La presión y la robotización, dos factores claves para Amazon este año

La presión y la robotización, dos factores claves para Amazon este año
Libro Pixabay

Amazon es una de las grandes empresas del grupo de valores FAANG (Facebook, Amazon, Apple, Netflix, Google). Recientemente, la filial de servicios administrativos del gigante estadounidense del comercio electrónico declaraba pérdidas en España de más de 4 millones de euros en el ejercicio pasado. ¿Tiene este gigante tecnológico los pies de barro? Estas son algunas de las claves principales para entender hacia dónde se dirige la empresa de Jeff Bezos.

Presión reguladora y mediática

Comprar acciones de Amazon implica actualmente ponderar los riesgos asociados a la presión reguladora creciente que están sufriendo las principales multinacionales tecnológicas y que han provocado importantes caídas en sus cotizaciones bursátiles. Hay que recordar que, al ser una multinacional, Amazon es vulnerable a muchos organismos reguladores nacionales diferentes que a veces son abiertamente hostiles a su actividad creciente en varios mercados comerciales.

En España, se encuentra actualmente ante un entorno político hostil con la amenaza de una tasa digital que no termina de concretarse y que no hace más que añadir incertidumbre al actual escenario para Amazon dentro del país.

Robotización

Amazon está apostando por robotizar sus almacenes para optimizar sus procesos y abaratar sus costes operativos, que no son precisamente bajos. Esto podría suponer un motivo de alegría para los inversores pero hay que preguntarse si la mala prensa que podría recibir la multinacional tras unos despidos masivos no terminaría volviéndose contra los propios directivos. No sería descabellado imaginar un boicot al estilo de los que suele sufrir la compañía en fechas como el famoso Black Friday, que suele ir acompañado de huelgas por parte de los trabajadores. En este caso podrían ser más agresivas y quizás de carácter permanente.

La robotización de los almacenes de Amazon podría dejar a su plantilla logística bajo mínimos pero esto es solamente el principio ya que Amazon también lleva años investigando el uso de drones y de vehículos autónomos para el reparto eficaz y barato de sus millones de productos. Como medida de contrapeso, las autoridades comunitarias ya están pensando en la aprobación de leyes que exijan el pago de impuestos y cotizaciones por parte de los robots en un futuro no muy lejano. De esta forma pretenden desincentivar las robotizaciones masivas o conseguir fondos destinados al pago de compensaciones para las gran cantidad de trabajadores que podrían acabar en la temida cola del paro. Sin duda, los próximos años serán testigos de acalorados debates a este respecto.

En definitiva, Amazon afronta un ejercicio marcado por presiones de diversa índole y por las controversias derivadas de sus ambiciosos planes de robotización. A pesar que este tipo de procesos suelen generar controversia, también es cierto que al final se convierten en fuentes de trabajo pero de distinta índole, quizá a manera de programadores, técnicos, ingenieros, etc. y es que la mano de obra humana siempre será valiosa, sin embargo la transición no dejará de ser un proceso difícil. No cabe duda que la todopoderosa empresa líder del comercio mundial en línea cuenta con una sólida estructura que debería permitirle salir airosa de estos desafíos y continuar la senda de crecimiento a la que nos tiene acostumbrados.

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