5-3. Piñeiro con los Angelinos ganó a Vázquez de los Yanquis el duelo de lanzadores boricuas

5-3. Piñeiro con los Angelinos ganó a Vázquez de los Yanquis el duelo de lanzadores boricuas
. Agencia EFE

No pudo haber mejor escenario que el Yankee Stadium en su segunda jornada con acción de la nueva temporada para que el pitcheo boricua tuviese un duelo en el montículo con Joel Piñeiro y Javier Vázquez, el «hijo prodigo» que regresó a la Gran Manzana con los Yanquis de Nueva York.

Pero su compatriota Piñeiro también llegaba como flamante nuevo fichaje de los Angelinos de Los Ángeles y para nada quiso favorecer a su compatriota la celebración del retorno, al menos a su costa y con el triunfo.

Piñeiro volvió a mostrar todo el efecto demoledor que tiene su peculiar «sinker» y con él le ganó el duelo a Vázques y los Yanquis después que los Angelinos se impusieron por 5-3, el primer triunfo esta temporada fuera de su campo.

El nuevo líder del montículo angelino maniató por completo a la artillería pesada de los Yanquis que nada pudieron hacer para superar a Piñeiro en siete entradas de un gran pitcheo.

Con Piñeiro dominador e indescifrable en sus lanzamientos, el jardinero derecho venezolano Bobby Abreu y el primera base cubano Kendry Morales conectaron sendos dobletes remolcadores para los Angelinos que iban a darle la ayuda que necesitaba.

Mientras que el paracorto dominicano Erick Aybar anotó también dos veces para apoyar el ataque ganador de los Angelinos.

Aybar se fue de 5-2, con dos anotadas y una remolcada. Abreu de 5-2, una remolcada, sus compatriota Maicer Izturis de 3-1, una remolcada y Juan Rivera de 4-0.

El cubano Morales, que jugó una gran defensa, se fue de 3-1, con anotada y remolcada.

El dominicano Fernando Rodney, que ocupó el puesto del cerrador estelar Brian Fuentes, colocado en la lista de lesionados, trabajó el noveno episodio para conseguir su primer salvamento.

Piñeiro (1-1) logró su primera victoria con los Angelinos, equipo con el que fichó como agente libre durante el receso tras hacer resurgir su carrera el año pasado con los Cardenales de San Luis.

El boricua es ahora un experto en dominar a los rivales con su sinker, sacando la mayor parte de sus «outs» con roletas, incluidos los 11 que logró ante los Yanquis con simples rodados por tierra.

También sabe retirar por la vía de los strikes y recetó siete ponches en su apertura, que tuvo además como su mayor víctima al tercera base Alex Rodríguez que se fue tres veces con la carabina al hombro, para no dar ni una sola base por bolas.

Su apertura reanimó a los Angelinos, cuya derrota el día previo les dejó con su peor arranque tras ocho juegos desde 1972.

El propio manejador de los Angelinos, Mike Scioscia, reconoció al concluir el juego que el gran artífice de la victoria había sido Piñeiro, que completó 107 lanzamientos para espaciar cinco imparables con una carrera.

La única anotación que toleró fue en el quinto episodio, cuando el jardinero derecho Nick Swisher le conectó un triple que remolcó al segunda base dominicano Robinson Canó a la registradora.

La cruz de la moneda fue para Vázquez (0-2), que comenzó su segunda etapa en el Bronx con derrota y un debut algo más esperanzador que lo que hizo ante los Rays de Tampa Bay, el pasado viernes, cuando fue castigado con ocho carreras en sólo cinco entradas y dos tercios.

Ante los Angelinos también permitió cuatro carreras y seis indiscutibles en cinco episodios y un tercio.

Vázquez fue contratado para ser el cuarto en una rotación cuyas cartas seguras son el zurdo CC Sabathia, A.J. Burnett y el veterano Andy Pettitte.

Pero hasta ahora ha lucido como el lanzador que en el 2004 decepcionó en la parte final de su única temporada previa en Nueva York, una que dejó el recuerdo de haber recibido el grand slam de Johnny Damon en la derrota 10-3 ante los Medias Rojas de Boston en la serie de campeonato de la Liga Americana.

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