La agenda woke comienza 2026 con dos reveses importantes para su objetivo de ideologizar también la alimentación. Y es que la pretensión de que no comamos carne natural de ternera, pollo o cerdo está hoy un poco más lejos con la quiebra de dos proyectos de alimentación ideológica: Ÿnsect y Beyond Meat. La primera es una startup subvencionada para la producción de proteína animal extraída de insectos. La segunda, Beyond Meat, es la empresa creada por Bill Gates para ‘cultivar’ carne sintética, recreando en laboratorio las mismas condiciones por las que las células cancerígenas comienzan a reproducirse y obtener así masas de ‘carne’.
Ÿnsect, la startup gala que aspiraba a transformar la proteína animal mediante larvas de insectos, ha declarado su quiebra a comienzos de 2026, después de haber consumido cientos de millones en subvenciones tanto públicas como privadas. Su macrogranja ubicada en Amiens, la más grande del planeta con 45.000 metros cuadrados y 36 metros de altura, no pudo hacer frente a los costos reales del mercado.
Fundada en 2011 por un grupo de científicos y activistas, la empresa entró en liquidación el 1 de diciembre de 2025 bajo la tutela del Tribunal de Comercio de Evry. En un periodo de cuatro años, acumuló pérdidas que alcanzaron los 235 millones de euros, mientras que sus ventas reales se limitaron a apenas 1,8 millones entre 2020 y 2023. Aunque intentó reestructurarse durante 2024 y 2025, implementando recortes en su plantilla y modificando procesos productivos, no logró captar los fondos necesarios para continuar.
La compañía atrajo más de 650 millones de euros: 300 en capital, 170 en bonos, otros 150 a través de deuda bancaria y unos 20 millones en subvenciones directas, destacando los 15 provenientes de la Unión Europea. También recibió respaldo financiero por parte de Bpifrance, Caisse des Dépôts y la familia Peugeot. Sin embargo, el presupuesto destinado a su planta en Poulainville se disparó desde los 150 hasta más de 400 millones debido a retrasos por la pandemia, problemas técnicos y una alta mortalidad entre las larvas.
El modelo comercial fracasó debido a que los costes de producción superaron aquellos del pienso tradicional como la harina de pescado o soja. Diseñada para producir anualmente hasta 100.000 toneladas tanto para piensos como para fertilizantes, solo logró utilizar un escaso 15% de esa capacidad. Aunque abandonó el sector acuícola por los elevados precios, intentó cambiar hacia comida para mascotas sin alcanzar el volumen necesario.
Problemas técnicos y mercado real
La prometida automatización total sufrió retrasos significativos. Se registraron fallos relacionados con temperatura y vibraciones que causaban la muerte prematura de las larvas. En cuanto a su facturación del año pasado, esta fue treinta y ocho veces inferior a una nómina que alcanzaba los 25 millones. En 2021 inflaron sus ingresos hasta los 372 millones de dólares, aunque solo la mitad correspondía realmente al capital disponible.
Expertos como un directivo mencionado en Cafétech opinan que Ÿnsect captó inversiones basándose en «cifras ficticias», carentes del respaldo necesario por un modelo sólido. La subida repentina en las tasas de interés durante 2022 redujo considerablemente el interés inversor. Las adquisiciones realizadas en Países Bajos y EEUU, así como acuerdos en México, incrementaron notablemente sus gastos justo antes del estallido de esta crisis.
Por otro lado, la mal llamada ‘carne’ sintética enfrenta su propio desplome: Beyond Meat ha visto caer su valor bursátil un 77% desde su máximo histórico, con acciones ahora cotizando por debajo del dólar. Sus ingresos correspondientes al segundo trimestre del año pasado cayeron un 20%, alcanzando solo los 75 millones; además, reportó pérdidas netas cercanas a los 33 millones. Desde el año 2021 acumula pérdidas operativas por valor total de 931 millones, frente a una caja actual que se sitúa en solo 117 millones frente a una deuda que asciende a los 1.200 millones.
El mercado dedicado a la carne sintética está colapsando: entre los años 2021 y 2023 las ventas en EEUU disminuyeron un 18% en términos monetarios y un notable 28% en volumen. Los consumidores han vuelto al consumo habitual debido al precio (la carne de laboratorio es un 80% más cara), así como por cuestiones relacionadas con sabor y textura. La competencia se intensifica con gigantes como Tyson Foods, Nestlé e Impossible Foods, lo cual satura un nicho que ya se encuentra estancado.
Lecciones de dos fracasos paralelos
Estos ejemplos ponen sobre la mesa que las subvenciones no son suficientes cuando la inmensa mayoría de los consumidores siguen prefiriendo una alimentación natural y libre de ideologías. Tanto Ÿnsect como Beyond Meat apostaron por una expansión masiva sin haber validado previamente sus costes ni las preferencias del consumidor.
En Europa, políticas ecológicas como la Agenda 2030 han impulsado proyectos ideológicos desconectados: ni los ganaderos están dispuestos a aceptar piensos caros ni los consumidores están dispuestos a comer nada hecho con harina de grillo, gusano, cucaracha o el insecto que les pase por la cabeza a las élites globalistas.
