Pide para él "el celo de los mártires de ayer y de hoy"

Carta del Papa al nuevo Patriarca caldeo, Rafael I Sako

"Sirva de consuelo a los cristianos caldeos en la patria y en la diáspora"

Le invita a "proclamar incansablemente el Evangelio en la tradición viva que se remonta a Santo Tomás"

(RV).- Su Beatitud Louis Raphael I Sako ha sido elegido Patriarca caldeo de Babilonia, en el curso del Sínodo de la Iglesia caldea, convocado por el Santo Padre, que tuvo lugar en Roma, la pasada semana en la Casa de ejercicios Espirituales de los padres pasionistas en el Celio. Presidió el sínodo, el cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesia Orientales.

Con gran alegría, Benedicto XVI ha recibido la noticia de la elección a la Sede patriarcal de Babilonia de los Caldeos de Su Beatitud Louis Raphael I Sako. El Papa en una carta concede la «Ecclesiastica Communio», al nuevo patriarca de los caldeos de Babilonia, que sustituye al Cardenal Emmanuel III Delly, que guió la Iglesia Caldea en un período particularmente delicado de la historia, como fue el de las recientes guerras y la violencia en Irak.

El Papa en su carta al nuevo patriarca expresa su más sincera enhorabuena, e implora al Señor su gracia y bendición: «para que le ilumine en el proclamar incansablemente el Evangelio en la tradición viva que se remonta a Santo Tomás Apóstol».

«Que el Pastor Bueno y Eterno -escribe Benedicto XVI- le sostenga en la fe de los padres y en el celo de los mártires de ayer y de hoy, como Padre y Cabeza, para preservar el patrimonio espiritual y litúrgico de la venerable Iglesia caldea.

El Papa pide que el ministerio del patriarca Louis Raphael I Sako sirva de consuelo a los cristianos caldeos en la patria y en la diáspora, y también a toda la comunidad católica y los cristianos que viven en la tierra de Abraham, como estímulo para la reconciliación, la aceptación mutua y la paz para la población iraquí.

Mientras confía su persona de la Santísima Madre de Dios, el Pontífice le imparte su bendición apostólica, que extiende a su predecesor estimado, el cardenal Emmanuel III Delly, a los obispos, sacerdotes, personas consagradas y a todos los amados hijos de la Iglesia Caldea.

 

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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