Los jóvenes españoles dedican como media el 66,3% de su salario para pagar la hipoteca de su vivienda, según indica el último boletín del Observatorio Joven de Vivienda elaborado por el Consejo de la Juventud de España, que fue presentado en Toledo.
Este informe, que se basa en datos oficiales del primer trimestre del año, incorpora una novedad: los ingresos mínimos necesarios para adquirir una vivienda libre, un indicador que permite calcular la renta bruta que debería percibirse para que la cuota mensual de una hipoteca no se lleve más del 30% del salario, considerado el umbral máximo tolerable de endeudamiento.
Así, si los ingresos medios necesarios para no superar ese umbral alcanzan los 35.538 euros al año y el salario medio real de un joven es de 16.071, éste debería elevar en un 121,1% su remuneración actual para no endeudarse en exceso.
Otro dato que incluye este estudio es el de la superficie máxima tolerable para un joven, conforme a su nivel tolerable de endeudamiento, que en España se sitúa en 45,2 metros cuadrados construidos.
Emancipación
El estudio advierte, por otro lado, de la ralentización en la creación de empleo joven y la elevada tasa de temporalidad que soporta este colectivo (el 44,5% no tiene contrato indefinido).
Esta circunstancia ha provocado que los niveles de emancipación residencial de la población joven en España hayan detenido su «relativa progresión ascendente» de los últimos años, «justo en un momento en el que la creación de puestos de trabajo indefinidos se ha ido afianzando y el ciclo expansionista en el mercado de la vivienda ha llegado a su fin».
Más del 85% de los españoles de entre 18 y 24 años vive todavía con sus padres, si bien las mujeres se emancipan mucho antes que los hombres de su misma edad.
Baleares, Cataluña y Comunidad Valenciana son las autonomías que registran un mayor grado de emancipación juvenil, frente a Galicia, Ceuta, Melilla, Asturias y Cantabria.