Heidemarie Schwermer: "Ahora no tengo nada. Soy una persona sin techo pero, ante todo, una persona libre"
El 1 de diciembre de 2001, la palabra corralito saltó a los titulares de la prensa mundial. El ministro de Economía de Argentina, Domingo Cavallo, en un intento de evitar el derrumbe del sistema financiero congeló las cuentas corrientes en dólares de los argentinos y sólo permitió que cada ciudadano sacara del banco 250 pesos a la semana (unos 280 euros al cambio de la época).
Ocurrieron dos cosas. Se desató el pandemonio. Y la gente comenzó a utilizar el trueque para salir del paso. Surgieron la Red Global del Trueque y la Red de Trueque Solidario, que incluso crearon una especie de moneda alternativa para facilitar los intercambios.
Casi diez años después, la crisis económica que atenaza a España desde hace meses y que continuará apretando otros muchos está popularizando el trueque con la aparición de herramientas online.
Las reglas son sencillas:
- No se permite la venta de productos
- Está terminantemente prohibido vender seres vivos
- No se podrán intercambiar materiales ilegales, ofensivos o amenazantes.
Pero el resto está permitido. Intercambiar un piso en Madrid por uno en la playa o un coche por servicios en el hogar:
- Se ofrece chica para hacer trabajos de casa o cuidado de personas a cambio de furgoneta
- Cuidado persona mayor por casa o piso
- Cambio guitarra Fender con amplificador y funda por Play Station 3 o XBox con juegos
VIVIR SIN DINERO, LA HISTORIA DE HEIDEMARIE SCHWERMER
La psicóloga y socióloga alemana Heidemarie Schwermer decidió en 1996 repartir su dinero y desde entonces ha conseguido vivir del trueque.
Heidemarie, de 67 años, ha creado una web llamada Living without money, ha publicado un libro contando su experiencia –los beneficios los distribuyó entre mujeres maltratadas y asistentes sociales– y está terminando de editar una película que estrenará en 2010 y cuyo trailer se puede ver en YouTube (en alemán con subtítulos en inglés).
«Ahora no tengo nada. Soy una persona sin techo pero, ante todo, una persona libre.
Mucha gente trabaja en algo que no le gusta sólo por ganar dinero y gastarlo en cosas que no necesita»
PÁGINAS WEB DE INTERCAMBIO DE PRODUCTOS


