En su habitual columna dominical el director del digital «Voz Populi» vuelve, de nuevo, a defender la modificación del régimen constitucional para complacer las pretensiones de los nacionalistas catalanes. El problema es que para ello utiliza un argumento que, supongo, el propio autor debe saber que no es procedente.
I. EL DIRECTOR DE «VOZ POPULI» DE NUEVO EN AUXILIO DEL NACIONALISMO CATALÁN
No es nueva la posición en favor del nacionalismo catalán del director de «Voz Populi».
Ya el 28 de octubre de 2012, este periodistas escribió un artículo titulado «Habrá otra oportunidad para tender puentes entre Madrid y Barcelona tras el 25-N» en la que ponía, en un plano de igualdad a quienes defienden la Constitución y a quienes la violan. Decía:
los recelos están a flor de piel, al punto de que lo más difícil ahora es hacerse entender en el fragor de los que, a uno y otro lado, elevan el ruido de sus soflamas hasta ahogar la palabra de quienes pretenden hacerse entender desde el sosiego y la reflexión
La conclusión, el 28 de octubre de 2012, era que
Parece evidente que habrá que llegar a un acuerdo sobre la fiscalidad de Cataluña, llámesele “concierto económico”, “pacto fiscal”, o como se quiera
Da igual que haya análisis, bastante fundamentados, que avalan la idea de que Cataluña no sólo no resulta «expoliada», sino que tiene un «superávit» económico en su relación con España. No hay necesidad de explicar, a quien ya lo sabe de sobra, que los impuestos que paga, en Barcelona, una empresa que ha hecho su negocio en el resto de España, se obtienen del dinero que han pagado ¡los clientes del resto de España! Insisto, no hay necesidad de explicarlo porque el autor de ese texto tiene la suficiente formación e información como para saber que las cosas son así.
Aquel artículo fue objeto de una glosa crítica.
A la luz de lo ya dicho el 28 de octubre de 2012, resulta fácil de entender su nuevo artículo, en una línea similar, casi un año después, el 13 de octubre de 2013, publicado para más «inri», al día siguiente del gran éxito de la manifestación catalana a favor del mantenimiento de la unidad de España.
II. LA RIOJA, COMO ARGUMENTO IMPRESENTABLE PARA JUSTIFICAR EL OTORGAMIENTO DE PRIVILEGIOS A CATALUÑA
En su artículo de 13 de octubre de 2013, el autor vuelve a utilizar una táctica similar a la de su anterior artículo para defender la misma estrategia.
No creo que sea necesario entrar en detalles. Sólo quiero analizar un punto que el propio autor destaca.
En un pasaje del texto, entresacado como destacado, se dice que
Respeto a la Constitución del 78 aprobada por una amplia mayoría de catalanes y españoles. Y búsqueda, después, de soluciones para las justas reivindicaciones de una tierra que reclama el reconocimiento de su hecho diferencial, porque nadie en su sano juicio puede hoy mantener que la comunidad autónoma de Cataluña es un sujeto de derechos similar a la de La Rioja.
Voy a dejar de lado la cuestión de si los territorios de un Estado pueden tener «derechos». Que ya es mucho dejar de lado.
Voy a centrarme en dos cuestiones:
1) el «hecho diferencia»; y
2) la comparación Cataluña-Rioja.
1) ¿Es el «hecho diferencial» una forma de ocultar el «privilegio»?
Cabría hacer varias preguntas al autor del artículo.
Primera: ¿considere que todo el territorio de España, no considerando Cataluña, es totalmente homogéneo?
Segunda: si la respuesta a la primera es negativa y acepta que existen muchos otros «hechos diferenciales» (también, por cierto, de su Castilla natal) habría que preguntarle si esos «hechos diferenciales» existentes en los demás territorios deben o no tener un «reconocimiento».
Tercera: Si se acepta que los «hechos diferenciales» de las demás partes de España (que, supongo, el autor debe conocer y reconocer) existen y merecen también un «reconocimiento», la pregunta sería ¿considera que ese reconocimiento debe conllevar un privilegio o no?
2) La tramposa comparación Cataluña-Rioja
Este es el punto que me parece más preocupante.
No parece que la defensa de «soluciones para las justas (sic) reivindicaciones de una tierra que reclama el reconocimiento de su hecho diferencial» deba hacerse diciendo que «nadie en su sano juicio puede hoy mantener que la comunidad autónoma de Cataluña es un sujeto de derechos similar a la de La Rioja».
El autor del artículo, nativo de Castilla, sabe perfectamente que «Rioja» es una comunidad autónoma artificial. Sabe, perfectamente, que incluso en la «preautonomía» formaba parte de Castilla y León. Supongo que sabe, también, aunque curiosamente nunca se haga eco de ello en sus artículos, que hay paisanos suyos que denuncian que el gran error/fraude de la transición es la división de Castilla en varias comunidades autónomas. Hay quien denuncia la división de lo que era «Castilla y León» en tres comunidades autónomas (Castilla y León, Cantabria y Rioja), y quien denuncia incluso que Castilla haya sido dividida entre «Castilla y León» y «Castilla La Mancha». Todo ello con la consiguiente multiplicación del gasto.
Pero volvamos al tema.
¿Sería igual de «razonable» su argumento si dijera
«nadie en su sano juicio puede hoy mantener que la comunidad autónoma de Cataluña es un sujeto de derechos similar a Castilla»?
La creación de la Rioja como comunidad autónoma distinta de Castilla y León fue un despropósito.
No parece razonable justificar un despropósito alegando otro.
Queda la esperanza de ver cómo el autor del artículo defiende la fusión de comunidades autónomas para empezar a reducir el exceso de gasto público.
