Carlos Alcaraz disfruta mucho más en situaciones límite. Y el pasado lunes 27 de junio se volvió a demostrar en su debut en Wimbledon ante el alemán Lennard Struff que, a pesar de que es el 158 de la ATP, puso contra las cuerdas al murciano, que venía de mostrar un buen nivel en el Roland Garros.
El murciano se planto en la primera ronda del Grand Slam con la etiqueta de favorito. Pero el duelo entre Alcaraz y Struff no fue como se presagiaba. El bueno de ‘Carlitos’ necesitó cinco sets para seguir vivo en Wimbledon en un duelo que fue de menos a más (4-6, 7-5, 4-6, 7-6 (3), 6-4).
Alcaraz, contra las cuerdas (4-6, 7-5, 4-6, 7-6 (3), 6-4)
Y es que, el alemán Struff se vistió de Alcaraz. El número 158 del mundo puso contra las cuerdas a Alcaraz y dio al murciano de su propia medicina: voleas y juego en red, donde ‘Carlitos’ es de los mejores pero, sorprendentemente, falló.
Porque el alemán fue quien cogió las riendas del encuentro y en set inicial hizo saltar las alarmas y avisó a Alcaraz que la etiqueta de favorito no gana. Struff desesperó a Carlos con un saque mortal y un revés propio de Alcaraz. El murciano, a pesar de que estuvo rozando la perfección con sus servicios, flojeó donde es uno de los mejores: en las voleas y las dejadas.

Lennard Struff
El límite estuvo en el tercer set, donde Struff se llegó a colocar 2-1 arriba. Los peores presagios sobrevolaban sobre la Pista 1 del All England y todo apuntaba a que ‘Carlitos’ caería eliminado.
Pero el murciano sacó su lado más ‘Nadalista’ y demostró que le gusta sufrir. Y mucho. Porque con el agua al cuello a Alcaraz no le tiemblan las piernas como le pasaría a cualquier otro. Más bien todo lo contrario, saca su mejor versión.
Alcaraz se apuntó, con un épico y maratoniano tie break que resolvió por 7-3, el cuarto punto del partido para que todo se decidiera en un quinto y finalmente definitivo.
En este quinto llegó por fin el break necesario para decantar la victoria del lado de ‘Carlitos’ y es que en los sets anteriores erró continuamente en sus bolas de rotura, pese a tener, en las 4:14 horas de partido, hasta 14 oportunidades de las que sólo aprovechó dos.
Pero logró precisamente la que le abría el camino a la segunda ronda de la hierba londinense: después del break que le ponía 5-4 arriba, sabía Alcaraz que no podía fallar con su saque. Y así fue.
Un ‘puntazo’ impropio de un humano
La victoria sufrida de Alcaraz dejó un punto para el recuerdo. El murciano llegó a una bola que parecía imposible llegar, en un punto en el que el alemán le mareó.
Alcaraz corrió de un lado a otro de la pista y, de la nada, se sacó otro resto imposible. Cuando parecía que el punto iba a caer de lado de Struff, el murciano alargó el punto y, finalmente, acabó mandando la bola cruzada totalmente fuera del alcance del alemán, que no tuvo más remedio que mirar al suelo.
PADREANDO @carlosalcaraz
??#WimbledonMovistarPlus pic.twitter.com/2Q4nJb0Hnv— Tenis en Movistar Plus+ (@MovistarTenis) June 27, 2022
