En las redes aumentan los que defienden al primer ministro de Holanda tras un patoso tuit del socialista Simancas

Los países ‘frugales’ exigen a Sánchez aplicar en España la misma gestión que enderezó sus economías

Holanda demanda a España y a los 'países gastones' bajar el sueldo a los funcionarios y recortar pensiones

Los países 'frugales' exigen a Sánchez aplicar en España la misma gestión que enderezó sus economías
El holandés Rutte, el español Sánchez y el italiano Conte. PD

No se andan con rodeos.

Los países ‘frugales’ exigen al socialista Pedro Sánchez aplicar en España la misma gestión que enderezó sus economías y dejarse de gestos para la galería progre, como ese pacto con los proetarras de Bildu para derogar la reforma laboral de Rajoy y de gastos superfluos o subvenciones a granel.

Argumentan que ellos sí han cumplido su parte en el ‘pacto europeo’ y que junto con los países rescatados (Grecia, Portugal e Irlanda), han hecho reformas y ajustes, mientras que países como Italia o España han desaprovechado la época expansiva para reformar sus economías, con un parón reformista y muy mala gestión en el caso de España desde 2015.

Los líderes europeos reunidos en Bruselas han rechazado la última propuesta de los «países frugales» (Holanda, Dinamarca, Austria y Suecia, a los que se ha unido Finlandia) de recortar en 150.000 millones las subvenciones del fondo de reconstrucción poscoronavirus.

La oferta – que apenas ha estado unas horas sobre la mesa- se sustituye ahora por otra abanderada por el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel. El político belga propone un fondo dotado con 750.000 millones, de los cuales 400.000 millones se distribuirían en forma de transferencias.

Sánchez se ha atrincherado con sus aliados en la cumbre de la UE y rechaza, de momento, la demanda de los países «frugales» de que haya más recortes a las ayudas directas del fondo de recuperación europeo tras el coronavirus.

El Consejo Europeo que negocia el citado fondo y el marco financiero plurianual para los próximos siete años se ha vuelto a interrumpir la madrugada de este 20 de julio de 2020,  al no alcanzarse un acuerdo, tras conversaciones bilaterales durante toda la noche.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE volverán a reunirse a las cuatro de la tarde.

En la que es ya la cumbre europea más larga de la historia, los cuatro países «frugales» -Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia- junto con Finlandia insistían en reducir la parte de ayudas directas del fondo, y las grandes economías españolas, España entre ellas, se niegan a que dicho capítulo sea inferior a los 400.000 millones de euros.

EL PATOSO SIMANCAS

Por si faltaba algo, en mitad del embrollo va Rafael Simancas, secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, y carga en Twitter contra el primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, por señalar con el dedo a su jefe Pedro Sánchez.

Simancas, diputado madrileño y bastante patoso casi siempre, se ha convertido en Trending Topic cuando cientos de tuiteros que le han afeado el tuit.

«Somos el hazmerreír de Europa y todo gracias a vosotros», lamenta un tuitero. «No puede ser, derrochar tanto, gestionar mal un Gobierno y una pandemia y luego pensar que los demás, que han hecho sus deberes, van a regalar el oro y el moro por su cara bonita. Cuesta mucho ganar un euro, no llueven», agrega otro.

«Tápate, Simancas», pide el tuitero Juan Gálvez recordando las tramas de corrupción del PSOE. A lo que otros usuarios recuerdan las reuniones de los socialistas con la formación proetarra de Bildu, algo que ha hecho el ex de Ciudadanos Juan Carlos Guirauta.

«¿Y con estos mimbres queréis que os dé dinero para gastar? Llueve sobre mojado. Ya tiene la experiencia de ZP y lo que hizo con sus grandiosos planes de empleo. Por si no te acuerdas, te lo pongo yo: Lo crisis son de otros. En la de hace una década, La Haya tiró de la fábula de la hormiga y la cigarra para reprochar a Grecia, España, Portugal o Italia haberse gastado el dinero ‘en licor y mujeres’ para luego pedir ayuda. Os gastasteis el dinero en comilonas, mariscos, bebidas y en puticlubs. Por eso se os conoce bien en Europa. Lo triste es que creen que los españoles somos como vosotros», agregan.

CUARTO DÍA

Cuarto día de cumbre y, cuánto más se alarga la reunión, más aumentan los recortes y también las condiciones. Todo ello, sin que haga garantías de que se consiga finalmente el acuerdo.

Los líderes europeos se prodigan en encuentros bilaterales y en formatos reducidos para intentar acercar las posturas, lo que ha retrasado el arranque de su sesión plenaria.

Uno de los últimos encuentros que ha mantenido Sánchez ha sido con los jefes de los Ejecutivos de otros socios del Sur (Portugal, Grecia, Italia y Francia), y con los que plantean problemas con el Estado de Derecho (Hungría y Polonia), además de Croacia. También formó parte de ese encuentro la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Los líderes de los 27 deben decidir si intentan un acuerdo sobre el volumen del fondo de recuperación y la condicionalidad, entre otros puntos pendientes, o si lo dejan para otra cumbre.

MERKEL DESBORDADA

En la terraza del edificio Europa de Bruselas, Charles Michel multiplica las reuniones en todos los formatos posibles, desde las bilaterales a las que concentran a los grupos con más protagonismo, sean los frugales o los demandantes de ayuda, y habitualmente, acompañado de los dos grandes, Alemania y Francia.

Son precisamente la canciller alemana y el presidente francés los que este domingo, al llegar a la reunión, han avisado de que el acuerdo no está asegurado, que se puede fracasar en este intento por acordar el plan de recuperación y los presupuestos para los próximos siete años.

Esta cumbre de tres días está poniendo en evidencia los límites de la influencia de los dos grandes.

El montante de las transferencias sigue centrando la discusión.

Si se arrancó con una propuesta de 500 mil millones en subsidios, el sábado Michel ya la redujo a 450 mil, y se sigue negociando a la baja.

Fuentes europeas indican que Alemania y Francia no están dispuestos a bajarlo más allá de los 400 mil millones, pero todo dependerá de la presión.

SÁNCHEZ EN LA ENCRUCIJADA

Complicado se le esta poniendo al socialista Pedro Sánchez seguir con sus planes de hacer demagogia y tratar de ganar votos con medidas de propaganda al estilo del malhadado Zapatero.

Tampoco llegaron a un acuerdo este 18 de julio de 2020 los líder europeos reunidos en Bruselas y hasta terminaron su reunión con un gesto de enfado de la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Emmanuel Macron, contra los denominados países «frugales» (Holanda, Austria, Dinamarca, Suecia y ahora también Finlandia), pero seguirán intentándolo este domingo.

Las condiciones del primer ministro holandés y otros jefes de Gobierno no tienen nada que ver con las imposiciones de los viejos «hombres de negro» de la anterior crisis.

Entonces se trataba de evitar la bancarrota de países que ya no tenían acceso a los mercados de deuda. Ahora sucede lo contrario: el dinero no va a faltar.

De lo que se trata es de garantizar que quienes lo reciban sean capaces de devolverlo en el futuro, tras aprovechar esta situación para modernizar sus economías.

Las reformas que nos ha pedido reiteradamente la Comisión Europea y que el primer ministro holandés insiste en que cumplamos son necesarias para garantizar la sostenibilidad del sector público y el gasto social del Estado.

Asuntos como la reforma del sistema de pensiones y de la legislación laboral son la base de un futuro razonable para la economía de nuestro país, que convive desde hace décadas con una tasa insoportable de desempleo y se dirige hacia una catástrofe demográfica.

Después de dos días de discusiones en el Consejo Europeo, ha quedado claro que el centro del problema no era tanto la cantidad del fondo de recuperación ni su origen, sino las reticencias de algunos gobiernos, sobre todo el de Pedro Sánchez, a aceptar las condiciones para beneficiarse de esas ayudas.

Tanto el primer ministro holandés como el canciller austriaco siguen sin entender que el PSOE, empujado por las ambiciones de su líder, haya pactado con formaciones antisistema y lazos terroristas como Bildu el cambio de la legislación laboral y que Pedro Sánchez mantenga una inquietante ambigüedad sobre cuáles son sus planes reales, porque de ellos dependerá la capacidad de España de ser un país razonablemente bien gestionado que pueda devolver una parte del dinero que se nos va a proporcionar.

Aquellos que han llenado discursos y programas políticos exigiendo eurobonos a los países ricos deberían celebrar que ese fondo extraordinario sea precisamente lo más parecido a una deuda europea mutualizada, de la que será titular la propia Comisión Europea.

No se puede negar que hay una parte de pragmatismo en esto, porque la ruina de dos países como España o Italia tendría un coste mucho mayor para el resto de la UE. Incluso Francia podría estar en la cuerda floja, tal y como anticipan las cifras de la recesión que se avecina y cuyos efectos comenzaremos a sufrir en otoño.

EL DURO HOLANDES

Por ahora, Mark Rutte no ha pestañeado. El ‘inflexible’ primer ministro holandés mantiene este 18 de julio de 2020 su postura y exige a Pedro Sánchez y los que han acudido a la Unión Europea con la mano tendida, ‘concretar las reformas’ antes de otorgarles el dinero que piden para intentar paliar los devastadores efectos sobre las economías de sus países que han tenido la mezcla letal de coronavirus e ineptitud gubernamental.

Los 27 líderes llegaron este viernes a Bruselas para su primera cumbre presencial desde ‘el gran confinamiento’, para intentar cerrar un acuerdo sobre el paquete de recuperación de 750.000 millones de euros y el presupuesto plurianual comunitario de 1,074 billones para 2021-2027, según la última propuesta sobre la mesa.

Tal y como admitió una de las grandes protagonistas de la jornada, la canciller alemana, Angela Merkel, «las diferencias son todavía muy grandes», por lo que espera «unas negociaciones muy difíciles».

La canciller cumplió este viernes 66 años, y recibió regalos de algunos como el búlgaro Boyko Borissov o Macron.

Merkel, convencida inicialmente de que el peso económico de Alemania y su prestigio,  sirvieran para cuajar un consenso entre los 27 líderes, pero parece haber pinchado en hueso.

Nadie se atreve a pronosticar cuándo y cómo se cerrar un acuerdo. Mark Rutte  dice que las probabilidades son «menos del 50%» y pocos pueden saber la respuesta mejor que él, porque el holandés bloquea el progreso en uno de los puntos clave del paquete: la gobernanza de los fondos de la recuperación.

La demanda de Rutte y los ‘frugales’ aparece a estas horas como una condición indispensable para dar vía libre a un fondo de reconstrucción tras la pandemia del coronavirus basado en «subvenciones» y no en trasferencias directas, como piden Italia y España.

Los llamado cuatro «frugales» por su mayor control en el gasto son Países Bajos, Dinamarca, Suecia y Austria y comparten con Finlandia la opinión de que el fondo de reconstrucción debería ser inferior a los 750.000 millones que propuso Bruselas en un principio.

También cuestionan que la mayoría (de este importe, un total de 500.000 millones, lleguen a a los países como transferencias directas en vez de en forma de préstamos.

El fondo extraordinario de reconstrucción asciende a un total de 750.000 millones, pero antes debe ser aprobado por todos los países de la Unión Europea.

En concreto, España podrá acceder a estas ayudas con la condición insalvable de acometer reformas que han quedado en el cajón durante los últimos años, como la del sistema de pensiones o la del mercado laboral.

En el caso español, cada punto porcentual de subida de pensiones implica un 0,1% de déficit más, que tendremos que devolver vía subida de impuestos, vía tener menos servicios, vía tener más endeudamiento (difiriendo el coste a las generaciones futuras).

Los gastos ordinarios de la Administración, donde se incluyen los sueldos de empleados públicos (sanidad y educación), suponen cerca del 7% del PIB.

Este fin de semana, en Bruselas, más de un alto funcionario europeo se preguntaba en voz alta por qué el Gobierno PSOE-Podemos había descartado de salida, cuando estalló la pandemia de coronavirus y se impuso un estricto confinamiento que ha dejado maltrecha la economía del país y forzado el cierre de incontables empresas, que cientos de miles de funcionarios españoles se acogieran a un ERTE, cuando cumplían las condiciones. Eso hubiera supuesto un enorme ahorro para el Estado español.

Para varios gobiernos, entre ellos los de  España e Italia, la unanimidad que quiere imponer Holanda no solo plantea problemas desde el punto de vista jurídico, además complicaría enormemente un desembolso rápido de las ayudas, una prioridad para Sánchez y sus compinches de Podemos.

Además del fondo, los líderes están llamados a pactar el presupuesto comunitario para el periodo 2021-2027, cuya cuantía también quieren recortar los socios del norte.

El punto de partida serán las condiciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, indicadas igualmente en el semestre europeo, esto es, equilibrio macroeconómico con déficits públicos nacionales iguales a cero, y niveles de deuda pública no superiores al 70%s.

Este dinero, en principio deberá cumplir las condiciones acordadas e ir destinado a financiar proyectos con fines sanitarios, programas de apoyo al medio ambiente o economía verde o el estímulo a la inversión privada dentro de los países que reciban las ayudas.

Es un momento clave para modernizar la industria española, invirtiendo en tecnología y bienes de equipo.

Solo así, aumentando el capital de las empresas se podrá generar riqueza y salir hacia delante. El riesgo evidente es la utilización en gasto no productivo, esto es, el rescate de sectores no productivos o la utilización de los fondos para gastos corrientes.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído