La artista recibió entonces la condena pública más grande que se recuerda en el mundo delpop

La cantante Sinead O’Connor denunció hace 27 años los abusos en la Iglesia

La cantante Sinead O'Connor denunció hace 27 años los abusos en la Iglesia

Crónica de una lapidación pública. Sinead O’Connor gozaba del éxito que le dio “Nothing compares 2 U” en su álbum I do not want what I haven’t got (1990), el segundo de su discografía.

Si bien en Reino Unido alcanzó el tímido lugar 35 del ránking, en Estados Unidos la estaba rompiendo. El primer lugar le pertenecía a ella, una joven cantante que apenas había comenzado su carrera unos años atrás y ahora competía codo a codo con Phil Collins y su disco But seriously

Dos años después, concibió su tercer trabajo discográfico: I am not your girl? con melancólicos temas en estilo jazz y bolero. Un álbum que evoca irremediablemente a un musical, más con la incorporación de un cover del clásico “Don’t cry for me Argentina”.

Publicado en septiembre de 1992 –cuando Dangerous de Michael Jackson y Nevermind de Nirvana marcaron pauta en la música de aquel año– no causó el mismo ruido que su producción anterior. Pero su autora sí dio que hablar, con una verdad incómoda en los labios y una foto rota en sus manos.

En octubre de ese mismo año, Sinead O’Connor fue invitada al programa Saturday Night Live, donde ensayó su presentación con una foto de niños refugiados. Con el escenario decorado con velas y O’Connor vistiendo una sencilla túnica, la producción del show estaba lista para una inolvidable sesión acústica.

El equipo tras SNL no tenía idea de lo que iba a ocurrir.

Con su dulce voz y desplante firme, la artista miró fijamente a la cámara mientras cantó una versión alternativa de “War” de Bob Marley, modificando los versos para denunciar los abusos sexuales perpetrados contra niños por miembros del clero.

Finalizando la canción con la frase «Tenemos confianza en la victoria del bien sobre el mal» –y haciendo énfasis en «el mal»– Sinead O’Connor tomó una fotografía de Juan Pablo II y la destrozó en cámara. «Lucha contra el enemigo real», exclamó la artista.

La idea surgió de un programa emitido décadas atrás, en 1978 para ser exactos.

Boomtown Rats, la banda irlandesa de new wave liderada por Bob Geldof, se presentó en el programa estadounidense Top of the Pops. Show al que dieron comienzo con fotografías de John Travolta y la destrucción de estas frente al público presente y los televidentes.

La banda sonora de Grease llevaba semanas liderando el ránking musical y los de Dublín estaban hartos. Años después, O’Connor vio aquel registro y se sintió inspirada: «Pensé ‘Yeah, Fuck! ¿Qué pasaría si alguien rompiera una foto del Papa? Gran parte de mí dijo ‘Amaría ver qué pasa'», dijo la artista a una revista irlandesa en 2012.

O’Connor se arriesgó. Tomó una fotografía del líder máximo de la Iglesia católica (que estaba en la habitación de su madre) y vio con sus propios ojos qué pasaba.

Los teléfonos empezaron a sonar furiosos en los estudios de NBC. Las radios dejaron de tocar las canciones de Sinead O’Connor y su discos redujeron sus ventas y posición en los ránkings. Incluso hubo quemas masivas de sus álbumes.

Fue un momento bajo en la carrera de la mujer que había encantado con su voz y mirada peculiar, pero el tiempo le dio la razón.

En 2011 un grupo de periodistas destapó cientos de casos de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia católica contra menores de edad. Fue solo el comienzo, porque el caso que inspiró la cinta Spotlight se repitió en distintas partes del mundo.

A décadas de aquel suceso que indignó a los conservadores, pero demostró estar en lo correcto, Sinead O’Connor no se arrepiente, a pesar del precio que tuvo que pagar.

«Lo que pienso que está mal es que la gente que dirige todo está representando mal lo que es realmente el catolicismo», dijo en 2011.

«De lo que estoy hablando es de los escalones más altos del Vaticano. ¿Realmente necesitamos a un maldito Papa? ¿Por qué necesitamos un Papa? Cristo no necesita a un representante. En 10 años más la Iglesia no se parecerá en nada de lo que solía ser», declaró en 2012.

En octubre de 2018, Sinead O’Connor anunció al mundo un gran cambio en su vida: renunció al catolicismo y eligió Shuhada’ Davitt como nuevo nombre.

«Esto es para anunciar que estoy orgullosa de convertirme al islam. Esta es la conclusión natural de cualquier viaje teológico inteligente. Todo me lleva al islam, lo que hace todo lo demás redundante”, escribió en su cuenta de Twitter.

 

Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

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