Tras muchos años siendo una promesa de futuro, los coches eléctricos se han convertido en una realidad presente en las carreteras españolas. La mayor concienciación a nivel medioambiental, el constante crecimiento de los precios del combustible, y los avances tecnológicos de los últimos tiempos, han llevado a que los conductores den el salto a esta nueva forma de movilidad.
Sin embargo, esta decisión no es tan fácil de tomar, ya que muchas personas no tienen ningún tipo de bagaje previo en el uso de vehículos eléctricos. Con el fin de ayudarlas, los expertos señalan algunos elementos importantes que deben ser tenidos en cuenta en la fase de búsqueda de un nuevo automóvil.
Lejos queda ya esa época en la que la autonomía de coches eléctricos era lo único que se miraba cuando se apostaba por esta forma de movilidad. El avance de la tecnología ha dado pie a la aparición de baterías que han dejado este factor en algo que, teniendo importancia, ya no es absolutamente fundamental. Hoy en día, los rasgos en los que fijarse son otros.
En este texto vamos a profundizar sobre esos elementos que hay que analizar a la hora de adquirir un coche eléctrico, con el fin de hacerse con el que más se adapte a las necesidades del conductor.
Tipo de uso
Tiene cierta relación con la autonomía, pero es algo más global. Y es que no es lo mismo necesitar un coche para moverse por zona urbana, que otro para realizar viajes más lejanos. Con esa premisa clara, hay que apostar por un tipo de vehículo eléctrico u otro.
En el caso de que se busque un automóvil para moverse por la ciudad, basta con uno que cuente con poca autonomía y no demasiadas funciones adicionales. En caso de que se quiera usar para trayectos más importantes, conviene contar con una amplia autonomía y, sobre todo, muchas ayudas a la conducción.
Infraestructura de recarga disponible
Es otro de los puntos más importantes cuando se decide apostar por un coche eléctrico. De nada valdrá tenerlo si no se puede cargar. Por ello, hay que investigar previamente la red de cargadores públicos en la zona en la que resida el nuevo dueño del vehículo.
Paralelamente, se puede estudiar también la opción de instalar un punto de recarga en el domicilio, pero esto ya requiere una actuación mucho más completa. Por suerte, al menos en España, el uso de estas estaciones de carga está permitido a nivel del hogar, tanto en viviendas unifamiliares como en edificios en los que reside un gran número de personas.
Forma de carga y compatibilidad
Los coches eléctricos que se encuentran actualmente en el mercado tienen diferentes tipos de conector y de potencias de carga. Si bien algunos modelos cuentan con la opción de carga rápida, hay otros que solo admiten la lenta o la semi rápida.
Por ello resulta interesante ver qué tipo de cargadores hay en la zona en la que va a residir el coche, con el fin de ver si puede ser cargado allí, lo que generaría menores molestias.
Duración de la batería
La batería es el elemento clave de un coche eléctrico, por lo que, a la hora de elegir el modelo de automóvil, hay que llevar a cabo un análisis muy sosegado de este elemento. Normalmente, las marcas suelen garantizar una duración de 8 a 10 años.
En cualquier caso, no está de más consultar foros especializados o publicaciones expertas en la materia, con el fin de saber qué dicen otros usuarios de la batería del coche que se vaya a adquirir.
Ayudas y subvenciones
En la actualidad, muchos países cuentan con programas que fomentan la compra de vehículos eléctricos. Un claro ejemplo es el Plan MOVES en España, que consiste en facilitar a los posibles compradores una subvención económica para que la adquisición tenga un coste menor. Además, en ocasiones, también se puede destinar ese dinero a la instalación de un punto de recarga en el domicilio.
Por todo ello, antes de hacerse con el automóvil, vale la pena pararse a consultar estas posibilidades, con el fin de aprovecharse de ellas.
Tecnología y equipamiento
Al tratarse de algo bastante moderno, los coches eléctricos ya suelen venir equipados con una tecnología avanzada y sistemas de ayuda a la conducción. Elementos como pantallas digitales, aplicaciones móviles para controlar la carga, diferentes formas de conectividad, o asistentes de seguridad, son bastante comunes en este tipo de automóviles. Además, por suerte, acostumbran a quedar a la elección del comprador, que puede elegir con cuáles quiere contar y cuáles no.
Por tanto, esto lleva a la conclusión de que más allá de la autonomía del vehículo, la persona que lo vaya a adquirir debe fijarse en esos elementos de equipamiento. Teniéndolos en cuenta, podrá apostar por el modelo que mejor se adapte a las necesidades que tiene.

