“¿Qué beben las brujas?”, pregunta tras pedir una cerveza un seductor Robert Mitchum a Jean Simmons, en el papel de una adolescente y desequilibrada Diana, en la película de Otto Preminger Angel Face. Diana, nuevo estilo de mujer fatal surgido en los años 50, le contesta, en un perdido bar Harry´s de Los Ángeles, con un lacónico “sólo café”, que en absoluto se corresponde con la realidad.
A lo largo de la película se la ve tomando un ponche de plátano, naranja y crema de fresas antes de cenar, sirviendo con destreza un coñac a su querido papá (escritor que se limita a firmar cheques), aceptando un jerez de su abogado cuando va a confesarse culpable del asesinato de su padre y su madrastra, y tomando champán con su chófer Frank, que es el propio Mitchum, quien declara sin embargo preferir el coñac. Lamentablemente Frank y Diana no pueden tomar la última botella de champán que tienen preparada dentro de una cubitera en el coche, debido al trágico final que desencadena inesperadamente esta Carita de Ángel.
Al igual que sucede con muchas otras películas, que han pasado a denominar cócteles más o menos populares, como Asesinato en el Orient Express o Blade Runner, no es extraño que este argumento se asocie a un cóctel, que ha mantenido su arraigo en las cartas de las grandes coctelerías, junto al Alaska (que no está dedicado a Olvido Gara, ni ella sacó de aquí su nombre artístico, sino de una canción de Lou Reed) y el cóctel de Absenta (que estuvo de moda entre los pintores y escritores del París de principios del siglo XX), con los que se suele disputar el primer puesto en las clásicas enumeraciones alfabéticas. Y es que detrás de una cara de ángel, como en la película descrita, se pueden ocultar muchas cosas.
Lo que esconde la cara de ángel. Una cara de ángel puede esconder un monstruo, un torbellino, una tormenta, un fatal desenlace. Ésta es la carga de profundidad contenida en el título de la película, y también la que encierra el título del homónimo cóctel. Una apariencia atractiva, bellas tonalidades nebulosas que van aclarándose -si el cóctel se hace en coctelera-, dando paso a un resplandor de color miel que esconde dentro de sí una tremenda y estimulante fortaleza alcohólica, con la presencia de una noble y algo olvidada bebida, el calvados, tamizada por el dulzor del apricot brandy y con el contrapunto seco de la ginebra. Una fórmula perfecta para un cóctel semiseco y digestivo, a la que uno se debe rendir, como ante una mujer fatal, aún cuando pueda prever la posibilidad de terribles consecuencias.
Aunque Angel Face se utilice también como marca comercial de algunos productos cosméticos, sea la denominación de una bella variante de rosa, el título de uno de los libros de comics del teniente Blueberry, e incluso nombre al joven actor Jared Leto en El club de la pelea, una de las películas protagonizadas por Brad Pitt, nadie pondrá en duda (salvo mejor opinión de Lucía Bosé desde su Museo de los Ángeles) que su uso más sublime está en la combinación entre este cóctel y la citada película de Preminger. Al menos eso es lo que declararía yo si su protagonista Diana me lo preguntara, ya que como ella misma dice: “todo el mundo siempre me contesta lo que me interesa saber, aunque no sepan a ciencia cierta que lo hacen”. ¿Será por eso por lo que Robert Mitchum la llamó bruja?
LA FÓRMULA.
En coctelera con hielo, verter un tercio de ginebra inglesa, un tercio de apricot brandy y un tercio de calvados. Agitar, colar y servir en copa de cóctel.
· Se podría hacer en vaso mezclador, pero el resplandor color miel no surgiría tras las bellas tonalidades nebulosas iniciales.
· También se lo podría poner una guinda roja, pero resultaría superfluo.
· En los antiguos libros de coctelería españoles suele figurar este cóctel con el nombre de “Carita de ángel”.
· Es un cóctel digestivo, muy adecuado para después de cenar, sobre todo si es usted una mujer fatal de película o está en compañía de alguna. Si no es así, basta con imaginarlo.
LOS INGREDIENTES.
Salvo la ginebra, los otros dos componentes no son de consumo frecuente en nuestro país, aunque se pueden comprar con facilidad en muchas bodegas y supermercados:
· Apricot brandy: es un licor de frutas, con un 35 % de alcohol, que se elabora utilizando zumo destilado y alcohol de albaricoques o de otros vinos de frutos de hueso. Es muy popular en países centroeuropeos como Austria, Hungría y Holanda.
· Calvados: es un aguardiente francés, original de Normandía, que se obtiene por destilación de la sidra. El mejor es el que pone en la etiqueta “Calvados du Pays d´Auge”. Al parecer el nombre proviene de un barco cargado con este aguardiente (o con sidra de la que se destiló) que se llamaba Calvador o algo parecido. La graduación alcohólica es superior a los 40º. En algunos menús largos y contundentes, se utiliza el llamado “agujero normando”, que consiste en un chupito de calvados tomado de un trago entre plato y plato, en vez de los sorbetes que suelen ofrecerse en muchos restaurantes.
OTROS CÓCTELES ANGELICALES.
· Fallen Angel: se hace en coctelera, con una medida de ginebra, un chorro de crema de menta verde, el zumo de un limón y un golpe de angostura. Se sirve en copa de cóctel y debe quedar de color verde pálido. Hay una estatua al Ángel Caído, esto es, a Lucifer, en el Parque del Buen Retiro, en plena capital del Reino.
· Ángel: se hace en batidora, con Bayleys, Cointreau, licor de fresa, zumo de piña, nata y fresa natural. Combine las proporciones a su gusto, cuidando de obtener un color rosa angelical.
· The Angel´s Tit: es un pousse-café que se hace directamente en un vaso de chupito o mejor, de tequila, vertiendo los ingredientes uno por uno procurando que no se mezclen (use una cuchara invertida): crema de cacao (opcional), licor de marrasquino y nata líquida espesa. Encima de la nata, en el centro, se coloca con cuidado una cereza roja al marrasquino, de donde evidentemente viene el nombre del cóctel, muy popular en los Estados Unidos durante la prohibición. Sobre el sexo de los ángeles, no opinamos.
· Angel´s Lips: se trata de otro pousse-café, con Bénédictine frío y nata por encima. Dicen que es como dar un beso a un ángel…
· Angel´s Wing Kiss: este pousse-café es con crema de cacao, licor de ciruelas y nata líquida. No llega a hacer volar.
DOS PUNTOS NEGROS.
· Robert Mitchum pasó dos meses en la cárcel tras ser arrestado por hallarse en posesión de marihuana durante un registro en el chalet de la actriz Lila Leeds. A partir de aquí empieza a trabajar en la RKO, contratado por Howard Hugues.
· Otto Preminger tiene el siniestro récord de dirección de primeras figuras femeninas que se suicidaron: Maggie McNamara, Dorothy Dandridge y Jean Seberg.
