Ciencia ficción cercana y asumible

Ciencia ficción cercana y asumible

Revolución’ está ambientado en 2040. La cibernética sigue trabajando en la mejora de los cuerpos robóticos para implantes de cerebros humanos. Los ciborgs son ya algo habitual, con varios miles de individuos en todo el mundo. Un relato rigurosamente documentado que describe un mundo a la vuelta de la esquina.

Francisco Sánchez, primer ciborg de la historia, es llamado a consulta con motivo del anuncio de las Primeras Olimpiadas de estos nuevos seres con cerebros humanos y cuerpos artificiales. Mientras, en Múnich se ha registrado el primer suicidio de uno de ellos, lo que destapará una trama ilegal de desarrollo de cuerpos robóticos más allá de la apariencia humana para tareas específicas. Uno y otro asunto se complicarán hasta derivar en una intriga vertiginosa.

En su segundo relato de ficción científica, el autor continúa la historia del primer cyborg de la historia de la humanidad, enfrentado a los desafíos a los que su creación y ejemplo ha dado lugar. Una trama policíaca se superpone a la proyección histórica a veinte años vista aportando intriga casi cinematográfica. El primero, ‘Resurrección’, se desarrollaba en 2029: un grupo de investigación trabajaba para recuperar un cerebro que ha permanecido congelado durante los últimos once años. Los primeros resultados se verán en peligro al descubrirse la identidad del sujeto, que saca a la luz una trama de corrupción en la industria farmacéutica. Pese a los avances tecnológicos, mucha gente quiere ver fracasar el proyecto: desde grupos religiosos hasta la dirección de la antigua empresa del paciente. ‘Resurrección’ era una historia de suspense y ciencia ficción que plantea dilemas morales a partir de tecnologías que estarán realmente disponibles muy pronto. Es el misnmo esquema que sigue ahora ‘Revolución’.

Así comienza: ‘Las manos, construidas con aleaciones ligeras y cubiertas de una goma suave que integraba los sensores de tacto y temperatura, tecleaban rápidamente en un ordenador portátil […] En realidad, no necesitaba teclear en un portátil anticuado (para él). Podía escribir directamente «dictando» mentalmente a su sistema interno […] El doctor, el primer organismo cibernético (ciborg) reconocido mundialmente por las Naciones Unidas, está supervisando media docena de ensayos diferentes de su equipo. La sala parece una exposición de juguetes, o quizá un taller de marionetas a tamaño real. Brazos, piernas y troncos están suspendidos en soportes metálicos sobre bancos de equipos de laboratorio […] Las representaciones de un par de asistentes virtuales sobrevuelan los grupos, tomando notas, grabando vídeos de los progresos de cada prototipo. Los diferentes grupos de técnicos están trabajando en nuevas configuraciones estructurales de montaje para esas piernas y brazos, con el objetivo de conseguir movimientos más naturales, en un peso reducido y con el volumen de referencia de un cuerpo humano estándar – si es que eso existe. Otro grupo trabaja en el diseño de la interfaz eléctrica del cuello al tronco […] Intentó recordar la sensación que tuvo, hacía ya unos diez años, cuando intentó mover “su” primer brazo robótico. Entonces todo había sido muy diferente. Cuando recuperaron su cerebro, donado a la ciencia y congelado durante más de diez años, lo colocaron en un recipiente lleno con un líquido similar al cefalorraquídeo, y le conectaron una gran cantidad de cables, directamente, a los nodos neuronales’.

Explica García Briz: ‘Aunque considero que se puede leer perfectamente de manera independiente, este libro es una continuación de mi primera novela, “Resurrección”. Cuando la terminé, a mediados de 2017, consideré que era una obra completa, con un inicio, un desarrollo y un final. La trama se basaba, muy de lejos, en diferentes noticias aparecidas entre 2016 y 2017 sobre la propuesta del doctor Sergio Canavero de realizar el primer trasplante de cabeza con humanos. “Resurrección” acababa con el cerebro de Francisco implantado en su cuerpo robótico, con un mensaje positivo y de esperanza ante las nuevas tecnologías’.

–En los dos años trascurridos en<tre ambos relatos ha habido muchos avances científicos?
–‘Desde entonces, se han publicado pocas actualizaciones sobre ese tema. En principio, parece que ya se ha realizado un primer ensayo (en 2018) con cadáveres, por lo que el resultado es, cuando menos, dudoso. No se puede demostrar que el cuerpo receptor no rechace el trasplante, ni que las conexiones de la columna vertebral puedan restablecerse completamente para asegurar la sensibilidad y la movilidad del cuerpo receptor. Aun así, se siguen produciendo avances técnicos, y surgen nuevas noticias (como el descubrimiento de los “organoides” neuronales, que existen realmente) que me hicieron llegar a otra de las ideas de este libro. Eso me movió a intentar imaginar por fin qué pasaría cuando la novedad se esfumase, cuando el implante de cerebros en cuerpos robóticos se convirtiese en algo más o menos rutinario. Tengo muy claro que eso sucederá, la pregunta es únicamente cuándo. En cualquier caso, he intentado crear una historia independiente, que simplemente incluye alguno de los personajes y justificaciones de Resurrección, planteando una trama independiente que sucede diez años después de la original.

–¿Fantasía o realidad?
–‘Yo he visto Matrix. Más de un par de veces. Así que mis propuestas son, de alguna manera, viejas. Sólo reinterpretaciones de viejos mitos, miedos y fantasías, desde el increíble Frankenstein de Mary Shelley, que intenta recuperar una vida a partir de piezas humanas válidas, hasta el moderno Ready Player One, de Ernest Cline, donde una sociedad caótica prefiere vivir en el mundo virtual para olvidar los problemas de la vida real. Cada vez más, nos encontraremos en esta nuestra vida real (en un futuro más y más cercano), con aplicaciones de realidad artificial o realidad aumentada, que irán difuminando la línea entre realidad y simulación. De hecho, el torso robótico sí se ha utilizado ya en misiones espaciales. Por supuesto, la NASA no habla en ningún momento del implante de un cerebro (humano o animal) en esos robots. Pero la tecnología estará disponible, seguramente más pronto de lo que esperamos. Y las técnicas y herramientas necesarias para hacerlo realidad se están desarrollando hoy. Por eso, nuestra sociedad debe prepararse para recibirlas y usdarlas de una manera apropiada, orientada al bien común, y evitando una nueva discriminación (tecnológica, en este caso) que podría llevar a una nueva revolución social’.

Alberto García Briz es ingeniero electrónico, y nació en Zaragoza en 1972, actualmente casado y con dos hijos. Ha vivido los últimos siete años en Munich por razones profesionales, y lleva más de una docena trabajando para el sector de la automoción. Tiene publicados dos docenas de manuales prácticos relativos a edición digital, diseño gráfico y fotografía, el más conocido “Publicación online, hazlo tu mismo”.

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Revolución
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Revolución
Alberto García Briz
Amazon
ISBN 978-1521835340
Septiembre, 2019
186 pp
Tapa blanda: 7’55€
Ebook: 0’99€.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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