Hola, soy español... ¿a qué quieres que te gane?
Cuando Rafael Nadal viene al mundo hace veintisiete años la nómina histórica de héroes españoles del deporte es más bien exigua: genios surgidos por generación espontánea, como Manuel Santana, Ángel Nieto o Severiano Ballesteros, añaden sus nombres a viejas glorias del fútbol o del ciclismo, los Zamora, Gento, Luis Suárez, Bahamontes, Ocaña y pocos más.
Pero en 1986 las cosas están a punto de cambiar: Barcelona es elegida como sede para los Juegos de 1992. Alrededor del entusiasmo que provoca la cita olímpica, o como consecuencia de ella, llegamos a la edad de oro de nuestro deporte, una era preñada de talentos incontestables en la mayoría de los frentes, hasta el punto de que la incredulidad inicial se transforma en cotidianidad.
El éxito, antaño de «los otros», se ha convertido en algo «nuestro», y una broma ocurrente es ya el mantra para los aficionados del siglo XXI:
«Hola, soy español… ¿a qué quieres que te gane?».
Llegados a este punto, una figura se eleva por encima de las demás: Rafael Nadal, el mejor deportista español de todos los tiempos según una encuesta realizada por ABC entre un centenar de personalidades de nuestro deporte.
Esta es la lista:
- 1.- Rafa Nadal
- 2.- Miguel Induráin
- 3.- Pau Gasol
- 4.- Seve Ballesteros
- 5.- Ángel Nieto
- 6.- Fernando Alonso
- 7.- David Cal
- 8.- Íker Casillas
- 9.- Alfredo Di Stéfano
- 10.- Fermín Cacho
