Uno de los proyectos, tanto del presente, como del anterior Gobierno es el de promocionar la «marca España». En eso se ha gastado mucho dinero y hasta algún pretendido «think-tank» cuasi-oficial gasta sus fondos en ese menester. Parece claro que al anunciar la «marca España» lo primero debería ser informar al mundo de nuestra estructura político-constitucional. Y parece necesario tener la Constitución Española traducida al inglés. Lamentablemente, no hay ediciones oficiales en inglés del texto actualizado de la Constitución. Parece claro que varios órganos constitucionales deben actuar ya.
Por razones de trabajo quise consultar una traducción inglesa del nuevo artículo 135 de la Constitución, reformado el 27 de septiembre de 2011.
A tal efecto, he consultado las ediciones en inglés de la Constitución Española de:
– Boletín Oficial del Estado
– Moncloa
– Congreso de los Diputados
Cuál es mi sorpresa al comprobar que, en más de año y medio, ni el Boletín Oficial del Estado, ni el Gobierno de España, ni el Congreso de los Diputados han tenido tiempo de traducir al inglés UN ARTÍCULO de la Constitución.
Aunque en realidad, no hay duda de que dicho artículo sí que ha debido ser traducido, básicamente para hacer llegar el texto a organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Central Europeo.
La pregunta es: ¿tan descoordinado está todo, en este Gobierno y en el anterior, que, pese a contar con una traducción al inglés del nuevo artículo 135, NINGÚN ÓRGANISMO PÚBLICO ESPAÑOL SE HA DIGNADO PUBLICAR ESTE TEXTO EN INGLÉS?
Creo que la «marca España» debiera empezar por la Constitución. Y si se quiere «vender» esta «marca» habría que empezar por hacer llegar al público internacional el «manual de instrucciones» del producto, o sea, la Constitución. También en inglés.
