Esta cuarta edición actualizada de «El buen gusto de España» es un libro tan curioso como interesante, que seguro que le llama la atención. Han pasado ya veinte años desde aquella primera ecición, y claro, aunque algunas cosas son más bien inalterables, otras han ido cambiando, evolucionando, diferenciándose.
El libro, presentado por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino se presentó el otro día en la Feria del Libro, y según me cuenta el propio autor, Gonzalo Sol, «en el libro expongo el porqué de ese Buen Gusto de España, dividiéndola en 10 comarcas con ecosistemas diferenciados dentro de nuestro mapa político, e intentando explicar desde las mismas que la calidad de nuestras mejores despensas tiene como causa la calidad de un medioambiente que todos hemos de cuidar.
En las primeras tres ediciones, las recetas que acompañaron a cada una de esas Comarcas fueron cosa de mis amigas Lourdes Plana y Ana Alonso, y en esta última edición, de Mª Jesús Gil de Antuñano y de 27 Grandes Maestros de nuestra cocina más actual. La hermosura del libro, enriquecido con bellísimas fotos de paisajes facilitadas por el Ministerio, ha sido responsabilidad de uno de los profesionales del arte editorial con mayor Buen Gusto de España: Augusto Jurado.
La intención del autor, ya desdeel primer proyecto, fue la de «enaltecer nuestros magníficos productos con Denominación de Origen, señalando la relación mutua que con el medioambiente tienen (aclaro que, considerando la importancia del medio ambiente, y la significación unívoca que ambas palabras evocan, prefiero unirlas como lo están en su concepto). A los primeros editores les gustó la división que hice de España, con nomenclaturas que se alejaban de las meramente administrativas -La Bética a ambos lados del Estrecho, El Cantábrico, La Dehesa, El Finisterre, Las Islas Afortunadas, El Mediterráneo, El Mediterráneo Balear, La Meseta Norte, La Meseta Sur y El Padre Ebro-, para acercarse a la Naturaleza, y también por el título que sugerí, “El Buen Gusto de España”, que se salía de despensas y alhacenas tradicionales, para abarcar otras áreas y conceptos, en los que España es igualmente magnífica».
