¿Es realmente posible pedir préstamos rápidos y sin demasiadas complicaciones?

¿Es realmente posible pedir préstamos rápidos y sin demasiadas complicaciones?

Hasta no hace muchos años, pedir un préstamo era sinónimo de burocracia, papeleo, largos tiempos de espera e infinidad de requisitos —y todo de forma presencial, en la oficina del banco—. Internet te trae nuevas opciones, como los préstamos personales online o los préstamos rapidos, adaptados a las actuales necesidades de consumo de las personas. ¿Su factor diferencial? Su proceso es mucho más ágil.

¿Qué son los préstamos rápidos o los personales online?

Se trata de préstamos que puedes tramitar por Internet de forma inmediata. Por lo general, tan solo es necesario registrarse en la plataforma web del banco o la entidad que los ofrece y rellenar un sencillo formulario. En el caso de algunos préstamos rápidos, el trámite puede tardar incluso tan solo 15 minutos y, el dinero se puede recibir en la cuenta tan pronto como en 24 horas.

Una de las ventajas de este tipo de préstamos es que no suelen llevar comisiones de gestión. Tampoco exigen demasiados requisitos, ni siquiera domiciliaciones de nómina (algo habitual en los préstamos presenciales tradicionales). Lo normal es que no sea necesario hacerse cliente de la entidad ni cambiar de banco para solicitarlos.

Las cantidades de un préstamo rápido suelen ser desde 300 € hasta unos 10.000 €. Los plazos de devolución del préstamo varían según la cantidad que se haya solicitado. Por ejemplo, puede ser de tres meses para 1.000 € o de tres años para 5.000 €. Para evitar sorpresas, conviene siempre informarse muy bien sobre los intereses TIN y TAE del préstamo. Estos cambian según la cantidad y el plazo de devolución acordado.

Como puedes ver, los préstamos rápidos proporcionan dinero para disfrute inmediato, pero normalmente se trata de cantidades no muy elevadas. Aunque eso no implica que no haya ciertas excepciones y se puedan solicitar préstamos personales online por importes mayores (por ejemplo, hay algunos de 50.000 €). En esos casos sí es posible que se pida algún tipo de documentación, ingresos estables y comisión de gestión. Aun así, siguen suponiendo un trámite menos burocrático que un préstamo presencial.

Tendencias de consumo, ¿por qué la gente solicita estos préstamos?

A los consumidores actuales les encantan este tipo de préstamos por la rapidez con la que se tramitan y se dispone del dinero. Son perfectos para cubrir deseos de consumo puntuales. Es decir, «pequeños caprichos» como una compra esporádica, pagar unas vacaciones, un regalo, un vehículo utilitario, hacer una pequeña reforma…

Cuando son de bajo importe también son llamados «minipréstamos». Son, además, muy habituales cuando se tiene que hacer frente a imprevistos. Algunos ejemplos: tienes que colocarte una pieza dental, se te ha estropeado un electrodoméstico, tu coche ha sufrido una avería, tienes que hacer frente a una multa, llega «la vuelta al cole», los regalos de Navidad, etc.

Si algo tienen de bueno los préstamos personales online es, sin duda, lo prácticos que son. Nos pueden sacar de más de un apuro o alegrarnos con una compra merecida sin que tengamos que echar mano directamente a los ahorros. ¿Los recomendamos? Definitivamente sí. Si te interesan, infórmate de una plataforma que sea fiable y después solicita tus préstamos rápidos.

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