sol Ansell como el pequeño Charlie.
Pero si todo el argumento es atractivo por los continuos flashbacks que van tejiendo una doble historia a la vez, el climax final es portentosamente conmovedor y te deja sumido en un mar de dudas que poco a poco te va resolviendo el fantástico guion de Malcolm Campbell.
Me parece que debes de ir a verla.
4 ★★★★

