El 90% de los peatones reconoce que se pone en riesgo debido al uso del teléfono. El 17% de los jóvenes lo utiliza al volante de forma habitual

Conducir mirando el móvil dispara el número de atropellos

Conducir mirando el móvil dispara el número de atropellos
Móvil al volante RS

Es muy peligroso. El mal uso del teléfono móvil es un peligro al volante, pero también lo es en manos de los peatones. Ocho de cada diez lo utilizan mientras caminan. Al mismo tiempo, se ha incrementado el número de peatones atropellados, que se ha disparado un 28% en los últimos 10 años, según recoge el autor original de este artículo Patxi Fernández en ABC y comparte Vuelta Rápida GT para Periodista Digital.

Durante 2018 se produjeron en España 102.299 accidentes de tráfico con víctimas, en los que perdieron la vida 1.806 personas y otras 138.609 resultaron heridas. De ellas, 8.935 requirieron ingreso hospitalario, según la Dirección General de Tráfico. Aunque la mayoría de los accidentes con víctimas se localizan en las ciudades, es en las vías interurbanas donde mayor número de fallecidos se registran. Los colectivos más vulnerables son los formados por peatones, ciclistas y motoristas, que representan el 48% de todos los fallecidos, un 2% más que el año anterior. Y en 2019 el porcentaje de vulnerables sobre el número de total de fallecidos sigue incrementándose y ya son prácticamente la mitad de los fallecidos (48%).

Según el «VI Informe de distracciones», realizado por BP, Castrol y el RACE, las distracciones están detrás de un elevando porcentaje de esos accidentes. Gran parte de ellas son debidas al mal uso de las tecnologías, del teléfono móvil y de las redes sociales, tanto por parte de los conductores como de los peatones. Así, más de medio millón de españoles reconocen haber sufrido un percance relacionado con el uso del ‘smartphone’ al volante o mientras caminaban por la vía pública. Por eso se puede afirmar que no toda la culpa de los atropellos recae sobre los conductores, ya que los peatones asumen su parte de responsabilidad.

El número de viandantes atropellados es cada vez más frecuente, y los propios caminantes (un 90%) reconocen el riesgo en alguna de sus conductas. En algunos casos, los peatones van completamente aislados de su entorno, especialmente cuando usan auriculares, algo que realizan 3 de cada 5 personas. Entre ellas, los usos más habituales son para escuchar música (el 44% confiesa hacerlo muy a menudo, usando el móvil u otros dispositivos), o para hacer o recibir llamadas (28%).

Situaciones de peligro
Ir mirando el móvil provoca situaciones de peligro y además posibles multas a los peatones, como las que se les pueden imponer por cruzar la calle por zonas no habilitadas, fuera de los pasos de peatones, saltarse un semáforo en rojo, invadir un carril bici, o incluso caminar demasiado despacio. En este último caso, sólo recibirán una multa quienes lo hagan sin motivo justificado, ya que se considera que transitar demasiado lento puede suponer un riesgo, porque podría crear aglomeraciones peligrosas.

Al volante, el incremento de la tecnología en los últimos años ha supuesto una vertiente. Si bien las ayudas en materia de asistencia a la conducción, mapas y navegadores GPS con alertas de tráfico, han contribuido notablemente a mejorar la seguridad, en el polo opuesto el teléfono móvil y los sistemas de infoentretenimiento a bordo se han convertido en un riesgo para una nueva generación de peatones y conductores.

Quienes hace unos años eran niños y adolescentes son ahora conductores de entre 18 y 24 años, y con su llegada al volante han incrementado de forma exponencial nuevos usos peligrosos del «smartphone» mientras se conduce, sin que esto suponga un descenso en los peligros habituales, tales como hablar sin manos libres o el empleo del teléfono para chatear o mirar el correo electrónico. Además, las personas pertenecientes a otros rangos de edad también se encuentran mucho más familiarizadas con las nuevas tecnologías, y las han integrado en su día a día. Según el informe de BP, Castrol y RACE, que ha entrevistado a más de 2.100 personas, el uso del móvil al volante está entre las conductas que reconocen llevar a cabo los automovilistas. El 96% confiesa haber visto a alguien hablando por el móvil mientras conduce (80% de forma habitual), y el 76% (el 72% muchas y bastantes veces) usando el móvil sin hablar, es decir, manipulándolo o mirándolo.

Además, un 12% del total de encuestados confiesa usar las redes sociales de forma habitual mientras conduce, elevándose el porcentaje hasta el 17% entre los jóvenes de 18 a 24 años. Su uso al volante de forma habitual se sitúa en quinto lugar, por detrás de la manipulación del móvil como GPS (25%), la mensajería instantánea (19%), las llamadas sin manos libres (14%) o la lectura de correos electrónicos (13%). Derivado de estos usos del móvil al volante, 530.000 conductores reconocen haber sufrido un percance o accidente por culpa de una distracción.

Multas
Una actitud que, además de suponer un riesgo importante de accidente, está sancionado con importantes multas, tanto para los conductores (200 euros y la pérdida de tres puntos) como para los peatones que circulan más pendientes del móvil que de las circunstancias del tráfico. La DGT está estudiando en la actualidad endurecer las sanciones por utilizar el teléfono móvil en el coche. Así, el borrador del Real Decreto que ya tiene redactado este organismo contempla que conducir utilizando el teléfono móvil con la mano (para hablar, enviar mensajes, o manejar una aplicación, el navegador o cualquier otra funcionalidad) lleve aparejada la pérdida de hasta seis puntos del carné y una multa de hasta 500 euros, frenta a los 200 actuales.

Del mismo modo es sancionable el programar el navegador de nuestro coche durante la conducción, al restar eficacia al resto de los sentidos y poner en peligro tanto al mismo conductor como al resto de vehículos de la vía. Se trata de una falta grave, castigada con una multa de 200 euros y 3 puntos menos del carné de conducir.

Hacer llamadas
Un tercer nivel de responsabilidad en la cifra de accidentes provocada por los despistes no recae ni el los peatones ni en los conductores, sino en quien realiza la llamada. Según el estudio, el 61% de las personas encuestadas reconoce que realiza llamadas a personas sabiendo que éstas van conduciendo, y un 66% les hace llegar algún mensaje. Además el 90% de las personas se han planteado que esa actitud puede provocar un accidente pese a reconocer prácticamente el total de los encuestados (el 99%) que usar el móvil al volante puede suponer un riesgo claro de accidente.

Autor

VueltaRapidaGT

Con una larga experiencia en el mundo de las ondas, el equipo del programa Vuelta Rápida GT entra en Periodista Digital para atender a todas vuestras consultas relacionadas con el mundo del automóvil y la movilidad

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