Desde 1985 hasta el presente

90 años de Casaldáliga (y II)

La vida extraordinaria de un hombre que se definió como "un pequeño rebelde con causa, la de Jesús"

90 años de Casaldáliga (y II)
Casaldáliga

Sólo en la medida en que el Primer Mundo deje de ser Primer Mundo podrá ayudar al Tercer Mundo. Para mí eso es dogma de fe

(Saturnino Rodríguez).- 1985. El viaje de Casaldáliga a la Nicaragua «sandinista» para apoyar el ayuno por la paz que realizaba el ministro de Asuntos Exteriores sandinista, sacerdote jesuita Miguel d’Escoto, se interpretó como el mayor desafío al haberse producido semanas después de que lo hiciera Juan Pablo II para reprender a los sacerdotes involucrados en aquellas revolución.

De entonces es aquella frase famosa dicha en su presencia por el sacerdote jesuita y ministro de educación sandinista, Fernando Cardenal: «Es posible que esté equivocado, pero déjenme equivocarme en favor de los pobres, ya que la Iglesia se ha equivocado durante muchos siglos en favor de los ricos». 

El 30 de julio de 1985 el obispo Pedro Casaldáliga deja bien claro en el diario La Vanguardia de Barcelona el sentido de su gesto evangélico por la paz, por la autodeterminación y la no intervención en Nicaragua y en América Central. «Quería contribuir de alguna manera a sacudir la conciencia del Primer Mundo ante lo que sucede en América Central».

1986. Carta fraterna al Papa Juan Pablo II

En febrero de 1986 Casaldáliga envió una extensa carta a Juan Pablo II «respondiendo a las dos cartas del Cardenal Gantin, Prefecto de la Congregación para los Obispos y una comunicación de la Nunciatura que hace poco recibí -escribe el obispo Casaldáliga- me han llevado finalmente a escribirle esta carta. Esas tres comunicaciones urgían mi «visita ad límina», interpelaban aspectos de la pastoral de la Prelatura y censuraban mi ida a América Central».

La carta finalizaba solicitando al Papa le señalase fecha para su solicitada visita «ad limina».

En esta misma carta y tras referirse a la advertencia de los dos cardenales vale la pena retomar un apartado de la carta del obispo Casaldáliga al Papa Juan Pablo II en la que decía «recuerdo ahora la visita apostólica que recibí y recibió la Prelatura de Sao Félix do Araguaia en 1977… visita provocada por denuncias o calumnias de un hermano en el episcopado; que el visitador apostólico pasó apenas cuatro días en Sao Félix, sin visitar ninguna comunidad, aceptando solamente conversar con poquísimas personas y ver el Archivo de la Prelatura, después de que le insistimos en que lo hiciese. Ni él, ni la Nunciatura, ni la Santa Sede, jamás me comunicaron las conclusiones de dicha visita, aún habiéndolo solicitado yo expresamente».

Pero la extensa carta tenía otros contenidos, parte de los cuales no podemos dejar de reproducir:

«No tome como impertinencia la alusión que haré a temas, situaciones y prácticas secularmente controvertidas en la Iglesia o incluso contestadas sobre todo hoy, cuando el espíritu crítico y el pluralismo atraviesan también fuertemente la vida eclesiástica. Abordar nuevamente esos asuntos incómodos, hablando con el Papa, significa para mí expresar la corresponsabilidad en relación a la voz de millones de hermanos católicos -de muchos obispos también- y de hermanos no católicos, evangélicos, de otras religiones, humanos».

«Como obispo de la Iglesia Católica, puedo y debo dar a nuestra Iglesia esta contribución: pensar en voz alta mi fe y ejercer, con libertad de familia, el servicio de la colegialidad corresponsable. Callar, dejar correr, con cierto fatalismo, la fuerza de estructuras seculares, sería mucho más cómodo. No pienso sin embargo que fuese más cristiano, ni siquiera más humano. Así como hablando, exigiendo reformas, tomando posiciones nuevas, se puede causar ‘escándalo’ a los hermanos que viven en situaciones más tranquilas o menos críticas, así también podemos acusar ‘escándalo’ a muchos hermanos, situados en otros contextos sociales o culturales, más abiertos a la crítica y deseosos de renovación de la Iglesia -siempre una y ‘semper renovanda’- cuando callamos o aceptamos la rutina o tomamos medidas unívocas indiscriminadamente».

«Delante de Dios puedo darle el testimonio de los agentes de pastoral y de las comunidades con que establecí contacto en Nicaragua. Nunca han pretendido ser Iglesia ‘paralela’. No ignoran a la Jerarquía en sus legítimas funciones, y tienen conciencia de que son Iglesia, manifestando una sincera voluntad de permanecer en ella. (…) Quiero, finalmente, reafirmarle, querido hermano en Cristo y Papa, la seguridad de mi comunión y la voluntad sincera de proseguir con la Iglesia de Jesús, en el servicio al Reino».


1987. Viajes a Centroamérica y Caribe

En mayo de 1987 Casaldáliga vuelve a salir de Brasil. Esta vez visita en México a los refugiados guatemaltecos, en Chiapas y Campeche. Y vuelve a visitar El Salvador, Nicaragua y Panamá. «Veo la necesidad de estar cerca de la gente que está viviendo las consecuencias del difícil conflicto político-militar, en los frentes de guerra, en los campos de refugiados«. (En revista italiana claretiana Nunc, en 1988).

1988. La «visita ad limina» a Juan Pablo II

En 1988 el obispo Casaldáliga realiza su primera visita «ad limina» a la Santa Sede, como señalaba en su carta al Papa de 1986 y que como indicaba no hizo antes por las dificultades para salir del país por los cinco procesos de expulsión que le han sido incoados. La entrevista con el Papa Juan Pablo II en el Vaticano se convierte en noticia internacional. La visita no fue plenamente satisfactoria y unos meses más tarde recibió una seria advertencia por parte de la Santa Sede que criticó su apoyo a la causa sandinista y de la «Teología de la liberación».

El obispo Casaldáliga contaba cómo tanto el cardenal Gantín Prefecto de la Congregación para los Obispos como el cardenal Ratzinger para Doctrina de la Fe tras la visita con Juan Pablo II le indicaron que «tuviese cuidado con los periodistas» así como en fechas anteriores al instarle a realizar la «visita ad límina» le pedían la máxima discreción con la prensa él contestó diciendo que tan sólo era «un pequeño rebelde con causa, la de Jesús».

1988. El obispo Casaldáliga acoge en su diócesis a teólogos claretianos expulsados

En 1988 Benjamín Forcano, un teólogo religioso claretiano como Casaldáliga, fue uno de los «llamados al orden» por la Congregación para la Doctrina de la Fe Casaldáliga en los años 80 a raíz de su «Nueva ética social» y su expulsión de la Congregación desde Roma junto a otros compañeros de la Orden que editaban en Madrid la revista Misión abierta (Secundino Movilla, Rufino Velasco y Evaristo, Vilar.

En abril de 1993 El obispo Casaldáliga, claretiano como sus compañeros escribía al cardenal arzobispo de Madrid, Ángel Suquía, indicándole que les recibía como obispo en su diócesis. Anteriormente los teólogos jesuítas José Mª Castillo y Juan Antonio Estrada habían sido también retirados de la Universidad de Granada. Hechos que vamos a recordar…

1989. La Generalitat de Cataluña le condecora

En 1989 Pedro vuelve a Centroamérica… Al tiempo que van llegando reconocimientos a nivel mundial. La Generalitat de Cataluña , su tierra natal, le otorga la «Cruz de San Jorge» por su contribución a la cultura catalana. La Medalla de Oro de la Generalitat, La Cruz de San Jorge y el Premio Internacional Cataluña son las distinciones más importantes que otorga el Gobierno autonómico ce Cataluña.

En 1990 se conmemora el vigésimo aniversario de la constitución de la Prelatura y la iglesia de Sao Félix, momento de hacer balance de veinte años de «caminhada». Algunas cosas han cambiado, otras se pueden mejorar.

1990. Candidato al Nobel de la Paz

A finales de 1990 el nombre de Pedro Casaldáliga vuelve a saltar a los medios cuando Adolfo Pérez Esquivel, argentino, Premio Nobel de la Paz, presenta la candidatura de Casaldáliga al Premio Nobel de la Paz. Pérez Esquivel le llama «Voz de los que no tienen voz», «profeta y poeta». Un acto multitudinario en Cataluña, su tierra natal, apoya la petición.

En 1991 Casaldáliga emprende su quinto viaje a Centroamérica. Esta vez más especial: El Salvador; participa en la celebración de aniversario de la muerte de Monseñor Oscar Romero. También acompaña a los jesuitas de la UCA, donde pocos meses antes habían asesinado a Ellacuría y compañeros. El viaje, evidentemente, es emocionante.

¿Cómo no iba a sintonizar Pedro Casaldáliga con un hermano en el episcopado y en inquietudes como Óscar Romero o los jesuitas de El Salvador cuando él mismo había escrito y vivido aquello de «Mi vida son mis causas y mis causas valen más que mi vida»? El pastor y el poeta lo ha predicado en las numerosas obras que ha ido publicando en todos estos años.

En 1991 se celebran los primeros veinte años de ministerio episcopal de Dom Pedro Casaldáliga. Él, «camina con su gente», pero sigue levantando la voz por todo el mundo, recuerda a todos, en sus cartas habla de los panameños ocupados, del pueblo de Timor, de los palestinos… Sus escritos son un repaso del mapa del mundo: Guatemala, El Salvador, los desaparecidos, Honduras, Brasil.

El año 1992 en que se celebraba el V Centenario del «Encuentro entre dos mundos» (1492) fue un año particularmente activo en las denuncias del obispo Pedro Casaldáliga que como español y europeo, se solidarizaba con las causas americanas. América Latina («la Patria Grande», como la llama) lleva muchos años en el corazón de Dom Pedro. Este es uno de los escritos críticos que escribió «A las tres carabelas» sin descartar el elogio que hacía de la labor evangelizadora en aquellos años de figuras tan comprometidas como los dominicos Antonio de Montesinos (1480) y Bartolomé de las Casas (1506) – por citar solo dos figuras – que fue nombrado «Procurador o protector universal de todos los indios de las Indias hispánicas».

En 1992 el Nobel no llega para Casaldáliga, pero el premio recibido por Rigoberta Menchu fue una gran alegría para Dom Pedro. El cambio en las instituciones de Brasil no se tradujo en una situación radicalmente diferente: los asesinatos de «posseiros» han continuado. El boletín Alvorada se ve obligado a seguir denunciando la injusticia. La Prelatura no se resigna a la producción sólo literaria. Verbo Films produce en 1990 la película Amerindia, escrita por el propio obispo como contribución a la conmemoración del V centenario.

En 1993 Amnistía Internacional denunció: «Los terratenientes han contratado un pistolero para matar al obispo Pedro Casaldáliga como venganza por su defensa sobre los derechos sobre la tierra de los de los indígenas xavantes que habitan la región».

Del año 1994 a 1996, gracias al equipo del obispado de Sao Felix se han llevado a cabo muchos proyectos para ayudar al desarrollo de la región, muchos de los cuales ahora se aglutinan en la asociación ASA (Asociación Nossa Senhora de Assunçao), minicréditos solidarios, gabinete de Derechos Humanos, producción de zumos de fruta natural, colaboración con la Fundación Fontilles por la prevención y tratamiento de la Hansiniasis (lepra)…

1994. Las Romerías al Santuario dos Mártires da Caminhada

En el año 1994, se refuerza la idea de continuar haciendo la Romería al Santuario dos Mártires da Caminhada, ya que todavía hoy son muchas las personas que son muertas por su lucha por las causas de la defensa de la tierra, los indígenas, los derechos humanos..

1996. Dom Pedro escribe a Fidel Castro

Entiendo que a mucha gente le cueste entender este lenguaje de concordia y acercamiento entre creyentes y no creyentes que practican los profetas como Dom Pedro como se desprende de esta carta que le dirigía a Fidel Castro en el año 1996 respondiendo a una invitación para que visitara Cuba:

«Fidel, a estas alturas de tu vida y la mía y de la marcha de nuestros pueblos y de las iglesias más comprometidas con el Evangelio hecho vida e historia, tú y yo podemos muy bien ser al mismo tiempo creyentes y ateos. Ateos del dios del colonialismo y del imperialismo, del capital ególatra y de la exclusión y el hambre y la muerte para las mayorías, con un mundo dividido mortalmente en dos. Y creyentes, por otra parte, del Dios de la Vida y la Fraternidad universal, con un mundo humano único, en la Dignidad respetada por igual de todas las personas y de todos los pueblos».

El desarrollo social y económico de la región

Durante estos años la región de Sao Felix ha duplicado en número de habitantes, algunos pueblos que, cuando Pedro llegó, no existían ahora tienen más de veinte mil habitantes. La credibilidad de la Prelatura ha hecho posible que estamentos universitarios de Sao Paulo se interesaran por llevar algunas Facultades a la región, de modo que en el pueblo de Luciara, la gente de la región puede estudiar algunas licenciaturas como Matemáticas, Biología, Estudios Empresariales, etc…»Sólo en la medida en que el Primer Mundo deje de ser Primer Mundo podrá ayudar al Tercer Mundo. Para mí eso es dogma de fe. Si el Primer Mundo no se suicida como Primer Mundo, no puede existir «humanamente» el Tercer Mundo».

2003. La jubilación de «Dom Pedro»

En 2003 Dom Pedro cumple los 75 años y presenta la renuncia al Papa, que es aceptada; pero habrán de pasar más de dos años, y después de muchas incertidumbres sobre el futuro de Casaldáliga, hasta que el Vaticano nombra al que será su sucesor al frente de la Prelazia. El nuevo obispo, Dom Leonardo Ulrich Steiner, franciscano, nacido en el estado de Santa Caterina en el sur de Brasil que pide que Dom Pedro continúe viviendo en Sao Felix y trabajando por su Obispado, de modo que la sucesión se hace de forma progresiva.

En el momento de su jubilación, son muchas las organizaciones e instituciones que quieren homenajearlo. Recibe el premio Honoris Causa por la Universidad de Campinas, por la universidad del Mato Grosso. Dom Pedro Casaldáliga es «Doctor honoris causa» de varias universidades brasileñas.

2006 Premio Internacional de la Generalitat de Catalunya

En 2006 Casaldàliga recibe en Sao Félix de Araguaia con un especial agradecimiento y satisfacción el Premio Internacional Catalunya, otorgado por la Generalitat de Catalunya el galardón de manos del presidente de la Generalitat Pasqual Maragall -que viajó a Sao Felix de Araguaia  «por su trabajo entre los más desvalidos, en especial los indígenas y campesinos sin tierra, con los que ha colaborado en la transformación socioeconómica del Mato Grosso brasileño»…

Aunque emérito el obispo Casaldáliga continúa siendo una voz referente de las causas de los más pobres, y aprovecha su condición de obispo emérito con más tiemo para escribir los libros que durante estos años al frente del Obispado no ha podido. Algunas de estas publicaciones son: Antología PersonalCartas marcadasCuando los días dan que pensar.

El 12 de diciembre de 2012 La Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de Brasil, ante el recrudecimiento de las amenazas que siempre había tenido el obispo Dom Pedro Casaldáliga, emitió una moción de apoyo al obispo y humanista español .»Ante las nuevas amenazas por su actitud corajuda de solidaridad con los pueblos indígenas y trabajadores de la tierra», la comisión expresó «su más fuerte apoyo y solidaridad con el obispo Casaldáliga, un humanista que enorgullece a Brasil y a todos los que están comprometidos con los Derechos Humanos».

2013. Celebrando el 50º del Concilio con el «Pacto de las Catacumbas»

El 23 de agosto de 2013 celebrando el 50 aniversario del Concilio Vaticano II el obispo Pedro Casaldáliga junto a otros dos viejos amigos y obispos brasileños en su misma onda: José María Pires y Tomás Balduino (eméritos respectivamente de las diócesis de Sao Felix do Araguaia, Paraibá y Goias) enviaban un mensaje a sus compañeros los obispos brasileños recordando que era el momento de renovar el «Pacto de las Catacumbas» que firmaron al acabar el Concilio y que recordaba el Papa Francisco en su viaje a Brasil.

«Ésta hora es, sin duda -escriben- sobre todo para nosotros, los obispos, con urgencia, la hora de la acción… Es la ocasión de vivir dentro de una Iglesia plural y pobre, de opción por los pobres». Recuerdan también que » El Concilio Vaticano II orientó a la Iglesia hacia la comprensión del episcopado como un ministerio colegial», y finalizan: «Ahora, el Papa Francisco parece desear restituir a las estructuras de la Iglesia Católica y a cada una de nuestras diócesis una organización más sinodal y de comunión colegiada. En esa orientación, constituyó una comisión de cardenales de todos los continentes para estudiar una posible reforma de la Curia Romana».

2014. Descalzo sobre la tierra roja

En septiembre de 2014 se estrenaba la película para TV movie Descalzo sobre la tierra roja, coproducción de TV3 de Cataluña, Televisión de Brasil y TVE de España, sobre la historia del obispo misionero español Pedro Casaldáliga, conocido como el «obispo de los pobres». La cinta, que protagoniza Eduard Fernández y dirige Oriol Ferrer, recibió dos premios en los Seoul International Drama Awards: el Golden Bird Prize en la categoría de Mejor TV movie y el premio al mejor guión, galardones que se entregaron en Seúl, al que se presentaban más de 200 producciones de 50 países. Venía avalada por otros premios como el Golden Medal en el New York Festival International TV & Films Awards, en el apartado de miniseries; dos premios Fipa (Festival Internacional de Programas Internacionales) de Biarritz y el premio al mejor film para televisión que recogió en el Festival Zoom de Igualada (Barcelona).

En 2015 ante las serias y renovadas amenazas de muerte, la Policía Federal le aconsejó que se alejase de Sao Felix. Recluido en casa de un amigo misionero, a más de mil kilómetros de distancia de su gente, Pedro Casaldáliga aventura que la medida sea solo temporal. Medidas de protección que obedecían en buena parte a la decisión del Tribunal Supremo de Brasil -que tanto molestó a las grandes empresas- para que el Gobierno de Dilma Rousseff devolviese las tierras usurpadas al pueblo indio xabante donde vivían desde 1992 y de donde fueron expulsados por grandes empresarios madereros. La orden judicial atendía las repetidas y firmes denuncias y gestiones del Obispo Casaldáliga y la Prelatura en favor de los xavantes.

Nota: Incluímos aquí un importante hecho biográfico de Casaldáliga, relacionado con el que acabamos de relatar por haber olvidado incluirlo en le 1ª parte al llegar el año 1978

En la visita que en 1978 hizo el obispo Casaldáliga a las ruinas de San Miguel de las Misiones de los Jesuítas durante la Colonia, le nació al obispo Pedro Casaldáliga la «Misa de la Tierra sin males» que se celebró por primera vez el día 22 de abril de 1979, en la catedral de la Seo, de Sao Paulo, con asistencia de 30 obispos y 10.000 fieles, misa escrita a la par con Pedro Tierra, expreso político musicalizada por el argentino Martín Coplas de origen quechua y aymará. Los obispos Brasileños apoyaron las tesis de Pedro Casaldáliga y de Tomás Balduíno que redactaron y entregaron al Gobierno Brasileño un proyecto sobre el «Estatuto de los Pueblos Indígenas».

EL fotógrafo Juan Guerrero Luque cuyas imágenes se pueden ver len a Exposición «Pedro, su gente y su paisaje» en el Ateneo de Madrid en homenaje a Casaldáliga en sus 90 años, comentaba «Lo que más me impactó de vivir con Pedro fue comprobar que su poética y su fe están entregadas a las mismas luchas…Fue como estar ante un Machado y un Che Guevara a la vez. Como trabajar con Luther King».

Concluimos esta presentación con un oportuno poema del propio obispo:

Es tarde
pero es nuestra hora.

Es tarde
pero es todo el tiempo
que tenemos a mano
para hacer el futuro.

Es tarde
pero somos nosotros
esta hora tardía.

Es tarde
pero es madrugada
si insistimos un poco.

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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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