En 1998, Carmen Posadas (Montevideo, 1953) ganó el Premio Planeta con su novela “Pequeñas infamias”. Desde entonces, dice, su vida como escritora cambió. “Antes estaba traducida a tres o cuatro idiomas y ahora estoy traducida a treinta, eso se lo debo al premio En realidad, como toda mi carrera, porque cambió por completo mi percepción y lo que la gente pensaba de mí”
Más de 40 años después, hay pocas dudas que Carmen Posadas no haya aprendido el oficio. La escritora con un bagaje de más de 40 ediciones entre cuentos, ensayos y novelas, publica ahora “Las Mitford” en la editorial Espasa.
Una novela. que al igual que “La casa de los espíritus”, narra la historia de una familia asombrosa cuyos distintos miembros viven de cerca algunos de los eventos más importantes del siglo XX. Solo que, a diferencia de los Trueba, de “La casa de los espíritus”, las seis hermanas que protagonizan el libro no son deudoras del realismo mágico del mundo de Allende, sino la firme confirmación de que “la realidad está a varios años luz de la ficción”.

Una habitación con esvásticas y símbolos comunistas. Para quien no las conozca, las Mitford fueron quizá las primeras “celebrities” de la historia contemporánea. Criadas en una excéntrica familia de la aristocracia inglesa, su rebeldía las llevó por caminos muy distintos: Nancy se convirtió en una conocida escritora; Diana se introdujo en la cúpula del fascismo británico tras enamorarse del político Oswald Mosley; Unity acabaría en el círculo íntimo de Adolf Hitler; Jessica abrazó el comunismo y se convirtió en activista por los derechos civiles; Deborah se convirtió en duquesa y en toda una mujer de negocios y Pamela, la más discreta de todas ellas, optó por vivir una vida tranquila en el campo.
“Cuando empecé a investigar sobre ellas- dice Carmen- me di cuenta que eran como un retrato de todos los cambios y tensiones que hubo en el siglo XX”. La novela explora este contraste no solo en su vida pública, sino también en el ámbito privado. “Unity estaba fascinada por Hitler y su hermana era comunista, y compartían habitación. La tenían dividida con retratos del Führer y esvásticas a un lado y, al otro, la hoz y el martillo y retratos de Lenin y eso creó muchas tensiones en la familia”
Nancy Mitford se describe, como “una gran escritora, progresista, feminista y muy comprometida con su tiempo”. Sin embargo, la hermana escogida para hacer de nexo entre todas estas inverosímiles historias es Pamela, de la que toma el punto de vista por ser la que “sirvió de puente” entre ellas. También es, -confiesa Carmen- con la que se siente más identificada, “Yo siempre he sido mucho más observadora de la vida que participante en la misma”.

Las hermanas Mitford
Para Posadas, la historia que ha escrito, ilustra también cómo a pesar de las rivalidades, los años de silencio y de distancia, los lazos entre las hermanas persisten. “En las relaciones entre hermanos hay mucho amor, pero hay mucha rivalidad. Hay mucho cariño, pero hay mucha envidia”, analiza la autora, que también se crio en una familia numerosa. Para ella, el elemento que unió a las Mitford a pesar de todo, fueron las cartas que se escribían “sin parar”. “La correspondencia es enorme y eso le aporto mucho material, para escribir la novela y que estuviera bien documentada”.
Por otro lado, a pesar de tratarse de una novela histórica. Las Mitford, ofrece también una lectura en clave actual. La autora, asegura que esa relación no responde necesariamente a una decisión consciente, y que en su elección de la familia británica no mediaron en ningún caso las similitudes entre su época y la actual. “Lo coges sin darte cuenta”, para ella, la historia no se repite.
En el caso de esta novela. Carmen, señala cómo la polarización que vivieron y encarnaron las hermanas protagonistas se ajusta bastante a lo que vivimos en el presente, incluso en el seno de las familias, donde “hay gente de izquierdas, gente de derechas y una intolerancia muy grande con respecto a las posiciones de otras personas”. Del mismo modo, mientras las Mitford asistieron a la llegada de la era nuclear, “ahora estamos entrando en la era de la IA, (Inteligencia Artificial), que es otro territorio inexplorado que no sé sabe a dónde nos va a llevar”.
Las Mitford, fue una familia y al mismo tiempo, una leyenda. En torno a sus seis hijas se cruzan la brillantez literaria, el glamour aristocrático; el fascismo británico; la fascinación por Hitler; el comunismo: los grandes salones y las luchas de una Europa que se precipitaba hacia la guerra. Con ese material, Carmen Posadas podría haber escrito una novela coral de grandes nombres. Pero en Las Mitford, desplaza la mirada hacia Pamela, la hermana a la que todos llamaban «Woman»: amante del campo, la naturaleza, de los animales y de una vida aparentemente tranquila y sosegada.
La elección es inteligente y muy novelesca. Pamela, fue la que menos titulares dejó, la que no escribió como Nancy, no se convirtió en duquesa como Deborah, no protagonizó los extremos políticos de Diana, Unity o Jessica. Precisamente por eso puede observarlas. Posadas imagina las memorias que Pamela nunca llegó a escribir y convierte a esa figura discreta en la voz que recompone un puzle familiar deslumbrante, incómodo y profundamente humano.
Las Mitford, son hijas de David y Sidney Mitford, “barones de Redesdale”,(título de Barón, creado en la nobleza del Reino Unido en 1802 para el abogado y político Sir John Mitford) de nombres, Nancy, Pamela, Diana, Unity, Jessica y Deborah, creciendo con una educación doméstica, excéntrica y cerrada sobre sí misma. Su hermano Tom, único varón, completaba un universo en el que los siete hermanos fueron durante años casi todo el mundo de los demás. Aquella intimidad, hecha de bromas privadas, lealtades feroces y rivalidades, se enfrentaría después a los grandes conflictos ideológicos de su tiempo.
Nancy, encontró su lugar en la literatura y dejó una obra imprescindible para entender la comedia social inglesa. Diana, se casó con Oswald Mosley, líder de la Unión Británica de Fascistas. Unity, llevó su fascinación por el nazismo hasta el círculo de Hitler. Jessica, eligió el comunismo y el antifascismo antes de rehacer su vida en Estados Unidos. Deborah, acabó siendo duquesa de Devonshire. Tom se alistó y murió, con treinta y seis años, tras ser herido en Birmania. Ninguna de estas vidas necesita adornos para resultar novelesca. Lo que aporta Posadas es una mirada de conjunto y una intimidad imaginada que ordena sus contradicciones.
La novela no pretende ser una biografía. Su apuesta es otra, usar la ficción para acercarse a lo que los documentos rara vez muestran. Pamela, contempla cómo sus hermanas se convierten en noticia, escándalo, mito o adversarias políticas. Desde esa periferia, la aparente normalidad deja de ser un vacío y se convierte en una forma de resistencia. También ella tiene secretos, deseos y un gran amor que le permite comprender quién es cuando la familia y la Historia parecen exigirle un papel menor.
Las Mitford, retrata a unas mujeres irrepetibles, pero también pregunta qué puede seguir uniendo a una familia cuando la política la ha partido en dos.
Carmen investiga bien el territorio, donde la vida privada y la representación social se confunden. Su narrativa suele encontrar, detrás de la elegancia y los modales, una zona de secretos, ironía y ambición. No es sólo un libro sobre personajes famosos. Es la historia de cómo una familia llega a encarnar, casi de forma excesiva, las luces y sombras de una época de los acontecimientos un siglo.
Las Mitford retrata a unas mujeres irrepetibles, pero también pregunta qué puede seguir uniendo a una familia cuando la política la ha partido en dos.
Posadas conoce bien el territorio donde la vida privada y la representación social se confunden. Su narrativa suele encontrar, detrás de la elegancia y los modales, una zona de secretos, ironía y ambición. En esta ocasión, ese interés se abre a un gran momento histórico: la aristocracia británica de entreguerras, el auge de los totalitarismos, la Segunda Guerra Mundial y las mujeres que circularon por el centro del poder.
La combinación es una novela de tono ágil y elegante, con comedia de costumbres, drama íntimo y documentación convertida en relato. No es sólo un libro sobre personajes famosos. Es la historia de cómo una familia llega a encarnar, casi de forma excesiva, las luces y sombras de una época.
Porque recupera una de las familias más fascinantes y contradictorias del siglo XX. Porque la narradora elegida, Pamela, permite descubrir el reverso íntimo de las figuras más conocidas. Y se combina aristocracia inglesa, historia política, literatura, escándalo y vida familiar, abordando el poder y las ideologías desde las experiencias de unas mujeres muy distintas entre sí. Posadas, aporta a este universo literario y social, su ironía, su elegancia narrativa y su gusto por los secretos, al igual que en muchas de sus obras.
Parte de personajes y acontecimientos reales, pero es una novela, en la cual, Carmen Posadas imagina la memoria de Pamela Mitford para ofrecer una lectura íntima y literaria de la saga. No es necesario conocer la historia de la familia.
Carmen Posadas, nació en Montevideo (1953). Es una de las narradoras más leídas en español. Ha publicado, más de 40 libros entre novelas, libros infantiles, biografías, ensayos, relatos y guiones. En 1998 obtuvo el Premio Planeta por “Pequeñas infamias” y su obra se ha traducido a más de treintena idiomas. Su literatura se mueve con soltura entre el misterio, la sátira social y la reconstrucción histórica, siempre atenta a lo que los personajes esconden bajo la superficie. Esa mezcla que resulta especialmente adecuada, para asomarse al mundo de la alta sociedad, en este caso, la familia de “Mitford”.
